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La función sexual del hombre y el suelo pélvico

¿Qué papel juega en suelo pélvico en la sexualidad del varón? ¿Puede su rehabilitación mejorar algunas de las disfunciones más frecuentes? Para descubrirlo, nos adentramos en la esfera sexual masculina y recorremos disfunción a disfunción con la vista puesta en el entramado muscular que cierra nuestra cavidad abdominal

La función sexual del hombre y el suelo pélvico
Un hombre practica yoga junto a varias mujeres en un gimnasio. EFE/PSG

Si hace unas semanas nos acercábamos al suelo pélvico en el hombre, ahora nos detenemos en la implicación de este entramado muscular en su sexualidad de la mano de María Fernanda Peraza, uróloga-andróloga especialista en medicina sexual en el Instituto de Estudios de la Sexualidad y la Pareja y en la Fundación Puigvert.

El suelo pélvico en la esfera sexual

La investigación tiene camino por recorrer para determinar el rol del suelo pélvico en la promoción de la función sexual óptima en el hombre, pero  “se sabe que su musculatura tiene un papel activo, sobre todo en las fases de excitación y orgasmo”, afirma Peraza.

Un hombre observa una fotografía de una cama redonda con una cabecera en forma de un enorme corazón rojo en una exposición. Efesalud.com
Visitante de la exposición de fotografía “ReHAcer el amor” en Lima. EFE/Paolo Aguilar

La especialista señala que tal y como sucede en las mujeres, la hipotonía o suelo pélvico bajo tiene un impacto negativo en estas fases, mientras que la hipertonía o tensión en la musculatura tiene un componente significativo en los desórdenes dolorosos y en especial, en los sexuales.

“Todas las condiciones que se relacionan con una disfunción del suelo pélvico como el dolor pélvico crónico, los prolapsos o los síntomas urinarios obstructivos bajos se pueden correlacionar con disfunciones sexuales”, subraya.

La rehabilitación del suelo pélvico ante…

La implicación del suelo pélvico tanto en la esfera sexual debe ser investigada porque existe “un rol potencial en la rehabilitación”, asegura Peraza, quien matiza que al rehabilitar esta zona se produce “una mejoría” en los campos de los cuestionarios relacionados con la sexualidad.

Hasta ahora hemos visto que el suelo pélvico tiene un papel activo en la función sexual en el varón, pero ¿puede su rehabilitación contribuir a la mejora de algunas de las disfunciones sexuales más comunes? ¿en qué casos hay una base científica que los avala?

La eyaculación precoz

La uróloga describe que durante las dos fases del proceso de eyaculación, micción (donde el eyaculado llega al utrículo) y expulsión (desde la próstata hasta el meato uretral) se producen contracciones visibles de dos músculos que se encuentran en el suelo pélvico: el bulbocavernoso y el isquiocavernoso.

Eyaculación precoz: "No es el momento"
Imagen de la campaña “Not just a moment” (No es el momento) de concienciación sobre la eyaculación precoz.

Por ello, para mejorar esta disfunción eyaculatoria, la más común entre los desórdenes sexuales masculinos, se utilizan los ejercicios de Kegel. Una práctica cuyo objetivo es fortalecer los músculos pélvicos y que consigue resultados “bastante exitosos” a modo de distractor de momento eyaculatorio.

La eyaculación no se retrasa porque es un reflejo, lo que en realidad sucede es que la fisioterapia del suelo pélvico permite “un pequeño control voluntario” de la aparición del momento eyaculatorio. “Pero básicamente no hay nada que relacione patologías del suelo pélvico con la eyaculación precoz“, asevera.

La disfunción eréctil

Dentro del proceso de la erección del pene intervienen los músculos que se encuentran dentro del suelo pélvico (bulbocavernoso e isquiocavernoso), que a su vez tienen un papel importante en la rigidez del mismo, apunta la uróloga.

Lo que se ha demostrado es que ambos músculos forman parte de “la fisiología de la erección”, pero se desconoce si están asociados a la patología de la disfunción eréctil, advierte la facultativa, quien apunta que los procesos de erección son vasculares, neurológicos, psicógenos, etc.

Por tanto, la experta concluye que la rehabilitación del suelo pélvico como tratamiento de la disfunción eréctil no está indicada, ya que “no está claro si rehabilitar estos músculos mejora la función eréctil porque no tendrían que ver con su fisiopatología”.

La eyaculodinia

Se trata de una disfunción que produce dolor durante la eyaculación. En este caso, sí se cree que la hipertonía del suelo pélvico tiene un papel fundamental en el mantenimiento de la patología y en la aparición de la disfunción  sexual, indica la especialista, quien matiza que no todas las causas de eyaculodinia son hipertonía.

En este caso, se produce una especie de círculo vicioso, donde el dolor del suelo pélvico produce hipertonía y a su vez, ésta causa dolor. Por ello, al tratar la tensión muscular del suelo pélvico, mejora la esfera sexual.

Síndrome de dolor pélvico crónico

Este síndrome es un trastorno doloroso que genera un impacto en la función sexual del hombre. Se suele dar en pacientes alrededor de los 45 años y afecta a la fase de la eyaculación, lo que muchas veces, también provoca la alteración del orgasmo porque aunque son dos procesos fisiológicos distintos, “vienen sincronizados”.

Escultura de pene de piedra en una vitrina. Efesalud.com
EFE/Cabalar

Más del 85% de los pacientes con dolor crónico tienen disfunciones sexuales que van desde el dolor eyaculatorio, hasta la disminución del deseo sexual  pasando por disfunción eréctil asociada o alguna disfunción eyaculatoria secundaria al mismo,  afirma Peraza, quien subraya que éstas son consecuencias del dolor y no de una disfunción en el suelo pélvico.

La experta explica que la rehabilitación del suelo pélvico en este síndrome “se asocia a una mejora importante del dolor”, que a su vez,  mejora los problemas asociados citados anteriormente, y por tanto, la función sexual.

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