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La sanidad del futuro: Nuevas formas de curar en el horizonte

¿Cómo podemos definir la sanidad del futuro? Con motivo del programa de radio nº 100 de ‘El Bisturí’, analizamos el papel que jugará la sanidad en la salud y bienestar de la humanidad en los próximos años. Ello, junto al doctor Antonio Campos, investigador y miembro de la Academia Nacional de Medicina. Las claves: la educación sanitaria, las terapias con células y tejidos, las redes de investigación y las posibilidades de las tecnologías

La sanidad del futuro: Nuevas formas de curar en el horizonte
EFE/Marta Pérez

El cambio hacia la sanidad del futuro ya está en marcha en campos como el tratamiento, el diagnóstico y la investigación. Muchos avances ya son palpables, pero, ¿cómo superaremos los retos existentes y exactamente hacia dónde nos dirigiremos?

Responde a estos interrogantes Antonio Campos, académico de número de la Academia de Medicina, e investigador, catedrático en la Facultad de Medicina de Granada desde 1981. Fue director del Instituto Nacional de Salud Carlos III y presidente del Consejo Científico del Fondo de Investigaciones Sanitarias, así como promotor de los Centros Nacionales de Enfermedades Raras, Medicina Tropical y Enfermedades Neurológicas.

Qué nos depara la sanidad del futuro

Según Campos, la sanidad del futuro “ocupará un papel fundamental en la vida de los seres humanos porque ‘salud’ se asocia a ‘bienestar’ y todos los colectivos y sociedades aspiran a que este forme parte de su horizonte”.

A lo largo de la historia de la humanidad hemos visto cómo desde el principio se ha curado con la física (desde el frío hasta dar radiaciones), con la química (desde las plantas medicinales hasta los fármacos de síntesis que hoy tenemos), con la cirugía y con la palabra.

Terapias

En este sentido, uno de los grandes avances -que ya estamos viendo-, es el que apunta hacia las terapias con células y tejidos.

“Estamos en los albores de lo que puede ser una nueva forma de curar. Desde finales del siglo pasado nos hemos introducido en una quinta forma de curar con células y tejidos”, asegura.

Otro de los campos que tendrá un gran despunte será el de la medicina personalizada y su papel en el abordaje de enfermedades como el cáncer.

“Ya estamos viendo cómo las mutaciones que se producen en las células cancerosas hacen que los fármacos tengan que ir dirigidos a personas concretas o a personas en las cuales la eficacia de ese medicamento pueda ser determinante, por ello, debemos tratar de indagar sobre esto”, afirma.

Diagnóstico

En cuanto al diagnóstico de enfermedades, “la genética va a tener un papel fundamental”, asegura. Si bien hoy día el diagnóstico por imagen permite abordar de una forma muy clara y concisa problemas que antiguamente pasaban por patologías difusas, difíciles o imposibles de concretar y ubicar en la topografía de nuestro cuerpo, ese es un cambio que “va a ir a más en el futuro”, resalta.

Y es el ámbito de la medicina personalizada, en el que los tejidos artificiales “serán vehículos que permitan llevar los genes adecuados para poder solucionar problemas y tener la posibilidad de hacer diagnósticos que hasta ahora no podíamos realizar”.

Prevención

¿Llegará un momento en el que será posible determinar las probabilidades que se tienen de padecer determinadas enfermedades? La respuesta es afirmativa. Y ello será posible gracias a que la profundización en el conocimiento del patrón genético y las características de un individuo, permite a su vez contar con más información sobre la posible evolución que pueda tener su propia biología. “Es en ese contexto donde tendremos instrumentos para prevenir mejor”, argumenta el académico.

La vacuna, otra forma de prevención, supuso un progreso enorme para la humanidad desde que Edward Jenner descubriera la primera para la viruela hace tres siglos. Los avances en medicina e investigación nos llevarán sin duda a un futuro en el que podamos hablar de la existencia de una vacuna para la cura de ciertas enfermedades que hoy día no la tienen.

Por último, en opinión de Antonio Campos, también será muy relevante el papel que jugará la educación sanitaria o, al menos, “así debería serlo” y, añade: “a través de la educación sanitaria será cómo podrá realizarse prevención”.

“En las escuelas deberíamos tener mayor educación sanitaria, partiendo del fomento desde las asociaciones de padres. A la vez, el propio médico tendrá que reforzar su papel de educador porque es un campo sencillo relativamente barato y, al mismo tiempo, eficaz”, explica.

Investigación

futuro de la sanidad
En la imagen unas bacterias en crecimiento en un laboratorio. EFE/ Eliseo Trigo

“El patrón de la investigación, su mecanismo, ha cambiado. Hemos pasado de una investigación muy individual a una investigación más colectiva”, dice.

Lo que hoy aporta a la ciencia un investigador “tiene que sumarse necesariamente a lo que aportan otros muchos más” y, en este sentido, los programas de redes de investigación biomédica (puestos en marcha hace 15 años), asocian investigadores que están trabajando en un campo de ciencias básicas con investigadores que están trabajando con problemas clínicos concretos.

“Debemos tratar de dirigir e impulsar el fomento de esas redes y esa forma de colaboración”, cuyo fin es “sumar sin necesidad de que los investigadores estén en el mismo lugar. Hoy día es muy complejo el investigador aislado que hace un descubrimiento”, subraya.

Otro de los retos importantes de la investigación es el del abordaje de la resistencia a los antibióticos. Un problema muy importante y que que preocupa verdaderamente a los microbiólogos.

“La capacidad de los seres vivos es de adaptarse al medio y las bacterias son desde luego seres vivos capaces de hacerlo”, cuenta. Así pues, el reto es diseñar mecanismos que modifiquen los antibióticos actuales (sin perder su principio activo), para los cuales las bacterias van desarrollando mecanismos de defensa y de adaptación.

El papel de las TIC: ¿Consultas médicas online?

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EFE/Kai Försterling

“Una de las cosas que sin duda va a cambiar en el futuro es la propia relación médico-enfermo“. Y es que, las tecnologías están presentes en nuestra vida por completo y pensar en consultas médicas puedan realizarse por Internet no es muy arriesgado.

No obstante, “la situación del contacto permanente va a ser un cambio que aún se desconoce cómo se va gestionar”, aclara Campos.

Otra de las realidades tecnológicas que traerá el futuro de la sanidad es, tal como indica el doctor, la “monitorización permanente de las constantes de un individuo a través de un dispositivo que sean referidos a un centro donde se puedan controlar permanentemente”.

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