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La epoc, rejuvenecida y feminizada

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“Datos preliminares del estudio Epi-Scan II en 2019 nos indican que la prevalencia de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) ya es mayor, de largo, en mujeres respecto a los hombres en una de las áreas urbanas del centro de Madrid”, avanza el doctor Julio Ancochea Bermúdez, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa y coordinador científico de la Estrategia en EPOC del Sistema Nacional de Salud en España.

“Este dato nos ha sorprendido muy negativamente”, reconoce el neumólogo gallego. De hecho, y a nivel nacional, Epi-Scan II concluye que la tasa de prevalencia actual de la epoc en mujeres se sitúa en más de un 9%, cuando en 2007, fecha del primer estudio analítico, solo reflejaba un 5,7% entre la misma población de entre 40 y 80 años de edad. La tasa masculina, en cambio, ha bajado un poquito: del 15,1% al 14,5% respecto al total de la población estudiada.

Y se está produciendo, para mayor inri, un fenómeno inquietante entre los fumadores más jóvenes: las chicas adelantan a los chicos (9%-8%) y en la horquilla de edad entre diez y quince años les superan en dos puntos (4,5%-2,5%). El inicio del hábito tabáquico se ha situado, desgraciadamente, en la media de los 13,9 años, un periodo fundamental del desarrollo psicofisiológico.

Las cifras de Epi-Scan II, sabiendo de antemano que fuman el 26% de los españoles -29% hombres y 22% mujeres-, encuadran una tasa general de prevalencia de la epoc que se sitúa en el 11,9% de esta población, bajando tres décimas respecto al estudio anterior. Además, la tasa de infradiagnóstico resalta, negro sobre blanco, que más del 70% de estas personas “desconoce” que padece epoc, en mayor medida las mujeres.

La feminización de la epoc

Numerosos estudios han evaluado la existencia de una mayor susceptibilidad en las mujeres a los efectos nocivos del tabaco, situación que vendría determinada por tres factores:

  • Anatómicos. Las mujeres tienen vías aéreas de menor tamaño.
  • Genéticos. Las mujeres, al igual que las personas con antecedentes de madre fumadora, al igual que las mujeres afroamericanas, o como aquellas que hayan padecido enfermedades respiratorias durante la infancia, desarrollan patología en modo más severo.
  • Hormonales. Los estrógenos en las mujeres activan la enzima citocromo P450, lo que va a metabolizar diferentes componentes del cigarrillo, dando lugar a diferentes sustancias carcinogénicas y tóxicas.

Según los resultados de alguno de estos estudios, las mujeres tienen valores inferiores de función pulmonar medida por el volumen espiratorio forzado en el primer segundo (FEV1) y también formas más severas de la enfermedad con un nivel de exposición tabáquica más bajo.

Las mujeres, habiendo fumado en ocasiones menos que los varones, no solo desarrollan modos más severos de epoc, sino que su expresión clínica también es diferente: La mujer tiene mayor grado de disnea para igual obstrucción al flujo aéreo. Además, expectoran y tosen menos que los varones.

Las patologías cardiovasculares son menos prevalentes en las mujeres con epoc, mientras que la osteoporosis y los trastornos de la esfera activa, ansiedad y depresión, son comorbilidades más frecuentes en mujeres que en varones; lo que influye en el control de los síntomas, en su calidad de vida y en el pronóstico de la enfermedad.

Los programas de rehabilitación respiratoria en la mujer con epoc tienen un beneficio inicial superior al de los varones, pero se igualan en el largo plazo.

La menstruación, la maternidad y la menopausia condicionan a la epoc, como en otras enfermedades, a lo largo de su evolución. A partir de la menopausia, se va eliminando el escudo protector estrogénico, condición que se nota en un aumento de los episodios cardiovasculares y, sobre todo, en la incidencia de la osteoporosis.

Fumar, agente mortal de la epoc

Esta patología respiratoria, que se caracteriza esencialmente por la inutilidad progresiva de los pulmones, y cuya manifestación clínica es ahogamiento, disnea o dificultad al respirar, acompañada, a menudo, de tos con o sin expectoración, provoca la muerte anual de 28.766 personas (17.333 hombres y 11.433 mujeres). Es la cuarta causa de muerte no accidental en España.

detalle de un cigarrillo con la ceniza que va generando la combustión del tabaco antes de llegar a la boquillaEl humo, producto venenoso de la combustión del tabaco, envuelto en forma de cigarrillo, puro o fumado en pipa, contiene alrededor de 2.000 sustancias químicas, de las que más de 600 son tóxicas. De estas, en torno a 70 son carcinógenos, muchos de tipo 1 (que existen pruebas suficientes de carcinogenicidad), como alquitrán, amoniaco, benceno o arsénico.

Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 1.100 millones de personas fuman a diario (más de una de cada siete del total de la población mundial) y otros 1.000 millones están expuestas al tabaquismo pasivo. El estudio internacional Global Burden of Disease (GBD 2016) remarca que sufren la epoc 174 millones de personas en el planeta Tierra, unos 2,9 millones en España.

“El acrónimo de enfermedad pulmonar obstructiva crónica se escribe con minúsculas, pero es una enfermedad con mayúsculas por diferentes motivos -dice Julio Anochea-, todos interrelacionados:

  • La epoc es una enfermedad prevenible y crónica, íntimamente ligada al consumo de tabaco; aunque los factores de riesgo no solo estén vinculados al cigarrillo (humo de la combustión de la biomasa para cocinar o calentar las viviendas, contaminación atmosférica y laboral, etc.).
  • La epoc es dinámica, cambia en el espacio y en el tiempo, cambia el fenotipo o cambian las causas… en este sentido es importante considerar la prematuridad, el envejecimiento pulmonar prematuro.
  • La epoc mata, y mata lentamente, siendo el paradigma de enfermedad crónica, con frecuentes comorbilidades (más de dos patologías) asociadas a la propia epoc, al envejecimiento y al tabaquismo”.

Son motivos más que suficientes para “democratizar la espirometría con prueba broncodilatadora y ponerla a disposición de toda la población candidata a sufrir epoc por factores de riesgo conocidos”, reitera, subraya, recalca e insiste el profesor de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid.

“Cualquier ciudadano o ciudadana, mayor de 40 años, fumador y exfumador, que esté expuesto constantemente al humo de la biomosa o que la contaminación atmosférica o los agentes le entre hasta por los ojos, y que tenga dificultad respiratoria con leves o moderados esfuerzos, o síntomas como una tos seca e irritativa, necesita una espirometría de forma precoz para intervenir precozmente”, señala.

“Disponemos de fármacos vanguardistas, que unidos a estilos de vida saludables junto al cese inmediato e irrevocable del hábito tabáquico (entre el 70%-90% de los pacientes son o han sido fumadores), pueden dar vida a la vida de nuestros pacientes con epoc”, afirma sin ambages el doctor Julio Ancochea.

Los enfermos con epoc muy avanzada, estadios 3-4, necesitan medicinas inhaladas más de tres veces al día, con broncodilatación dual, otro inhalador de rescate para pequeñas crisis de ahogo, fisioterapia respiratoria, oxígeno medicinal, temporal o constantemente, y ayuda de sus familiares o cuidadores durante las 24 horas del día.

En su grado más severo, los pacientes apenas pueden salir de casa. Van de la cama al sofá, del sofá a la mesa, de la mesa al sofá, del sofá a la cama y vuelta a empezar al día siguiente, cuando consiguen levantarse. Cualquier mínimo esfuerzo les produce opresión y ahogo, síntomas que no pocas veces preceden a una exacerbación que les conduce directos a las Urgencias de un hospital.

Las recaídas -exacerbaciones- suelen conllevar hospitalización urgente, y esto les sucede a un 10%-15% de los pacientes diagnosticados. Solo este tipo de casos consumen entre el 80%-85% de los recursos sanitarios dedicados a la epoc.

El doctor Julio Ancochea Bermúdez
“Todos y todas tenemos el derecho y la obligación de conocer el impacto personal, familiar, económico y social de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), que se valora en términos económicos en unos 3.000 millones de euros al año -3.366 millones de dólares- solo en España, un 0,2% del PIB, sin sumar el coste de los cuidadores. Es más, habría que esclarecer la contribución de la contaminación atmosférica o los agentes nocivos laborales que se emplean en diferentes industrias en el desarrollo de la epoc y de otras patologías del sistema respiratorio”, concluye el también presidente de Asomega. EFE/GRB
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