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Así deben ser las visitas a las UCI de familiares de pacientes con COVID

“La experiencia en aquellas UCI donde se ha permitido la visita controlada de la familia a pacientes COVID-19 en ciertos supuestos ha sido positiva. Más aún una vez observados los efectos negativos y dolorosos que ha tenido en la población el aislamiento y la soledad de estos enfermos”, señala las sociedades españolas de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) y de Enfermería Intensiva (SEEIUC) que han elaborado un decálogo de recomendaciones para permitir estas visitas en condiciones de seguridad

visitas UCI
EFE/EPA/TAMAS KOVACS

‘Recomendaciones para las visitas de familiares a pacientes COVID-19’ es un decálogo que forma parte del Plan de Desescalada en los Servicios de Cuidados Intensivos,  puesto en marcha en las UCI de toda España.

“La experiencia en aquellas UCI donde se ha permitido la visita controlada de la familia a pacientes COVID-19 en ciertos supuestos ha sido positiva. Más aun una vez observados los efectos negativos y dolorosos que ha tenido en la población el aislamiento y la soledad de estos enfermos y sus familias, repercutiendo psicológicamente incluso sobre los profesionales”, explican los responsables del documento, englobado en la ‘Humanización de los Cuidados Intensivos”.

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Enfermeros y médicos de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Morales Meseguer de Murcia. EFE/Marcial Guillén/Archivo

Decálogo para las visitas a las UCI

  1. Mientras las pruebas de laboratorio del paciente sean positivas, las visitas dentro del box deben estar restringidas de manera absoluta, salvo circunstancias extraordinarias.
  2. Los familiares deben estar libres de síntomas y con test negativo de SARS-CoV-2, en caso de haber estado en contacto con el enfermo.
  3.  Si los pacientes se encuentran en boxes cerrados con puertas o ventanas de cristal, y siempre y cuando el resto de la unidad se considere limpia, se debería garantizar la posibilidad de una visita diaria respetando las adecuadas medidas de seguridad, es decir: mascarilla, lavado de manos y bata desechable no impermeable.
  4. En UCI con cohorte específica de COVID-19, cuyos pacientes se encuentren en boxes abiertos, la visita se permitirá más allá de la línea roja de contacto (2 metros), con mascarilla, bata desechable no impermeable y guantes.
  5. Las visitas han de ser supervisadas y limitadas en tiempo, ayudando y vigilando al familiar en la colocación y retirada del equipo de protección individual (EPI), que no ha de ser el mismo que se utiliza para entrar dentro del box.
  6. Las visitas se deben organizar escalonadamente en el tiempo, para garantizar esta adecuada supervisión, así como evitar aglomeraciones en las salas de espera (la cual se debe evitar usar) y garantizar el adecuado distanciamiento entre las diferentes familias que acuden a la UCI.
  7. Solo podrá realizar la visita una persona, idealmente la misma siempre, y que esta haga de interlocutor con el resto de la familia.
  8. A todas las familias se les debe explicar las condiciones y motivo de la política de visitas, así como la posibilidad de que las condiciones varíen según la evolución de la pandemia.
  9. Durante la visita, no podrán ayudar en labores de cuidados que impliquen contacto físico con el paciente. La mera presencia, el apoyo psicológico, la participación en las decisiones son también un medio de participación familiar en los cuidados.
  10. En el momento en que los clínicos confirman que el paciente no es contagioso, se podrá valorar el paso a una visita más normalizada e incluso un acompañamiento familiar.

Las excepciones

Los supuestos especiales y circunstancias extraordinarias que pudieran permitir el acompañamiento dentro del box y/o a pie de cama deben ser analizados y aprobados por el equipo asistencial en sesión clínica, debiendo estar justificados, por motivos clínicos o humanitarios.

Algunos ejemplos, según la SEMICYUC y la SEEIUC, son: paciente en proceso de morir, pacientes de muy larga estancia, pacientes en destete ventilatorio con agitación refractaria que dificulta el proceso, síndromes o trastornos importantes que requieran un soporte afectivo, menores de edad, pacientes conscientes con signos de depresión/ansiedad graves con repercusión clínica (como la negativa a colaborar en la fisioterapia), etc.

Ante la falta de EPIs

Según las citadas sociedades, la situación vivida durante el periodo álgido de la pandemia, los meses de marzo y abril, “nos hace contemplar la posibilidad de que en ciertas circunstancias pudieran escasear los EPI” (los equipos de protección personal).

“Si se diera esta circunstancia no deseable, las visitas deberían restringirse totalmente hasta que dicho problema se resolviera, ya que, durante ese tiempo, se debe garantizar el abastecimiento de EPI para los profesionales”, señalan en el documento.

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