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Noticiero del Corazón: “Hipertensión pulmonar, jugar con la muerte y deporte en la insuficiencia cardíaca”

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El doctor Carlos Macaya Miguel, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Clínico San Carlos y catedrático de Medicina en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), comenta tres eventos cardiovasculares en el Noticiero del Corazón: “La hipertensión pulmonar, enfermedad grave pero poco frecuente; las consecuencias de la estupidez al jugar con la muerte; y el 50% de los pacientes con insuficiencia cardíaca desconoce los beneficios del ejercicio controlado como tratamiento de su patología”. 

El difícil diagnóstico de la hipertensión pulmonar primaria

Como ejemplo, la mexicana Paulina Vallejo, a sus 29 años, sintió que se le acababa el mundo tras ser diagnosticada con hipertensión pulmonar primaria, una enfermedad grave y poco frecuente que no tiene cura y que acaba casi de inmediato con la calidad de vida de quien la padece.

“Me la pasaba enferma”, recuerda Paulina, cuyo padecimiento se manifestó en ella con mucho agotamiento y poca energía.

Paulina había estudiado medicina y es por eso que empezó a sospechar: “Me hice una placa de tórax y me di cuenta que había algo en mis pulmones. Prácticamente me diagnostiqué sola”, rememora.

La hipertensión pulmonar es una enfermedad crónica, progresiva, grave pero poco conocida, que se caracteriza por el aumento de presión en las arterias pulmonares. Debido a esta condición, las arterias pulmonares se vuelven más estrechas y hay menos espacio para que circule la sangre, lo que puede dar lugar a una insuficiencia cardíaca, una de las causas más frecuentes de muerte en quienes la padecen.

Se estima que hay 2,4 casos por cada millón de habitantes, y es más común en mujeres que en hombres, pues por cada cuatro afectadas un varón es diagnosticado.

Los síntomas son confusos: principalmente falta de aire y fatiga. Esta sintomatología se agrava con la progresión de la enfermedad y, generalmente, cuando se presenta es porque el daño ya se encuentra en estadios avanzados, por lo que es de vital importancia diagnosticarla y tratarla de manera oportuna.

Paulina reconoce que gracias a sus conocimientos médicos logró un diagnóstico temprano, sin embargo, su vida cambió completamente debido a que por su condición ya no pudo ejercer más su carrera y ahora se dedica a un puesto administrativo.

“Soy madre soltera y trabajar es mi prioridad, pero hay días en que despiertas y no tienes fuerzas ni para pararte. Además, muchas veces en el trabajo no entienden que tienes que ausentarte para las consultas. Es una enfermedad que acaba con todo lo que tienes en la vida”, lamenta.

El tratamiento con vasodilatadores solo controla los síntomas sin disminuir el daño que ya se tiene en las arterias. El medicamento, que se administra por vía intravenosa en los centros hospitalarios, vale unos 65.000 pesos (alrededor de 3.000 euros/3.300 dólares).

“Yo no tenía ese dinero y me decían que si no lo conseguía me quedarían solo tres años de vida. Pensaba que ya mejor iba a comprar la caja para morirme, porque no tenía opciones”, admite.

En México, la única institución pública que provee estos fármacos a sus pacientes es el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). Paulina se puso en contacto con la Asociación de Hipertensión Pulmonar, quienes la canalizaron hacia un especialista. Esto le ha llevado a mantenerse con vida tras seis años de su diagnóstico.

La hipertensión arterial primaria se consideraba una enfermedad mortal y hoy en día puede decirse que es una enfermedad crónica si se tiene acceso a los medicamentos: puede estar muchos años bien y con una buena calidad de vida.

Captura del twitter de la Policía Local de Granada
Captura de la imagen del twitter oficial de la Policía Local de Granada (España), editada por EFEsalud, donde se alerta a los adultos sobre los riesgos del #JuegoDeLaMuerte que practican algunos adolescentes.

El “juego de la muerte” puede causar daños irreversibles en el cerebro, incluso la muerte

El reto del ‘juego de la muerte’, que consiste en oprimir las arterias carótidas, lo que impide la llegada de oxígeno al cerebro hasta provocar la inconsciencia, y que se está haciendo viral entre adolescentes mediante la grabación de vídeos, puede provocar daños neurológicos irreversibles y la muerte por asfixia.

El cerebro sufre lesiones cuando se reduce el aporte de oxígeno que recibe –de forma parcial (hipoxia) o total (anoxia)- por un tiempo mayor del que pueden soportar los mecanismos compensatorios encargados de evitar la muerte neuronal.

“Se trata de un juego estúpido, que por buscar una visibilidad social absurda ha generado ya lesiones neuronales o muertes a numerosos jóvenes y adolescentes en distintas partes del mundo”, señala el doctor Carlos Macaya.

“Pese a que el cerebro apenas representa el 2% del peso de nuestro cuerpo, consume el 20% del aporte de oxígeno total. El cerebro tiene una escasa capacidad para almacenar nutrientes, por lo que demanda un elevado aporte de oxígeno de forma constante”, explica.

“De esta forma -continúa-, el tejido cerebral es capaz de soportar hasta un máximo de cuatro o cinco minutos de anoxia mantenida, y una vez sobrepasado este tiempo empezará a provocarse un daño en el tejido cerebral, que será más intenso cuanto mayor sea el tiempo de anoxia establecido, de forma que después de quince minutos de privación de oxígeno más del 95% del tejido cerebral estará dañado de forma irreversible”.

Normalmente, después de 3 o 4 minutos el sujeto pierde la conciencia y el cerebro, especialmente aquellas áreas con una alta demanda de oxígeno, empiezan a notar la falta de aporte.

Las consecuencias pueden ser desde problemas de aprendizaje y memoria, movimientos anormales, disminución de la capacidad visual u otros síntomas relacionados con la afectación de aquellas áreas del cerebro encargadas de procesar de forma continua la información, hasta estados de coma prolongados o incluso el fallecimiento.

  • El ‘juego de la muerte’, igual que otros procesos que generan hipoxia o anoxia, puede llegar a provocar “graves secuelas neurológicas”, pues si el aporte de oxígeno al cerebro se prolonga en el tiempo se pueden poner en marcha diversos mecanismos de muerte neuronal que suelen conllevar secuelas neurológicas irreversibles.
  • Entre las áreas especialmente vulnerables a la anoxia y los síntomas asociados a este problema que pueden suceder tras ese juego están el hipocampo (problemas de aprendizaje de nueva información y memoria), los ganglios (movimientos anormales), o el cerebelo (problemas de coordinación, temblor).
  • También es el caso de la corteza cerebral (crisis epilépticas, problemas de visión) y el tálamo (coma, estados vegetativos o de vigilia sin respuesta).
Carrera popular a favor de la investigación de las enfermedades cardiovasculares.
Carrera popular a favor de la investigación de las enfermedades cardiovasculares. EFE

¿Es bueno el ejercicio físico para tratar la insuficiencia cardíaca?

“Sí, el ejercicio físico controlado por un o una médico especialista es parte de un buen tratamiento para luchar contra las secuelas de la insuficiencia cardíaca, pero poco más del 50% de los pacientes conoce este beneficio terapéutico; un dato al que hay que sumar otro que indica que uno de cada cinco pacientes piensa que dicha práctica deportiva se debe evitar. Una creencia errónea”, dice el galeno catalán.

Estas cifras, extraídas de varios estudios avalados por la Sociedad Europea de Cardiología, demuestran, según la Sección de Insuficiencia Cardíaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), “la poca conciencia que la población, sobre todo los pacientes, tiene sobre esta enfermedad del corazón”.

Y por este motivo, la Fundación Española del Corazón (FEC) apunta varias realidades a tener en cuenta si hablamos de insuficiencia cardíaca:

La insuficiencia cardíaca es una enfermedad frecuente

Se estima que de un 1% a un 2% de la población de los países desarrollados económicamente padece insuficiencia cardíaca, una proporción que puede aumentar aproximadamente hasta un 10% en personas mayores de 70 años. En España, la insuficiencia cardíaca afecta al 2,7% de la población española mayor de 45 años y al 8,8% de los mayores de 74. Se sabe que una de cada cinco personas mayores de 40 años va a sufrir insuficiencia cardíaca a lo largo de su vida y que esta enfermedad es el motivo más frecuente de ingreso en pacientes de más de 65 años.

La insuficiencia cardíaca también es una consecuencia del envejecimiento

La insuficiencia cardíaca se diagnostica en personas de todas las edades, pero afecta más a las personas mayores. Esto sucede porque los pacientes con infarto de corazón ya no se mueren y porque la esperanza de vida es cada vez mayor: más edad implica más exposición, y durante más tiempo, a los factores de riesgo cardiovascular, fundamentalmente hipertensión y diabetes, que, al final, son los que determinan la aparición de insuficiencia cardíaca.

El ejercicio físico, controlado médicamente, es bueno contra la insuficiencia cardíaca

Se recomienda mantener un cierto grado de actividad física, moderado y adaptado a cada paciente. Numerosos estudios han demostrado que los pacientes con insuficiencia cardíaca que se mantienen activos tienen un mejor pronóstico, calidad de vida y presentan una disminución de los síntomas.

La insuficiencia cardíaca no significa que el corazón deje de latir

Esta enfermedad se produce porque el corazón no tiene capacidad suficiente para bombear sangre o para mantener las necesidades metabólicas o de oxigenación de los tejidos. El corazón no deja de latir.

Diferentes medicamentos aumentan la supervivencia de los pacientes con insuficiencia cardíaca

La insuficiencia cardíaca es una enfermedad que tiene muy mal pronóstico si no se trata. De hecho, tiene peor pronóstico que la mayor parte de los cánceres, pero sí tiene tratamiento. Existen fármacos que son capaces de cambiar el curso natural de la enfermedad, reducir hospitalizaciones, aumentar la supervivencia y mejorar síntomas y calidad de vida.

El doctor Macaya resume el “Noticiero del Corazón” con tres ideas claras:

  • La hipertensión pulmonar primaria es una patología de difícil diagnóstico. De hecho, se dictamina la inmensa mayoría de las veces por exclusión. Afortunadamente, disponemos de tratamiento farmacológico eficaz para mejorar sustancialmente la supervivencia de los pacientes. En algunos casos, más aún en personas jóvenes, cabe la posibilidad de un trasplante pulmonar con el fin de resolver definitivamente un mal pronóstico de la enfermedad.
  • ¿Hay algo más estúpido, frívolo o absurdo que un adolescente pierda irreversiblemente facultades físicas cognitivas, incluso llegue a morir, por culpa de un puñado de “me gusta” pulsados en un vídeo que muestra el ‘juego de la muerte por ahogamiento voluntario’ y que se ha subido a una red social?… No, por supuesto. Estamos inmersos en una involución social basada en la notoriedad y en la falta de educación o valores. Este ejemplo, el juego de la muerte, es una auténtica alarma social.
  • Al menos, el 50% de los pacientes con insuficiencia cardíaca desconoce que el ejercicio físico, bajo control médico, forma parte de la terapia que lucha contra la evolución de su enfermedad.
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