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Caso Eriksen: Aplicar rápido la reanimación cardiopulmonar frena la muerte súbita

Detectar y actuar con celeridad en un persona que sufre una parada cardiaca supone salvarle la vida al aplicarle las maniobras de reanimación pulmonar (RCP) y frenar la muerte súbita. Así le ocurrió al jugador de fútbol danés Christian Eriksen al desplomarse en el campo de juego en el partido Dinamarca-Finlandia de la Eurocopa

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Maniobras de reanimación al futbolista Christian Eriksen mientras le rodean sus compañeros de la selección danesa de fútbol. POOL

Eriksen se encuentra estable en un hospital de Copenhague tras sufrir, el pasado sábado, una parada cardiaca en pleno partido y caer desvanecido.

La inmediata llegada de los servicios médicos que le practicaron la maniobra de reanimación cardiopulmonar fue clave para evitar la muerte súbita que ya se ha cobrado la vida tanto de deportistas de alto nivel como de aficionados.

Tras este grave incidente, la Sociedad Española de Cardiología (SEC), en un comunicado, resalta la importancia de reconocer una parada cardiorrespiratoria e iniciar inmediatamente la RPC, además de llamar a los servicios de emergencia y buscar un desfibrilador en el entorno.

Sin embargo, la SEC lamenta que en España la formación en técnicas de reanimación cardiopulmonar sea escasa en comparación con otros países vecinos donde se imparte en escuelas y universidades por lo que aboga por mayor información, formación y sensibilización ante un problema de salud de “primera magnitud”.

¿Cómo responder rápidamente ante una parada cardiaca?

Estos son las primeras pautas que se deben seguir ante un caso de parada cardiaca, según la SEC:

  1. Reconocimiento: comprobar si la persona está consciente y respira.
  2. Si no respira (o hay dudas), llamar al 112 e iniciar compresiones torácicas.
  3. Practicar las maniobras de RCP (100-200 compresiones por minuto en el tercio inferior del esternón).
  4. Pedir a una tercera persona que localice el desfibrilador más cercano.
  5. Seguir las instrucciones del desfibrilador para aplicar las descargas.
  6. Continuar con las maniobras de RCP hasta que llegue la ambulancia.

Cada minuto es importante

“No debemos perder tiempo con dudas sobre la respiración y el pulso porque cada segundo es importante”, advierte el coordinador del Grupo de Trabajo de Reanimación Cardiopulmonar de la SEC, el doctor Pablo Jorge Pérez quien también explica que cuando alguien sufre una parada cardiorrespiratoria no puede tragarse la lengua y, por tanto, no hay que distraerse con maniobras innecesarias.

El tiempo de actuación y la implicación de los que presencian la parada cardiaca es esencial, pues por cada minuto que pasa sin que actuemos se reduce un 10% la supervivencia.

En España se producen unas 52.300 paradas cardiacas al año, 22.300 en los hospitales y 30.000 en el entorno comunitario. De las que se producen fuera del entorno hospitalario tan solo entre el 5 y el 10% se recuperan.

Por otro lado, también es necesaria la presencia de desfibriladores (DEA) en el entorno, pues estos dispositivos han demostrado su efectividad, utilidad y seguridad en programas de atención inmediata realizados por personal no sanitario en espacios públicos y de gran afluencia.

En este sentido, la Fundación Española del Corazón (FEC), la SEC y Cruz Roja Española lanzaron hace casi tres años la aplicación Ariadna, un gran mapa colaborativo de desfibriladores por toda España que permite geolocalizar estos dispositivos en espacios públicos y privados de forma que se conozca su ubicación y puedan ser usados en caso de parada cardiaca.

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Un técnico en Emergencias realiza una maniobra de Reanimación Cardiorrespiratoria o RCP/EFE/Noticiero del Corazón

La muerte súbita en el deporte

Aunque la muerte súbita asociada a la actividad deportiva en España tiene una incidencia muy baja, es un acontecimiento dramático con importantes implicaciones en el ámbito clínico y social, según la SEC.

Un reciente estudio publicado en Revista Española de Cardiología (REC) concluye que la muerte súbita asociada al deporte ocurre en un 96% de los casos en deportistas recreativos.

Respecto al tipo de actividad deportiva, el citado estudio pone de manifiesto que el ciclismo y la carrera a pie a partir de los 39 años tienen mayor riesgo de muerte súbita asociada al deporte, mientras que los que practican gimnasia y natación tienen menor riesgo.

Por otro lado, los menores de 35 años que practican fútbol tienen más riesgo que con otros deportes a esa misma edad.

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