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Medicina cardiometabólica: prevención personalizada

Anticipativa y a la carta son las características de esta medicina rescatada de EEUU. Funde en una misma especialidad los aspectos cardiovasculares y metabólicos, antes disgregados, pero va más allá de la suma de ambas: persigue entender el origen de las lesiones para diagnosticarlas antes y poder prevenirlas

Medicina cardiometabólica: prevención personalizada
EFE/EPA/Mike F.Alquinto

La medicina cardiometabólica no es la medicina cardiovascular convencional. Antes, los asuntos cardiovasculares los trataban los cardiólogos y los cirujanos vasculares y los aspectos metabólicos, los endocrinos y los internistas. Esta nueva especialidad, importada de Norteamérica hace trece años, funde ambas en un mismo campo del saber, el cardiometabólico.

En el año 98, reciben el Nobel de Medicina investigadores del endotelio (la capa que reviste el interior de los vasos sanguíneos) y eso genera una conciencia colectiva acerca de cómo llevar el estudio del endotelio a la clínica. Nacen así unidades destinadas a su investigación en EEUU, Italia, Inglaterra, Países Bajos, la de Maastricht es la pionera en Europa y en España nació la única existente hasta ahora, la del Hospital Ramón y Cajal.

Así nos lo cuenta José Sabán, coordinador de la Unidad de Endotelio, Riesgo Cardiovascular y Salud Cardiometabólica del Hospital Ramón y Cajal y autor del único tratado en español de esta especialidad: “Control global del riesgo  cardiometabólico” (Editorial Díaz de Santos), libro prologado por el doctor Valentín Fuster, director del Instituto Cardiovascular del Hospital Monte Sinaí de Nueva York y del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares.

Esta especialidad, también denominada en algunos círculos como medicina vasculo-metabólica, celebra desde el año 2006 un congreso internacional, Cardiometabolic Health Congress (CMHC), aunque existen todavía muchas lagunas y desconocimiento, dentro incluso del sector de la medicina, sobre ello.

El porqué de las cosas

La medicina cardiometabólica no es el efecto suma de las enfermedades cardiovasculares y las metabólicas; persigue entender el origen de las lesiones para diagnosticarlas lo antes posible y poder actuar para prevenirlas.

Medicina cardiometabólica
EFE/EPA/Emilio Naranjo

“Añade un sustrato de fondo y de futuro, el interés por los mecanismos patogénicos de la enfermedades, es decir, el porqué se produce la interacción entre los procesos metabólicos y los cardiovasculares y vuelca todas sus energías en el estudio de la inflamación vascular, del estrés oxidativo y de la disfunción endotelial”, explica Sabán.

“Si no miras la inflamación, el estrés oxidativo y la disfunción endotelial”, los tres elementos fundamentales que marcan el futuro del lecho vascular, “no estás haciendo medicina cardiometabólica”, apunta el doctor.

Qué es lo que más afecta a nuestra salud cardiovascular, los clásicos factores de riesgo: hipertensión, tabaquismo, colesterol, hiperglucemia, entre otros. “Hoy se sabe que producen daño vascular porque producen la activación simultánea de estos tres fenómenos fisiopatológicos (inflamación vascular, estrés oxidativo y disfunción endotelial) y en estadios avanzados de la enfermedad aparece un cuarto fenómeno: la activación de la coagulación, por eso aparecen trombos. Eso en fases más avanzadas. Por ello aparece el infarto de miocardio y el ictus”, asegura Sabán.

Prevención con datos objetivos

La medicina cardiometabólica se anticipa al problema, predice el riesgo con exactitud y lo hace no como se hacía antes con riesgo de probabilidad, sino de manera objetiva, con datos personalizados; diagnostica el evento precozmente y los trata más enérgicamente.

Esta especialidad se apoya mucho en la genética, en el riesgo familiar y de ahí su personalización.

“Es muy precisa, mucho más que la medicina cardiovascular convencional, porque estudia los marcadores de inflamación, el estrés oxidativo y la disfunción endotelial y esos marcadores dirigen el tratamiento. No hay medicina más personalizada que la cardiometabólica”, afirma Sabán.

Pacientes enfermos y sanos

A diferencia de la medicina convencional que está volcada en el enfermo con riesgo cardiovascular, la medicina cardiometabólica trata a pacientes no enfermos; “el que tiene riesgo para que lo disminuya y el que no lo tiene para que no lo tenga y además envejezca de manera saludable”, precisa el doctor.

El envejecimiento saludable tiene que ser el objetivo del médico del futuro. Esta medicina trabaja mirando hacia el futuro”, resalta Sabán.

Actualmente, una parte cada vez más numerosa de los pacientes que se tratan en esta Unidad son sanos pero hijos de enfermos. La medicina cardiometabólica está indicada preferentemente para:

  • Personas con antecedentes familiares de infarto precoz (con menos de 50 años). Cuanto más precoz es el infarto, mayor riesgo en la descendencia.
  • Mujeres en el decenio previo a la menopausia (momento en el que cambia el metabolismo) que tengan además riesgo familliar. ¿Tienes conciencia de que a tu madre la menopausia le provocara cambios en la tensión?
  • Personas con familiares de primer grado diabéticos, con hipertensión o colesterol alto.
  • Si eres fumador y además tienes alguno de los factores de riesgo cardiovascular (diabetes, hipertensión, colesterol alto).
  • El “enfermo en la zona gris”, es decir, el que está en el límite de todo; el que tiene ligero sobrepeso, tensión que no es normal pero tampoco anormal, que tiene el colesterol alto pero que no necesita medicación…

“Ese, el de la zona gris, es el paciente más difícil, tenemos que demostrarle que esa situación es de riesgo para su salud y cómo se lo demostramos, con el estudio de la inflamación, el estrés oxidativo y de la disfunción endotelial. Así, el paciente ve con sus propios ojos que tener sobrepeso, pre-hipertensión y pre-diabetes, eso, por separado o en combinación, pone en riesgo su salud. Se lo demostramos con datos objetivos”, asegura Sabán.

Esta política de prevención, además de conseguir una mejora en la calidad de vida, ayuda a reducir el número de eventos cardiovasculares así como los costes médicos, datos que actualmente se están cuantificando.

 

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