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Las enfermedades de riesgo condicionan la gravedad del coronavirus

Un estudio elaborado por Sanitas establece una correlación entre las enfermedades cardíacas, oncológicas y respiratorias y la gravedad del ataque del coronavirus

Hospital Universitario Sanitas La Moraleja. Fotografía cedida por Sanitas.

El estado de salud previo de un enfermo de coronavirus condiciona su pronóstico. Así se deduce de un estudio de Sanitas que analiza la gravedad de la Covid-19 en función de las patologías de riesgo previas, la edad y el género de los pacientes.

El documento, elaborado a partir del historial médico de 675 clientes de la aseguradora que durante el mes de marzo han tenido que ingresar en centros hospitalarios a raíz de la Covid-19, establece una correlación entre las enfermedades cardíacas, oncológicas y respiratorias y la gravedad del ataque del coronavirus, un resultado que corrobora las conclusiones de otros estudios médicos publicados en las últimas semanas, tal y como señala el director de Innovación Médica y Estrategia Digital de la compañía, Domingo Marzal.

“Desde el punto de vista médico, el estudio va en la línea de otras publicaciones de otros centros y países, de lo que ya sabíamos”, afirma en una conversación con Efe.

En concreto, el informe destaca que aquellos pacientes que en los último doces meses hayan precisado de un servicio médico relacionado con las prótesis internas, como puede ser la aplicación de un stent por una afección cardíaca, tienen un 400 % más de posibilidades que el resto de clientes de la aseguradora de acabar ingresados por coronavirus.

En el caso de las personas que hayan necesitado tratamiento oncológico, las posibilidades se duplican en relación con un paciente sin afecciones previas, mientras que la cirugía cardiovascular triplica el riesgo y la hemoterapia y hematología lo cuadriplican. Por su parte, haber necesitado una cirugía o terapia respiratoria multiplica las posibilidades por cinco.

“Las enfermedades crónicas clásicas hacen que las personas sean más vulnerables a casi cualquier mal, tienen mayor predisposición a enfermar y a que vaya a peor”, explica Marzal, quien destaca que el estudio está basado en las “enfermedades que deducimos que tienes por tus tratamientos” y que son estas enfermedades las que “empeoran el pronóstico”, no las “pruebas”.

“El stent no te ha condenado, sino justo lo contrario: te ha dado vida, pero has tenido la mala fortuna de que un enfermo cardíaco va a peor que uno no cardíaco”, recalca.

Género y edad

Otro de los aspectos tratados en el estudio es la relación entre el coronavirus y el género y la edad de los pacientes, dos factores que desde el inicio de la pandemia han demostrado diferencias en la gravedad de la enfermedad, señalando una mayor mortalidad en los hombres y a los ancianos como el principal grupo de riesgo.

Las conclusiones del informe de Sanitas corroboran que los ancianos son el grupo más vulnerable a la Covid-19, siendo la franja entre los 68 y los 75 años, con un 25 % de casos, y la de mayores de 75 años, entre un 15 % y un 25 %, las que acumulan más ingresos a nivel nacional.

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Infografía elaborada por Sanitas.

En el caso del género, el estudio señala que, a pesar de que más del 50 % de los asegurados de la compañía son mujeres, un 63 % de los asegurados ingresados por coronavirus durante el mes de marzo han sido hombres, lo que confirma el mayor impacto que la enfermedad tiene sobre los varones.

“Es un hecho independiente de los factores de riesgo que hay de base”, explica Marzal. “Con la misma enfermedad, ya sea oncológica, respiratoria o cardiovascular, el pronóstico del hombre es peor”.

Ingresos en hospital

En cuanto a los ingresos hospitalarios, el estudio refleja que solo el 15 % del total de asegurados de la compañía a nivel nacional ha necesitado ingresar en la UCI. No obstante, tal y como señala Domingo Marzal, durante la pandemia de coronavirus la compañía ha “incrementado en un 60 % la capacidad de camas de sus hospitales” y ha “duplicado las camas de la UCI”.

“Nuestro objetivo era tener siempre una cama libre para cualquier persona que la necesitase, fuesen o no asegurados nuestros”, explica Marzal, quien apunta a que durante la pandemia los centros hospitalarios de la compañía han recibido pacientes de la sanidad pública y han llegado a alcanzar en los momentos graves de la crisis “unos índices de ocupación de más del 90 %”. “Ha habido camas, pero hemos estado muy hasta arriba, como todo el sistema hospitalario”, señala.

Los clientes de la compañía han recibido tratamiento para la Covid-19 de hospitales tanto propios como concertados. En el caso de la red propia de Sanitas en Madrid, un 50 % de los pacientes fueron tratados en los hospitales universitarios Sanitas Zarzuela, Sanitas La Morajela y el Hospital Virgen del Mar, mientras que un 30 % de los clientes de Barcelona recibieron asistencia en el Hospital CIMA.

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