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Messi, Cristiano… inspira, espira

Vuelve el talento y la potencia a la Liga de la mano de Neymar, Casillas, Cristiano Ronaldo, Villa, Messi o Iniesta, pero todas sus cualidades no tienen valor alguno sin una salud de hierro. Los médicos del Real Madrid y del Valencia C.F. nos cuentan las arduas revisiones médicas a las que son sometidos los jugadores en la pretemporada

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EFE/Alejandro García

La revisión médica de pretemporada se realiza en todos los deportes y está encaminada a varias finalidades, una de ellas es la revisión ortopédica y traumatológica sobre el estado de lesiones del jugador, otra es la antropométrica, en la que se ve la composición corporal del deportista, cómo está de músculo y grasa, y, además, las pruebas de condición física y pruebas analíticas.

“La alteración más común es el sobrepeso, aunque esto ocurre cada vez menos, ya que por el calendario competitivo actual, el deportista no tiene excesivas vacaciones que le permitan subir de peso en exceso. Además, cada vez se hace más hincapié desde los clubes dando información y consejos nutricionales, así como un pequeño plan de trabajo para el periodo estival”, indica el doctor Joaquín Mas, miembro de los Servicios Médicos Sanitas-Real Madrid y, en concreto, médico del primer equipo de fútbol.

En pretemporada es fundamental controlar la nutrición. “Debemos evitar las grasas en lo posible para no aumentar de peso. Además, por la temperatura estival, debemos tener muy en cuenta la hidratación del deportista. Las cargas y los descansos deben de estar muy controlados para evitar lesiones, aunque lesiones siempre va a haber, pero tratamos de evitarlas mediante los trabajos de prevención y cuidando lo que hemos comentado anteriormente”, afirma Mas.

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EFE/Juanjo Martín

El corazón,  motor de los regates y las carreras por la banda, es la estrella de las pruebas realizadas a los jugadores.

“A un deportista profesional también se le somete a una valoración ergoespirométrica, un prueba de esfuerzo en la que se estudia el comportamiento del corazón, si tiene arritmias, cómo se adapta a la tensión y por otra parte, se cuantifica la evolución del consumo de oxígeno. Es una manera de ver los componentes de capacidad física que tiene el jugador”, nos explica José Antonio Ferrero, especialista en Cardiología y experto en cardiología del deporte que colabora con el Valencia C.F., además es responsable de la Unidad de Diagnóstico Cardiológico de ERESA Centro Médico y médico adjunto en el Servicio de Cardiología del Hospital Clínico de Valencia.

Los organismos internacionales del deporte aconsejan dirigir las revisiones al objetivo de detectar alguna posible anomalía cardíaca, dato que nos confirma el doctor Mas. “Las pruebas que están indicadas para ello son la de esfuerzo o ergometría y la eco-cardiografía, que son las dos principales que recomienda la UEFA. Dentro de las patologías que se consideran incompatibles con la práctica deportiva, encontramos una serie de arritmias malignas y unas alteraciones estructurales cardíacas no fisiológicas”.

Problemas de corazón

La detección de anomalías cardíacas es clave, especialmente después de que en los últimos años conociéramos casos de muerte súbita en el deporte. “Más del 95% de los casos de muerte o graves enfermedades, son de causa cardíaca”, apunta el doctor Ferrero.

El electrocardiograma es fundamental en este tipo de estudios, así como el ecocardiograma o estudio del corazón mediante ultrasonido. Con esta prueba se puede apreciar el grosor de las paredes del corazón, cómo cierran y abren las válvulas, su tamaño y si la estructura cardíaca es normal.

“El problema que tienen los deportistas de alto nivel, es que su corazón no es normal, es supernormal. Tienen un corazón un poquito más grande, más fuerte. Son muchas las horas que dedican al desarrollo del corazón y de la misma manera que tienen unos cuerpos supernormales, el corazón también está adaptado para su actividad”, asegura el doctor que trata al Valencia C.F.

“Se ha demostrado que con estos estudios se puede disminuir los casos de muerte súbita. Ha ocurrido en Italia gracias al sistema de revisiones cardiológicas impuesto. La cifra ha disminuido en los últimos 22 años”, señala Ferrero.

Diagnóstico precoz

Este tipo de estudios se realizan para conseguir un diagnóstico precoz. Existen anomalías o problemas graves que son incompatibles con la práctica del deporte profesional.

“La miocardiopatía, sobre todo hipertrófica, detectable a partir de los 8-10 años. Es una enfermedad congénita en la que el corazón se desarrolla desproporcionadamente; cuanto más deporte, más músculo cardíaco y al poner al corazón a un nivel de exigencia muy alto puede producir la muerte súbita”, subraya Ferrero.

En EEUU, la miocardiopatía hipertrófica es la causa más frecuente de muerte en deportistas menores de 35 años.

Otra grave enfermedad es la displasia arritmogénica, que produce una degeneración del músculo cardíaco, también por causas congénitas.

Genética: verdugo y aliada

Múltiples casos de enfermedad vienen grabados a fuego en nuestros genes, pero la información que estos nos dan no permiten que nos adelantarnos a los síntomas y a la gravedad de algunas patologías.

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EFE/EPA/DPA

“La genética es un campo que está en evolución constante. Es complicado, desde el punto de vista ético y predictivo, establecer que una alteración genética presente pueda derivar en una cardiopatía futura”, opina el doctor Joaquín Mas.

“Pensamos que la genética es otra herramienta más que puede ayudar, ya que nosotros damos importancia a la historia clínica del paciente y sus antecedentes familiares, valoramos su prueba de esfuerzo y realizamos las eco-cardiografías pertinentes. Incluso, se puede realizar una resonancia cardíaca (ante una posible alteración) y si con todo esto no detectamos patología alguna, consideramos que la genética no nos aporta más información aclaratoria”, asegura Más quien precisa que, ante alteraciones en dichas pruebas, sí que se pueden apoyar en la genética para poder establecer un mejor diagnóstico.

Por su parte, el doctor Ferrero explica cómo la genética puede ayudar en dos sentidos: “En casos límite en los que no tenemos claro que sea una enfermedad plena o grave, por ejemplo, con las miocardiopatías, las mutaciones genéticas que se pueden determinar en ese individuo nos pueden hacer que estemos seguros de que estamos en una forma maligna de enfermedad”.

“También, cuando detectamos un problema con un deportista, por ejemplo, un chico de 18-20 años, entonces se puede estudiar genéticamente si la familia es portadora de esa mutación y se puede llegar a prevenir que esos hermanos o familiares no hagan deporte para no desarrollar la enfermedad” asegura Ferrero.

“Cuando se hace el electrocardiograma, revisiones y el ecocardiograma, el siguiente paso es la técnica de imagen. Cuando hay dudas en el “eco”, hacemos una resonancia magnética nuclear cardíaca que es la prueba más precisa para ver este tipo de anomalías estructurales. A continuación, en caso de duda, acudimos a la genética, ese es el orden”, explica el doctor José Antonio Ferrero.

Tras estas pruebas médicas, los futbolistas estarán listos para empezar la Liga. Una competición de esfuerzo, fortaleza física, talento y emoción.

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