Inicio / Mujer e infancia / En pleno reto polar

En pleno reto polar

La expedición Reto Pelayo Vida Polar 2017 inicia este viernes en Isortoq, con un día de retraso por el mal tiempo, su desafío al hielo Ártico con las cinco mujeres españolas que han superado el cáncer y tratarán de llevar a través de 200 kilómetros de travesía a pie y 100 en kayak su mensaje de superación a todas las personas que sufren o han sufrido la enfermedad. Salieron de Madrid el pasado lunes, 18 de septiembre; el regreso está previsto para el 27 de este mes

En pleno reto polar
Las cinco expedicionarias contra el cáncer en tierras polares/Foto facilitada por los organizadores

Encarnación, Micaela, Esther, Lorena y Ana Belén accederán a la inmensidad de hielo por el glaciar de Qipisarqo Broe, en Groenlandia, para afrontar la primera de las diez etapas previstas para cumplir el objetivo, repartidas en dos cordadas dirigidas por Curro González y Carmen Marchena, expertos en expediciones polares y guías de alta montaña, cuenta para EFEsalud nuestro compañero de Deportes, Carlos de Torres, que acompaña a las expedicionarias.

“Este retraso nos ha creado un poco de ansiedad y la lluvia con viento nos ha impedido salir. A pesar de todo la mochila está lista, cargada de ilusión y las cinco chicas vamos a demostrar que no hay miedo al reto y que lo vamos a superar”, dijo Encarnación, con 51 años la más veterana del grupo.

Hasta el glaciar de Qalerallit, los 13 componentes del equipo tratarán de superar una ruta helada que exige una serie de técnicas y comportamientos coordinados para optimizar los esfuerzos y buscar el sentido practico de sus movimientos en un entorno hostil de frío y viento, principales dificultades en el trayecto, donde las grietas representan el principal peligro.

Montar una tienda en tiempo récord, la colocación de cada uno en la cordada, utilizar correctamente la ropa de abrigo mediante capas, distribuir cada elemento en una mochila, tratar de no pisar en zona no autorizada por los guías o la colocación de los crampones para andar sobe hielo son algunos de los aspectos que han tenido que aprender las cinco elegidas para el reto.

“Lo que más me preocupa de la expedición son las condiciones meteorológicas. Nos acercamos al invierno y las condiciones pueden son muy extremas. Nos puede complicar el “avannaq”, un viento polar que puede llegar a superar los 150 kms/hora, así como el frío extremo”, explica a EFE Curro González, guía polar y de alta montaña con más de 20 años de experiencia.

Para las expedicionarias, el peligro de las grietas representa su principal preocupación, un aspecto que requiere de medidas de precaución que explica Curro González.

Una población del Ártico, en Groenlandia/Imagen facilitada por la organización del Reto

“La mejor forma de gestionar el riego de las grietas es progresar encordados, todos unidos por una cuerda, y no salirse del camino trazado por el guía, que en este caso seré yo quien vaya en cabeza”.

Cien kilos de comida y 200 kilos de material técnico precisan del uso de trineos llamados “pulkas” y las propias mochilas de los expedicionarios.

También resalta Curro la importancia “fundamental” del uso correcto de la ropa, que se utiliza mediante el sistema de capas.

“Es preciso ponerse una primera capa seca y caliente, luego una segunda que aporte más calor y una tercera que proteja del viento y la lluvia. Al final del esfuerzo hay que ponerse una prenda de abrigo extra para tener mas confort en la tienda”.

Para recargar las fuerzas del equipo, la alimentación es un aspecto que se cuida al detalle. La travesía polar exige un determinado protocolo alimentario.

“Se van a realizar dos desayunos, el primero a las 6 de la mañana, de puesta en marcha, con bebidas calientes y galletas; el segundo, a las 9, aportará proteínas y carbohidratos, con carne o pescado deshidratado y barritas energéticas, más tarde un picnic sobre las 12, similar al anterior, y la cena sobre las 19.15 con bebidas calientes y más carbohidratos”.

El Reto Pelayo Vida Polar 2017 tratará de poner en un plazo de aproximadamente 10 días la bandera de la superación y el trabajo en equipo. Se persigue un sueño y las soñadoras echan a andar hacia lo desconocido. Otra batalla a superar.

El deporte mejora el pronóstico de los enfermos con cáncer

 La practica deportiva mejora el pronóstico de los enfermos de cáncer”, afirma Alberto Francés, médico Jefe del Servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica del Hospital Universitario Infanta Elena de Valdemoro (Quirónsalud), médico responsable de la salud de las cinco expedicionarias.

Imagen facilitada por los organizadores del Reto

Según comenta el doctor Francés, en este aspecto hay escrito verdad y leyenda, ciencia y casos personales aislados. Asegura que lo que ha podido demostrar la comunidad científica, dentro de las limitaciones en este tipo de publicaciones,  que el deporte es beneficioso para el paciente con cáncer por muchos motivos.

“El deporte no cura el cáncer ni pude constituir una línea de tratamiento “per se”, pero se ha demostrado, y así lo reflejan los artículos científicos, que el deporte añade importantes beneficios para el paciente diagnosticado de cáncer”, asegura.

A nivel físico, explica el doctor Alberto Francés, deportista, aventurero y navegante que ha participado en anteriores ediciones del Reto Pelayo, como la Transatlántica 2016, el cáncer genera disminución de la masa muscular, por la enfermedad y el tratamiento de quimioterapia.

“Está demostrado que la sarcopenia (disminución de la masa muscular), está relacionada con un mal pronóstico del paciente. El deporte mejora los niveles de sarcopenia. Es sabido que algunos quimioterápicos generan neurotoxicidad. El deporte parece tener influencia también sobre este efecto tóxico del tratamiento, disminuyendo su intensidad y latencia”.

En el aspecto psicológico está demostrado, según Francés, que el deporte modifica el estado metabólico relacionado con los niveles de endorfinas y otros mediadores hormonales.

Billete de Micaela, una de las expedicionarias/Imagen facilitada por los organizadores del Reto

“Esto parece tener impacto en el estado de ánimo del paciente de cáncer, su nivel de implicación en el tratamiento y la consecución de objetivos de recuperación tras la quimioterapia, implicación en tratamientos de rehabilitación, uso de implantes y prótesis y aceptación de su nueva imagen corporal”.

El doctor Francés participó en la selección de la participantes del Reto Polar 2017, atendiendo a criterios físicos y psicológicos que garantizasen la aptitud para la prueba.

“Se realizaron analíticas de sangre completas atendiendo a todas las variables específicas que puedan tener relación con el cáncer, radiografías de tórax, electrocardiogramas, además de pruebas de esfuerzo comparables a las que pasan los deportistas de alto rendimiento. Los resultados fueron excelentes”, explicó.

(No Ratings Yet)
Cargando…