Inicio / Portada España / Apagar velas, cumplir años ¿Qué es ser mayor? II

Apagar velas, cumplir años ¿Qué es ser mayor? II

Segunda y última entrega de la información ¿Qué significa ser una persona mayor hoy en día: cuando dejas de soñar, cuando dejas de ser útil a la sociedad, cuando llegan las enfermedades crónicas, cuando te jubilas, cuando tienes 70, 80 o tal vez 90 años?

Apagar velas, cumplir años ¿Qué es ser mayor?  II
EFE/Paul Miller

Para la antropóloga Mónica Ramos la respuesta es tan compleja como lo es la vida de cada persona que envejece. Para la escritora y política Carmen Alborch es la consecuencia de tu propia vida y una oportunidad de crecer cultural y emocionalmente.

Para el presidente de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOM), Ángel  S. Quesada cuando el recuerdo es más fuerte que la esperanza y para la deportista y medallista olímpica (oro) en Barcelona y Atlanta  Theresa Zabell cuando te dejas vencer por la vida.

Según la OMS, no hay una persona mayor «típica».

Algunos octogenarios tienen unas facultades físicas y psíquicas que nada tienen que envidiar a las de muchos veinteañeros. Otras personas, en cambio, sufren un deterioro considerable a edades mucho más tempranas.

Ahora que la generación del baby boom se aproxima a esta etapa de la vida y que a nivel mundial se espera que la población mayor de 60 años se duplicará en 2050, EFEsalud ha pulsado la opinión de ocho personas  procedentes del mundo del deporte, la economía,  la política, la medicina,  el periodismo… Y estas han sido sus respuestas que presentamos en dos entregas. Esta es la segunda.

Sin miedo a la etapa que viene después

Theresa Zabell, doble campeona olímpica de vela (oro) en Barcelona y Atlanta. Ha sido eurodiputada y vicepresidenta del Comité Olímpico Español. Hoy preside la Fundación Ecomar, para el fomento de las actividades deportivas y el medio ambiente en el entorno marino. (Testimonio oral)

“La vejez es un estado más mental que de edad biológica, hay personas con 60 años que parece que tienen 20 y viceversa. Y si la salud te acompaña, a mi si me gustaría llegar a la edad biológica madura llevando una vida activa.

Lo que sí da mucho miedo es que la salud no te acompañe porque evidentemente son situaciones  en las que nadie quiere caer; me refiero, sobre todo, a enfermedades neurodegenerativas, como pueda ser el alzhéimer. Estas enfermedades por mucho que intentes seguir son muy discapacitantes.

Pero hay personas con discapacidades importantes que luchan por tirar adelante. Es de quitarse el sombrero. Al final todo es muy mental.

El deporte, que exige mucho esfuerzo y disciplina, te prepara para la vida en todos los sentidos,  es la mejor escuela de la vida. Enseña a ponerte un objetivo e ir a por él, marcándote una estrategia.

El deporte también enseña, y esto es algo que mucha gente no ha vivido, que acaba una etapa de tu vida y tienes que volver a empezar y te reinventas. Muchas personas después de una vida laboral, igual y continuada, se jubilan y lo llevan muy mal.

mayor
Theresa Zabell/ EFE/Ballesteros

Pero a los deportistas nos ha tocado jubilarnos a una edad muy temprana y nos tenemos que reiventar.

Yo personalmente me he reinventado muchas veces: me retiré de la vela olímpica joven; monté una fundación (Ecomar); estuve cinco años en el Parlamento Europeo y me fui; estuve ocho en el Comité Olímpico y me fui, y es como un suma y sigue.

Ese vértigo de volver a empezar lo dejas de sufrir porque te das cuenta de que eres capaz de iniciar una nueva etapa y hacerla bien, y de que puedes triunfar otra vez, si lo quieres llamar así.

Creo que en la vida no hay que tenerle miedo a las etapas que vienen después porque pueden incluso ser mejores que las que quedan atrás.

La etapa de la vejez seguro que tendrá muchas cosas buenas, y lo único que me da miedo y respeto es lo que uno no puede controlar, como la enfermedad.

A veces ves personas que sufren y no hay derecho. Creo que todos merecemos vivir dignamente y con buena calidad de vida”.

 Aumentan las enfermedades crónicas

Pablo Baz, coordinador del grupo de Trabajo de Neurología de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria  SEMERGEN. 

“Según datos de 2017, a nivel mundial, el grupo de población mayor de 60 años crece más rápidamente que el de las personas más jóvenes, y se duplicará para 2050 y triplicará para 2100, pasando de 962 millones en 2017 a 2100 millones en 2050 y 3100 millones en 2100.

La atención multidimensional del envejecimiento requiere una comprensión de los efectos de éste en la fisiología humana y una perspectiva que incorpore al contexto social, discapacidad y objetivos de atención.

ser viejo
Pablo Baz

El envejecimiento genera problemas funcionales que limitan las actividades cotidianas siendo más frecuentes en mujeres y en los países desarrollados crecerán con rapidez.

Asimismo, las alteraciones cognitivas también aumentan con el envejecimiento.

Las consecuencias del envejecimiento son grandes en cuanto a la composición corporal, equilibrio entre disponibilidad y demanda de energía, homeostasis y neurodegeneración.

En cuanto a la composición corporal, el peso disminuirá en varones a partir de los 65 -70 años, ya que la masa magra (músculo y vísceras) disminuye sustancialmente.

El músculo se atrofia por la posible pérdida de neuronas motoras.

Sin embargo, la circunferencia abdominal aumenta, acumulándose grasa visceral. Se produce pérdida de masa y calidad del músculo que reduce la fuerza muscular y es lo que limita la capacidad funcional y movilidad.

Por otro lado, el hueso se desmineraliza y pierde su estructura, reduciendo la fuerza y elevando el riesgo de fracturas, siendo más intenso en mujeres.

Éstos cambios no solo son debidos al envejecimiento sino a los estilos de vida.

En personas de edad avanzada con estado de salud deteriorado, su consumo de energía en reposo es más alto, lo que contribuyen a la pérdida de peso. Los ancianos con múltiples enfermedades crónicas tienen un bajo nivel de energía disponible.

Otro factor que influye son las hormonas (testosterona y estrógenos) que disminuyen con la edad y una gran parte de ancianos desarrollan un estado que favorece una inflamación con marcadores inflamatorios altos (PCR, y mayúscula L6).

También hay daños por estrés oxidativo, alteración en vitaminas (D,E), minerales (selenio, magnesio), concentraciones bajas de oligoelementos todo relacionado con el envejecimiento acelerado.

Y el último factor es la neurodegeneración.

La atrofia cerebral ocurre después de los 60 años y avanza a distinta velocidad. Cuando los individuos se presentan con problemas en varios aparatos del organismo a causa del envejecimiento tienden a mostrar un grado extremo de susceptibilidad y pérdida de resistencia, un trastorno que se conoce como fragilidad”.

Nos rodean estereotipos negativos

Sonia García, directora editorial del grupo Senda, especializado en publicaciones de y para personas mayores.

“Para que una persona pueda ser considerada mayor deben conjugarse varios elementos: la edad biológica, el estado de salud físico y emocional e, incluso, el entorno sociocultural.

Por eso, la edad de jubilación no puede ser la barrera cronológica a partir de la cual una persona empieza a considerarse mayor. Además, la jubilación no tiene en cuenta el aumento de la esperanza de vida que, si bien en 1960 era de 69 años, hoy es de 83,1 años.

ser viejo
Sonia García

Y tampoco se ajusta al envejecimiento actual de la sociedad, ya que los sexagenarios de hoy nada tienen que ver con los de hace décadas y, en ningún caso, responden al calificativo de viejos o ancianos.

El envejecimiento activo no es sólo una expresión que está de moda, sino un estilo de vida.

Las personas mayores son un colectivo heterogéneo que tiene mejor salud, más formación, dispone de tiempo libre y recursos económicos suficientes para viajar y consumir.

El problema es que nos rodean estereotipos negativos e incorrectos que no se ajustan a la realidad actual de las personas mayores y lo que significa envejecer.

Sobre estas cuestiones, los medios de comunicación tenemos una gran responsabilidad.

Precisamente, desde los medios de Grupo SENDA, SÉNIOR 50 y BALANCE Sociosanitario, hablamos de las personas mayores desde el respeto a su individualidad y estilos de vida diferentes.

Valoramos su capacidad de aprendizaje, defendemos su derecho a una participación real en la sociedad y reivindicamos su capacidad de liderazgo. Por ello, evitamos el lenguaje peyorativo, paternalista y discriminatorio, recurriendo a las personas mayores como fuente de información directa y fidedigna.

La publicidad y los medios en general deben aprender a reflejar la pluralidad de las personas mayores, valorar la intergeneracionalidad y recurrir a imágenes positivas que expresen la experiencia y sabiduría que aporta la edad. Hay que visibilizar y dar voz a las personas mayores, protagonistas de sus propias vidas.

Nadie quiere hacerse mayor, pero la alternativa es mucho peor.

Así que aprendamos a envejecer con orgullo a dar vida a los años. Mientras, el reto de la sociedad actual es dar respuesta a las nuevas generaciones de mayores cada vez más exigentes”.

¿Cuándo dejamos de ser jóvenes?

Manuel  Nevado Rey, doctor en Ciencias de la Salud, licenciado en Psicología Clínica y experto en Psicogeriatría. 

“¿Qué significa ser mayor?, o quizás la pregunta sea ¿Cuándo dejamos de ser jóvenes?

Me encanta una reflexión de la obra “Viejovenes” de Ernesto Sevilla y Joaquin Reyes en la que hacen referencia al termino viejoven :

“Entras a un bar tienes 45 años y detrás de la barra hay un camarero mayor, ¿Qué quiere el chaval?, entras al bar con 45 años y detrás de la barra hay un camarero joven, un milenial ¿Qué quiere el señor?

Creo que con esto estaría contestada la pregunta pero para darle un mayor empaque comentar que ateniéndonos a la parte fisiológica comenzamos a envejecer a partir de los 30 años.

En la parte social comenzamos a envejecer cuando vamos disminuyendo nuestros contactos sociales, en la parte psicológica comenzamos a envejecer cuando nos dejamos vencer por la rutina, la comodidad, cuando vemos pasar el tiempo, la vida sin tener objetivos, metas personales con las que desarrollarnos, planes de vida…

ser mayor
Manuel Nevado

Por todo ello la pregunta es especialmente difícil y compleja de contestar, podemos encontrar a una persona con 80 años llena de sueños, metas y de proyectos y a personas de 50 sin apenas ilusiones en la vida viendo pasar el tiempo, dejándose llevar por la desidia y el conformismo del día a día.

Sin embargo vivimos en la época del edadismo, de la exclusión por edad:

A los 55 años eres viejo para encontrar un trabajo y joven para ir a excursiones del IMSERSO a los 75 te sigues considerando joven pero la sociedad te ve como un viejo.

Vivimos en una sociedad en la que conviene tener apartado a los mayores de los ámbitos de decisión aunque quizás esto ya no sea posible porque las personas mayores están comenzando a darse cuenta de su fuerza como colectivo, independientemente de que tengan 70 años o de que tengan 90, lo hemos visto en las movilizaciones de las personas jubiladas.

Ser mayor, ser viejo es una cuestión de actitud, no de intentar ocultar las arrugas, las patas de gallo o la calvicie mediante colágeno, botox o injertos de pelo.

Ser mayor es asumir el paso de la vida, ser mayor es como decía Sabina hace tan solo una semana “Una gran putada”.

Un largo otoño esperando ver caer la ultima hoja del árbol de tu vida, una oportunidad para cumplir sueños incumplidos y un miedo a la despedida final tanto la tuya como la de tus seres queridos.

Quizás el gran problema está, como decía Miguel de Unamuno, en esta frase: “Todo el mundo quiere llegar a viejo pero nadie quiere serlo”.

(2 votes, average: 5,00 out of 5)
Cargando…