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Lácteos: curiosidades, mitos y nuevas tendencias

Cada vez la gente tiene mayor afán por consumir productos naturales y de origen no animal. Como consecuencia, han empezado a aparecer nuevas tendencias de consumo. ¿Consumir leche cruda es una moda peligrosa? ¿Qué bebida vegetal elijo? ¿Los productos sin lactosa engordan menos? La nutricionista Laura González responde a todas estas preguntas

Lácteos: curiosidades, mitos y nuevas tendencias
EFE/Robin Townsend

A pesar de las nuevas tendencias en contra de los lácteos, el consumo de lácteos en España sigue siendo elevado. 

Según el último estudio sobre consumo ‘ENALIA 2016’, los españoles consumen aproximadamente unos 320 gramos de lácteos por persona y día y, según la encuesta Nacional de Salud 2017, el 88 % de los adultos toma lácteos a diario. 

“La ingesta media de los españoles se acerca, incluso supera, las recomendaciones actuales de calcio. Sin embargo, el 82 % de las mujeres entre 45 y 65 años de edad tienen una ingesta inferior a las necesidades”, apunta Laura Gonzalez, responsable de Salud y Nutrición de Nestlé.

Desmontando algunos mitos sobre la leche

“Los productos sin lactosa engordan menos y sientan mejor”

La lactosa es el azúcar de la leche y químicamente está compuesto por glucosa y galactosa. Este azúcar está presente en todas las leches de vaca, cabra y oveja, incluso, en la leche humana. 

La leche sin lactosa es una alternativa para las personas que no pueden digerir la leche correctamente, por ejemplo, en caso de intolerancia o de alergias a la lactosa. 

Para la nutricionista, pensar que los productos sin lactosa engordan menos es un error. 

“Lo que va a determinar que un producto tenga más o menos calorías, es su contenido en otros nutrientes como la cantidad de grasa, o si tiene azúcar u otros edulcorantes añadidos”, explica.

EFE/Vladislav Púnchev

“Cenar solo un yogur es sano” 

Los lácteos son alimentos muy completos, pero les faltan algunos nutrientes importantes como el hierro; la fibra dietética; algunas vitaminas e  hidratos de carbono complejos, entre otros. 

Por eso, según la nutricionista, los lácteos por si solos no pueden formar una comida o una cena. En su lugar, recomienda incluir otros grupos de alimentos en la cena como frutas y hortalizas, huevos, pasta o arroz, y asegurar así una alimentación equilibrada. 

“Los postres lácteos y los yogures son lo mismo”

En ocasiones se agrupan los postres lácteos dentro del grupo de los lácteos, pero su perfil nutricional es muy distinto al de un yogur, un queso o la leche.

Los postres lácteos (flanes, natillas, arroz con leche, batidos o cremas), a diferencia de los yogures, no sufren fermentación y tienen valores más elevados de azúcares y grasas. 

Además, no cuentan a la hora de cumplir con las recomendaciones de lácteos y, debido a su alto contenido en añadidos y grasa, su consumo se recomienda de forma ocasional. 

Nuevas tendencias: la moda de la leche cruda 

La reciente regulación para la comercialización de leche cruda ha generado mucha controversia, especialmente en lo relativo a la seguridad alimentaria. 

La leche que encontramos en el supermercado es tratada térmicamente, lo cual permite  eliminar los microorganismos que pueden causar problemas de salud. 

“La leche cruda, al no estar sometida térmicamente, supone un riesgo de seguridad alimentaria para toda la población, especialmente en las embarazadas y lactantes, en personas mayores y en niños, debido a la potencial presencia de microorganismos patógenos como por ejemplo la listeria, que pueden producir infecciones graves como la listeriosis”, advierte Laura González.

EPA/HEIN HTET

¿Cómo consumir leche cruda sin que sea peligroso?

La nutricionista recomienda medidas en el caso de que queramos comprar y consumir leche cruda: 

  • La leche debe venderse antes de las primeras 24 horas desde su ordeño.
  • Tiene una caducidad de 72 horas 
  • Se debe conservar en refrigeración, procurando que sea a menos de 4ºC

Las bebidas vegetales, una alternativa segura

Debido a una mayor preocupación de los consumidores por la salud y al auge del veganismo, han aparecido nuevas alternativas vegetales que se presentan como sustitutos de la leche. 

Las bebidas vegetales son alternativas saludables y seguras y cada vez hay más variedad para elegir. Además, su ausencia de lactosa y caseína hace que sean útiles en el tratamiento de intolerancias y alergias alimentarias.

Aunque es muy común escuchar decir “leche de soja”, por ejemplo, lo cierto es que el término ‘leche’ está legalmente permitido únicamente para la leche que proviene de hembras mamíferas. Por tanto, el término más apropiado sería bebida vegetal.

¿En qué fijarnos cuando escogemos una bebida vegetal?

Aunque contienen una cantidad similar de energía a la de la leche, la calidad de los nutrientes que aportan las bebidas vegetales no siempre es la misma que la de los lácteos.

Por ejemplo, según Laura González, la calidad de las proteínas de la leche de vaca es mayor que las que nos aportan las bebidas vegetales.

Por eso, antes de comprar estas bebidas, debemos fijarnos en su composición, su tabla nutricional y la lista de ingredientes.

EFE/Weimer Carvalho
  • Proteínas: Las proteínas de los lácteos son más completas porque nos aportan una elevada cantidad de aminoácidos esenciales. Una buena alternativa, es la bebida de soja enriquecida en calcio y vitamina y sin azúcares añadidos.
  • Calcio y vitamina D: Es mayor en la leche. Por eso, conviene que nos aseguremos de que nuestras bebidas vegetales estén enriquecidas con estos nutrientes.
  • Azúcar añadido y otros ingredientes: Debemos fijarnos siempre en el porcentaje del ingrediente principal. Por ejemplo, si vamos a comprar una bebida de almendra, asegurarnos de que tiene un alto porcentaje de almendra y no de otros ingredientes o azúcares añadidos.

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