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La regulación del cigarro electrónico se queda corta

Los profesionales sanitarios se muestran “decepcionados” por la regulación del cigarrillo electrónico, aprobada en el Congreso, por “quedarse corta” e insisten en que la legislación de este producto se equipare a la del tabaco tradicional.

La regulación del cigarro electrónico se queda corta
Los representantes de las organizaciones de profesionales de la salud, contra los cigarrillos electrónicos/Foto: Organización Médica Colegial

La Organización Médica Colegial (OMC), el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) y diversas sociedades médicas y científicas han descartado que el cigarrillo electrónico suponga “una puerta de salida” al tabaquismo porque la nicotina es “tóxica y tremendamente adictiva”.

Estas organizaciones de profesionales de la salud han ofrecido su posición ante la aprobación por parte de la Comisión de Sanidad del Congreso de la nueva Ley de Defensa de Consumidores y Usuarios, que recoge la prohibición de este producto en los centros de la Administración Pública, centros sanitarios y centros docentes y formativos.

Tampoco se pueden usar estos dispositivos en los medios de transporte públicos, ni en los parques infantiles.

Decepción

El presidente de la OMC, Juan José Rodríguez Sendín, ha mostrado su “profundísima decepción” con esta normativa que, según ha dicho, no se corresponde con los “compromisos verbales” del Gobierno de equiparar su regulación a la del tabaco.

Rodríguez Sendín se ha preguntado cómo se ha podido producir una regulación así de “permisiva” cuando está comprobado el daño de la nicotina.

Por ello, ha indicado que elaborarán un manifiesto para que los senadores ( la tramitación de la norma está pendiente en el Senado) al presentar las enmiendas al texto procedente del Congreso tengan en cuenta la opinión de las sociedades médicas y científicas.

Peligro para los jóvenes

En el mismo sentido se ha pronunciado el presidente de la CNPT, Francisco Rodríguez Lozano, quien ha sostenido que es “muy peligroso” que los jóvenes vean en los espacios comunes de convivencia el uso de estos productos porque pueden incitarles a su consumo.

Rodríguez Lozano ha señalado que no está comprobado que el vapor que desprenden los cigarrillos electrónicos sea inocuo, al tiempo que ha mostrado su preocupación al no haberse restringido más su publicidad.

Según el texto aprobado en el Congreso, este producto no podrá publicitarse en los lugares, programas y horarios televisivos destinados a menores de 18 años.

Para Rodríguez Lozano, la normativa de la publicidad de este producto debe ser igual a la del tabaco.

Asimismo, ha pedido que se iguale la fiscalidad de estos productos a la de los cigarrillos tradicionales porque son igual de adictivos y los impuestos y los precios altos tienen un efecto disuasorio fundamentalmente entre los jóvenes.

Puerta de entrada, no de salida

Desde la Sociedad Española de Epidemiología, Esteve Fernández ha afirmado que está claro que estos cigarrillos no son “la puerta de salida” a la adicción al tabaco, sino todo lo contrario, pueden ser la de “entrada” a nuevos consumidores.

Ha explicado que hay evidencias de que es más difícil para los fumadores de los cigarrillos electrónicos abandonar el hábito, y que además, suelen fumar también tabaco tradicional.

No sirven para dejar de fumar

La presidenta de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), Pilar de Lucas, ha insistido en esta idea ya que “no está comprobado” que sirvan para dejar de fumar porque no hay ensayos clínicos al respecto.

De Lucas ha dicho que solicitaban que la regulación se equiparara a la del tabaco o que se comercializase como producto medicamentoso para que de esa forma se tuvieran que hacer obligatoriamente ensayos clínicos.

En el acto, también han intervenido responsables de la Sociedad Española de Medicina Familiar y comunitaria (semFYC), de la Federación Española de Asociaciones Científico-Médicas y de Nofumadores.org, así como un médico del servicio cántabro de salud que deshabitúa fumadores de cigarrillos electrónicos.

Este médico, Fernando Martín, ha explicado que la gente que ha dejado de fumar vuelve a recaer tras usar el cigarrillo electrónico y ha indicado que en su servicio ha descendido un 21 por ciento el número de personas que reclaman ayuda para dejar el tabaco.

Se debe, a su juicio, a que han empezado a usar este producto como sustitutivo del cigarro tradicional.

 

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