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Nutrición parenteral y enteral en el paciente oncológico: Margen de mejora

La desnutrición en el paciente oncológico “sigue siendo un problema sin resolver” en el Sistema Nacional de Salud, según un informe de la Alianza General de Pacientes que también considera que la nutrición parenteral está “infrautilizada”, una idea compartida por el jefe del Servicio de Oncología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, Alfredo Carrato.

“Hay un espacio de mejora increíble en la nutrición clínica enteral y parenteral” , asegura el doctor Carrato en declaraciones a EFEsalud en relación a este tipo de alimentación por sonda, en el primer caso, o  intravenosa, segundo caso, indicada cuando el tracto gastrointestinal del paciente no está disponible para digerir y absorber los nuticientes.

En su opinión, “igual que se miden las constantes vitales del paciente, es lógico que se revise su estado nutricional para que pueda tener mejor tolerancia a los fármacos y aumente su calidad de vida, para que reciba el tratamiento en estado óptimo”.

Por esa razón, este experto oncólogo considera necesario “implementar esa cultura en el sistema público de salud” con la colaboración de la enfermería, endocrinos, nutricionistas…con un equipo multidisciplinar.

Lo que genera la desnutrición

Según el informe “Situación de la nutrición parenteral en España” que la Alianza General de Pacientes difundió en diciembre de 2018, la prevalencia de la desnutrición en pacientes con cáncer oscila entre el 20% y 40% en el momento del diagnóstico y entre el 70% y 80% en fases avanzadas de la enfermedad.

Algunos tumores como el de pulmón o el gastrointestinal causan una pérdida de peso significativa en el 60%-80% de los pacientes. En general, la desnutrición está asociada a mortalidad y morbilidad, además de aumentar los costes hospitalarios.

”Por un lado, el paciente tiene la toxicidad del tumor y por otro la toxicidad del tratamiento y si está desnutrido tiene un tercer problema: no tiene colchón, no tiene reservas”, señala el oncólogo.

Un buen estado nutricional, además de aumentar la calidad de vida del paciente, “también previene las complicaciones derivadas de cualquier tipo de tratamiento oncológico”.

El informe señala que, con los nuevos avances terapéuticos (terapias diana, inmunoterapia…) destinados, sobre todo, a pacientes en fase crónica, “se espera una demanda creciente del soporte nutricional en todas sus formas”.

Sin embargo, “a pesar de contar en España con tasas de población beneficiaria de la nutrición parenteral semejantes al resto de los países de la Comunidad Europea, su utilización es menor” y a eso se suma la inequidad entre comunidades autónomas, apunta el estudio.

“La realidad -según el doctor Carrato- es heterogénea incluso entre hospitales de la misma comunidad autónoma y es por la proximidad o lejanía al Servicio de Endocrinología y porque se ha priorizado otro tipo de iniciativas distintas a la nutrición, como el aspecto psicológico, que también es importante”.

nutrición parenteral
Nutrición parenteral (vía intravenosa) en paciente oncológico. Foto cedida

La nutrición parenteral domiciliaria

La nutrición parenteral clínica es la que se aplica al paciente hospitalizado por vía intravenosa ante la dificultad de utilizar su aparato digestivo.

Según el estudio de la Alianza General de Pacientes, esta forma de nutrición “está infrautilizada dado que falta práctica en su uso en pacientes oncológicos, tanto de forma total como complementaria”.

Pero también el paciente puede ser asistido en casa mediante la nutrición parenteral domiciliaria, una opción equiparable a la hospitalaria y que redundaría en la calidad de vida y humanización de la situación del enfermo, una alternativa a la que tampoco se le saca todo el provecho.

“Es necesario que desde las unidades nutricionales del hospital haya un nexo con el médico de familia que es quien contribuye desde el domicilio al sostenimiento nutricional del paciente”, indica el médico del Hospital Ramón y Cajal.

La prevención evita la desnutrición

Otro de los inconvenientes radica en que el paciente oncológico, cuando llega al especialista, ya puede estar desnutrido.

“Tarda en llegar al Servicio de Oncología -explica Carrato. Primero va a su médico de familia que le deriva al especialista correspondiente que es quien le da el diagnóstico tras varias pruebas y, eso, lleva meses. Incluso puede que antes de llegar al oncólogo pase por cirugía”, comenta Alfredo Carrato.

“Por eso los mecanismos de prevención ante la desnutrición deben iniciarse en atención primaria”, subraya.

“Es obvio que una persona que tiene un tumor en el tracto digestivo no viene en el mejor estado y antes de aplicar cualquier tratamiento el estado del paciente debería ser óptimo para tener mejor calidad de vida y evitar complicaciones”, concluye el jefe del Servicio de Oncología del Hospital Ramón y Cajal.

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