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Una dieta para adelgazar y disfrutar de la buena mesa

Hacer un régimen para perder peso es una idea que, por lo general, produce un profundo aburrimiento. ¿Quién prefiere reemplazar platos suculentos por un simple bistec con lechuga? La nutricionista Marta Aranzadi propone una “una forma sana y lógica de comer que acaba con muchos mitos”

Una dieta para adelgazar y disfrutar de la buena mesa
Proteínas, vegetales, especias y legumbres de calidad son esenciales para este régimen. EFE/Gustavo Cuevas

Cada día se comentan trucos nuevos para ponerse en forma y surgen nuevas teorías para perder peso. Marta Aranzadi ha ido más allá, nos facilita recetas más imaginativas que aparquen la monotonía culinaria.

En “Las recetas que adelgazan” (ExLibric),  su autora nos brinda “un sistema de comer, en el cual se incluye de todo; aunque no descubre nada nuevo, pero sí da resultados”, asegura en una entrevista con EFEsalud.

“Después de 25 años de experiencia, no puedo decir que mi dieta sea mejor o peor que otras, pero lo que sí puedo garantizar es que funciona”, afirma.

Portada del libro “Las recetas que adelgazan” de Marta Aranzadi.

“En mi consulta veía que lo que más le costaba a la gente era mantenerse porque se aburrían de los mismos platos o querían saber bien qué preparar, los médicos somos muy teóricos”, cuenta.

Sus pacientes anhelaban menús atractivos.  Aranzadi unió entonces sus conocimientos profesionales con su “gran afición por la gastronomía” y de ahí nació su “recetario sano y ligero” .

La única norma

Muchos abandonan el régimen a los tres días porque, sencillamente, están llenos de restricciones y, ante una larga lista de delicias prohibidas, parece más divertido el dicho popular: “las reglas están para romperlas”.

Por eso, esta experta dicta una única norma: “no se mezclan dos carbohidratos en una misma comida y se toman siempre a mediodía”.

Aranzadi explica en su texto que los carbohidratos “aportan energía instantánea y se dividen en simples y complejos”.

Los primeros serían el azúcar, la leche y las frutas. Los segundos son los que forman el grupo de los almidones: pan, pastas, arroz, maíz, etcétera. Además, ahí también entran las legumbres, los tubérculos y algunas verduras como la calabaza. La especialista pone ejemplos prácticos de su argumento.

“En las lentejas con chorizo qué engorda, ¿las lentejas o el chorizo? Seamos realistas: ¡El chorizo! Entonces, hacemos unas lentejas con verduras y evitamos el pan, esa es la idea de no mezclar carbohidratos”, asegura.

Para ella, aunque las lentejas son “la proteína vegetariana”, el problema está en que “en una sociedad de sobreabundancia” como la española, los platos se colman de lentejas, arroz y un filete, lo cual pasa factura en la balanza.

La propuesta general

El método gastronómico de Aranzadi propone cinco comidas al día: desayuno, comida, cena y dos tentempiés.

Para la hora de comer, la autora considera dos tipos de menús a los que llama “tipo 1 (si contienen carbohidratos) y tipo 2 (si no los contienen)”.

El tipo 1 se divide en dos: el disociado y el normal. En el primero los carbohidratos van cocinados con verduras y en el segundo mezclados con proteínas.

A partir de ahí se alternan las distintas variantes para que el estómago no se canse de lo mismo y para que sea posible mantener la voluntad incluso cuando se come fuera de casa.

Otra característica de sus comidas es el uso de especias e ingredientes poco comunes para conseguir sabores distintos. En las páginas aparecen la cebada perlada, la achicoria y la cúrcuma.

Las especias son fundamentales para dar sabor a cualquier plato. EFE/Rehan Khan

“No olvido que soy médico. La cúrcuma, por ejemplo, es una especie que tiene unas virtudes anticáncer muy importantes, y como da color es excelente para evitar los colorantes alimentarios”, dice.

Para ella es crucial provocar el sentido del gusto: “cuando se eliminan las grasas, hay que buscar la palatabilidad con las especias”. En su apartado de ensaladas nunca faltan los aliños sanos.

Los mitos que tumba

La mitología dietética puede ser tan extensa como la griega y Aranzadi la conoce bien. Afirma que el peor de los mitos sobre los alimentos es creer que existen los adelgazantes y condenar sin tregua a los que tienen fama de engordar. “Todo depende de la cantidad, la calidad y de cómo los combines”, apunta.

Además de algunas notas de su libro que cuestionan las dietas tradicionales, le preguntamos por otras creencias populares sobre el amplio universo nutricional.

  • Los productos light: Mejor no abusar de ellos. “Se consumen cada vez más. Los refrescos carbonatados light, las margarinas, todas las salsas light, las pechugas de pavo light, en fin, todos los alimentos normales que han pasado a ser light a fuerza de reducir las grasas y azúcares, cambian por la adición de otros productos”.
  • El pan:“Es un mito decir que el pan engorda y no es necesario quitarlo radicalmente de la despensa. A lo mejor no hay que comer con pan, pero sí hay que desayunar con pan o si yo quiero el pan como mi plato principal, o sea, comer con pan, no lo mezclo con patatas o arroz”.
    EFE/Fernando Alvardo
  • El bollo semanal:“No se puede estar toda la vida a dieta, siempre hay cosas que pueden apetecer, pero no de cualquier manera. En el desayuno es un momento buenísimo y siempre hablo de productos de calidad: un cruasán comprado en la pastelería de toda la vida, que no sea de bolsa, o los churros, que son aceite y harina”.
    EFE/Rafael Díaz
  • Pulgas entre horas: “Mi régimen permite pulgas de atún o jamón entre horas porque es mucho mejor para adelgazar tomar una merienda que quite verdaderamente el hambre y luego una cena saludable que sólo incluya proteínas”.
  • El aceite: “El aceite engorda, pero la pregunta es…¿ cuánto aceite puedo tomar al día? Lo adecuado son cuatro cucharadas soperas de aceite…pero de oliva”.
  • Miel y mostaza: “Son excelentes para aliñar y mezclar”. Se puede preparar una mezcla de miel, mostaza y un poquito de aceite. “Pero sólo pongo una sola cucharada en mi ensalada”.
  • Frutos secos:“Son una gran fuente de nutrientes y de calcio. Yo siempre pongo cantidades medidas, como seis almendras, cuatro nueces…”.
    EFE/Paco Torrente/pm
  • La calculadora calórica: “No hay que hablar de número calorías, no importa eso, sino la calidad de lo que comemos y cómo lo hacemos. Que sean alimentos de buena calidad, que usemos aceite de oliva, que coma mi ensalada y mis lentejas” en función de los tipos de menú que sugiere en su dieta. “Así el organismo se regula perfectamente. Se ha demostrado que no sirve para nada andar contando calorías”.

¡A utilizar las ollas!

La gastronomía es para la nutricionista un pilar básico en la alimentación . Sin embargo, quienes les temen a las cacerolas pueden estar tranquilos porque, según la doctora, sus recetas  “son tan fáciles que muchas veces sólo se trata de juntar alimentos”.

Lo que sí es crucial es cocinar porque, en sus palabras, la epidemia de obesidad que pesa sobre España en este momento se debe al consumo de productos precocinados.

“Antes,  en general, se comía bien, pero hemos perdido nuestra alimentación básica. Ahora se toman cereales procesados en lugar de nuestro pan de toda la vida, se cocina poco y se consumen muchos precocinados. Estamos cayendo en los errores de la dieta americana”, concluye.

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