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Tratamientos robóticos, energéticos y farmacológicos contra el cáncer de próstata

El robot Da Vinci, ultrasonidos de alta intensidad, crioterapia, braquiterapia, terapia vascular fotodinámica, electroporación irreversible, láser térmico, radioterapia con acelerador lineal, terapia hormonal antiandrogénica o la innovación permanente de la quimioterapia, junto a las características tumorales y biológicas de cada paciente, individualizadas en cada fase de la enfermedad por los equipos de especialistas multidisciplinares, conforman el ramillete terapéutico más vanguardista contra el cáncer de próstata.

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En este segundo capítulo, guiado de nuevo por la doctora y cirujana Carmen González Enguita, nos centraremos en las técnicas que se utilizan en la actualidad para derrotar sin paliativos a las células cancerosas, minimizando o eliminando a la vez, cuando sea posible, ciertos efectos secundarios, como la incontinencia urinaria y la disfunción eréctil.

Primer capítulo: “De cáncer prostático y hombres, una magistral consulta de urología”

“El ideal médico es detectar a tiempo, en estadios tempranos o muy tempranos, las primeras señales tumorales de la enfermedad -subraya la jefa del Servicio de Urología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid-; lo que permitirá un control oncológico con altas cifras de curación. Por este motivo es fundamental el cribado de la población masculina entre los 45 y los 50 años de edad”.

Tratamiento quirúrgico especializado contra el cáncer de próstata

La cirugía de prostatectomía radical demuestra su eficacia, más aún con ayuda robótica, cuando el tumor está localizado, es decir, cuando ha sido descubierto en estadios primarios.

Además, Da Vinci reduce el miedo que presentan los pacientes al enfrentarse a este cáncer en el quirófano. No en vano están en juego tanto su intimidad sexual como su imagen corporal, con todo lo que ello supone en sus relaciones de pareja o en su vida laboral, social y familiar.

“La cirugía laparoscópica auxiliada por robot Da Vinci, muy popularizada en estos momentos, constituye hoy en día una herramienta tecnológica fundamental para disminuir la probabilidad de que aparezcan estos efectos tan devastadores en la calidad de vida del paciente: Hablamos de incontinencia urinaria y disfunción eréctil”, destaca.

Un cirujano, a los mandos del robot Da Vinci, durante una presentación de este sistema de cirugía robótica para la patología de próstata en San Sebastián (España)/EFE/Javier Etxezarreta.
Un cirujano, a los mandos del robot Da Vinci, durante una presentación de este sistema de cirugía robótica prostática. EFE/Javier Etxezarreta.

“Al urólogo le permite trabajar con precisión y detalle en un campo quirúrgico con visión ampliada y en 3D”, explica.

“Para el paciente, Da Vinci posibilita una invasión mínima de su organismo, una recuperación postoperatoria satisfactoria y precoz, un menor riesgo de incontinencia urinaria posquirúrgica o que su recuperación sea temprana durante el primer mes tras la intervención y un restablecimiento más rápido de la erección en pacientes favorables”, señala.

“El robot Da Vinci ofrece enormes garantías para un rápido regreso del paciente a su calidad de vida perdida, algo muy deseado por todos y todas después de cualquier intervención quirúrgica”, afirma la médica y cirujana González Enguita.

La potencia de las fuentes de energía en su lucha contra el cáncer de próstata

La terapia focal proviene o nace del desarrollo y evolución de los estudios y técnicas de diagnóstico por  imagen en la identificación tumoral: es el resultado de la fusión de la ecografía con la resonancia magnética nuclear, obteniendo la RNM multiparamétrica, que consigue un 85% de diagnósticos positivos.

“El objetivo de la terapia focal es muy atractivo porque se dirige estrictamente a la lesión tumoral con diferentes tipos de energías; eso sí, en la confianza de que las zonas de la próstata sin tratar no contengan la enfermedad, o al menos no la contengan de forma clínicamente significativa”, puntualiza.

hombre en tiempos del coronavirus paseando por la calleLa investigación ha puesto en la mano de la urología diferentes fuentes energéticas para intentar destruir las células tumorales malignas con terapia focalizada y evitar el desarrollo de la enfermedad sin afectar a los tejidos circundantes:

  • Ultrasonidos de alta intensidad (HIFU). Destruye las células cancerosas de la glándula prostática mediante calor.
  • Crioterapia o crioablación. Utiliza temperaturas extremadamente bajas para eliminar las células cancerosas por congelación.
  • Braquiterapia (RADT). Modalidad de radioterapia. Se colocan semillas -fuentes radiactivas- en la zona de la glándula prostática afectada, ya sea a dosis altas -unos pocos minutos- o dosis bajas -durante varios meses-.
  • Terapia vascular fotodinámica. Aplicación de luz con una determinada longitud de onda sobre un tejido que ha sido fotosensibilizado mediante un compuesto químico o fármaco fotosensible.
  • Electroporación irreversible. Pulsos eléctricos de alto voltaje y baja energía que se aplican en función de la localización exacta del tumor.
  • Láseres térmicos. Generación de fotones de alta energía que se conducen por la uretra a través de una fibra y cortan, coagulan y vaporizan el tejido de la glándula prostática convirtiéndolo en dióxido de carbono y vapor de agua.

“Cabe señalar que estas fuentes de energía antitumorales son ya una realidad en muchos centros hospitalarios; aún así, son técnicas alternativas a la prostatectomía radical. Además, estas técnicas curativas precisan más tiempo y más estudios clínicos de validación para que consigan el estatus de tratamientos estándar contra el cáncer prostático”, expone la jefa de Urología de la FJD.

La evolución de la radioterapia en el cáncer de próstata

“En los últimos años las diferentes modalidades de radioterapia también han sufrido una importante evolución tanto con fines de curación como con otros objetivos. La Radioterapia externa, que utiliza radiaciones administradas desde fuera del paciente, con los llamados aceleradores lineales -haz de alta energía, como rayos X o protones-, y la braquiterapia, que utiliza elementos radioactivos colocados dentro de la próstata, están alcanzando mejores resultados minimizando los efectos secundarios”, informa.

Tratamientos de la enfermedad avanzada en cáncer de próstata

La uróloga y cirujana Carmen González Enguita“Yo diría que estamos viviendo una gran revolución en las terapias antitumorales cuando el cáncer prostático se encuentra en estadios muy avanzados o se ha producido metástasis. Nuestras opciones terapéuticas se han incrementado y desarrollado mucho gracias al mejor conocimiento del comportamiento biológico de las células cancerosas”, recalca la doctora González Enguita.

Con las terapias hormonales de deprivación androgénica (ADT), con antiandrógenos de nueva generación, se retarda el crecimiento del cáncer al conseguir que disminuyan los niveles de andrógenos (hormonas sexuales masculinas) o que estos lleguen hasta la próstata.

La ADT podrá incluir una orquiectomía, cirugía de extirpación de ambos testículos, origen fundamental de la testosterona. La combinación de los medicamentos antiandrogénicos y la cirugía de castración llegan a eliminar hasta el 100% de las hormonas sexuales masculinas.

Con los radiofármacos (medicamentos radiactivos), que emiten directamente partículas de radiación a las células tumorales del cáncer de próstata diseminadas, por ejemplo, en los huesos, se destruyen los depósitos de células cancerosas, aunque sean depósitos diminutos.

Y junto con la quimioterapia, fármacos únicos o combinados, que se emplean cuando existe metástasis o cuando la terapia hormonal no ha dado el resultado esperado, son los regímenes de tratamiento que se aplican en este momento de la enfermedad.

Diferentes fármacos con estrategias y técnicas diversas son capaces de curar o ayudar a prolongar la supervivencia de estos hombres con la mejor calidad de vida posible -dice-. Por ello, se requiere el trabajo colaborativo de vanguardia: urólog@s, oncólog@s médic@s y radioterápic@s, Medicina Nuclear, anatomopatólog@s, Diagnóstico por Imagen, Farmacia, Enfermería… es un trabajo altamente especializado y multidisciplinar”.

hombre en tiempos del coronavirus paseando por la calleEn cáncer de próstata, como en otras muchas enfermedades oncológicas, no se dejan de investigar nuevas opciones terapéuticas, sobre todo en el desarrollo de ensayos clínicos con nuevos fármacos que actúen en las vías moleculares con el fin de limitar la viabilidad de las células tumorales malignas.

“La enfermedad del cáncer de próstata no es una única enfermedad, sino una gran variedad de situaciones y momentos diferentes cuyo enfoque de futuro debe de pasar por identificar diferentes grupos y tipo de pacientes para dirigir las terapias contra las dianas específicas del tumor que los aflige”, concreta.

Desde el punto de vista de la prevención de este tipo de cáncer, no existen consejos más allá de llevar siempre una vida saludable.

“Tampoco podemos ofrecer terapias o fármacos que eviten sufrir un cáncer de próstata en el futuro; pero sí aconsejamos, sin ambages, que los hombres acudan a la consulta de Urología para detectar de forma muy precoz las primeras señales tumorales”, añade.

“A los 45 o 50 años de edad, la visita y el tacto rectal, si quiere, constituyen el primer paso firme para luchar contra el cáncer de próstata y los posibles efectos secundarios después de los diversos tratamientos, principalmente incontinencia urinaria y disfunción eréctil”, concluye la doctora Carmen González Enguita.

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