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Neumonía: niños sin recursos, los más vulnerables

12 de noviembre. Día Mundial contra la Neumonía, enfermedad infecciosa que provoca más muertes entre los niños. Cada treinta y cinco segundos muere un niño menor de cinco años en el mundo. Entrevista a Rocío Vicente Senra, especialista en derechos de infancia de UNICEF, en los micrófonos de “El Bisturí”

Neumonía: niños sin recursos, los más vulnerables
Una voluntaria de salud comunitaria midiendo la respiración de un bebé de ocho meses con neumonía en Mali./ Fotografía cedida por UNICEF

La neumonía es una infección que ataca a los pulmones. Uno de los síntomas es la dificultad en la respiración. Puede estar provocada por diversos microorganismos como pueden ser bacterias o virus. Rocío Vicente Senra, especialista en derechos de infancia de UNICEF, explica que es una enfermedad que afecta especialmente a la vida de los más pequeños.

Apunta que es “estremecedor porque es una enfermedad que se puede tratar”. Unos 2.400 niños mueren cada día en el mundo a causa de esta enfermedad.

A pesar de las cifras, ¿está mejorando el panorama de la neumonía? En cuanto a mortalidad se refiere en comparación también con otras enfermedades, su incidencia, ¿es mayor o menor?

Se han dado avances y de hecho podemos estar relativamente orgullosos porque podemos afirmar que desde el año 2000 ha habido un 51 % de reducción en las causas de mortalidad por esta enfermedad, pero bien es cierto que si se compara con otras enfermedades como la malaria los progresos han sido muchos mayores.

La malaria está muy posicionada y tenemos que hacer lo mismo con la neumonía. Un dato que me comentan mis compañeros es que esta enfermedad solo recibe el 2 % de inversión destinada a salud pública.

Tenemos que posicionar esta enfermedad, poner encima de la mesa las herramientas para acabar con ella porque se ceba en los contextos que son más pobres y vulnerables.

Has comentado las complicaciones que hay a la hora de hablar del diagnóstico. ¿Cómo se trabaja en las zonas más vulnerables con el diagnóstico donde el acceso a la salud es más complejo?

La clave es el diagnóstico. Y el reto es encontrar una herramienta que sea fácil para que los profesionales de la salud, médicos, enfermeras, que trabajan en lugares con pocos recursos y poco equipamiento, sepan detectar esta enfermedad a tiempo.

Como decía es una enfermedad de los pulmones y uno de los síntomas más rápido a la hora de detectarla es el número de respiraciones. En contextos muy vulnerables se está contando el número de respiraciones que realiza un niño por minuto.

Pero imaginaos esta realidad. En un minuto un niño realizando 40 o 50 respiraciones. Un niño enfermo, que se muere. Es todo un reto.

Ahí es donde entra en juego vuestro dispositivo, el dispositivo ARIDA, Ayuda para el Diagnóstico de una Infección Respiratoria Aguda. ¿Lo utilizáis en zonas donde no se puede hacer una radiografía, por ejemplo?

Efectivamente. Sabemos que la neumonía se puede detectar con una radiografía o una prueba médica, pero en contextos más pobres o donde no existen este tipo de equipamientos, estamos hablando de los centros de salud más cercanos a las familias y a los niños.

vacuna
Fotografía cedida por UNICEF

Es necesario contar con unas herramientas que sean poco costosas, fáciles de transportar, que no tengan que depender de que haya electricidad o no, y por eso uno de los mecanismos que hemos puesto en marcha es un aparato que detecta de forma automática la neumonía. Ayuda a que el personal de salud, a que la enfermera, de con el diagnóstico y sepamos si este niño tiene neumonía o no.

Una vez realizado el diagnóstico, tenemos claro el tratamiento, la amoxicilina.

Rocío, ¿qué hace falta para que no sigan muriendo tantos niños? 

Lo fundamental, más que el tratamiento en sí, es el enfoque integral.  Me refiero a la prevención. Trabajar con vacunas, lograr la vacunación universal contra las bacterias que sabemos que están causando al neumonía. Tenemos que actuar en el tratamiento. Tenemos que dar un tratamiento eficaz y certero y tenemos que diagnosticar a tiempo la neumonía.

De ahí un poco todos los retos del diagnóstico. Y desde luego, que los trabajadores de salud, que las madres conozcan los síntomas. Porque es una enfermedad que pasa muy desapercibida y que se puede confundir con un sencillo resfriado. Y cuando el niño llega al centro de salud igual es muy tarde. La neumonía puede provocar la muerte en cuestión de 24 o 48 horas cuando estamos hablando de niños que tienen un sistema inmunológico muy débil.

Es fundamental trabajar con las madres, con los enfermeros, para que realicen consultas en los hogares, para que detecten los síntomas, y si un niño tiene un síntoma muy claro de neumonía se le pueda llevar a un centro de salud y ahí ser tratado y diagnosticado como corresponde con amoxicilina.

Efectivamente es el medicamento que se utiliza y unos compañeros en Etiopía me comentaban que un tratamiento a tiempo puede ayudar a que el 42 % de las muertes no se produzcan. Es una cifra muy sorprendente.

El objetivo es la vacunación universal, ¿en qué punto nos encontramos a día de hoy?

Existen vacunas para prevenir algunos tipos de neumonía, pero hay que hacer avances para que formen parte del sistema de salud. Es verdad que existen recomendaciones para los niños menores de dos años y de dos a cinco, y tiene que ver con la vacuna fundamental a la hora de prevenir esta enfermedad.

Pero tenemos que trabajar para que esta vacunación llegue a todas partes y a todos los contextos incluyendo los más remotos, los más vulnerables donde las vacunas tienen que estar conservadas en buen estado. Por eso, como organización, estamos trabajando para que estas vacunas se almacenen y logremos que estas familias lleven a sus niños a los centros de vacunación y podamos trabajar en la prevención, que es uno de los elementos fundamentales a la hora de acabar con la neumonía.

¿Es un pilar fundamental educar a los padres para combatir la neumonía?

Efectivamente. Un dato sorprendente es que en Etiopía, donde la lengua oficial es amhárico, no tenían una palabra que denominara a la neumonía. Era un enfermedad que no se conocía y que estaba totalmente oculta. Por eso es fundamental hacerla visible y que las familias y el personal de salud conozcan los síntomas para identificarla porque ahí vamos a tener un resultado muy eficaz a la hora de evitar muertes por esta terrible enfermedad.

Síntomas de la neumonía

Algunos síntomas de neumonía, según la página web de MedlinePlus, son escalofríos, fiebre alta, tos con flema que no mejora o empeora, dificultades de respiración, dolor en el pecho al respirar o toser, y sentirse peor después de un resfriado o gripe.

Las personas con mayor riesgo son las mayores de 65 años, menores de dos años o aquellas que tienen otros problemas de salud.

 

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