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Cuidado emocional

El personal sanitario se enfrenta a diario con graves problemas de salud, duras situaciones personales y por supuesto con la muerte de sus pacientes. Muchos de ellos necesitan desahogarse con alguien, sentir un oído atento, en definitiva, los médicos, enfermeros y asistentes sociales ejercen también su profesión con herramientas que no aparecen en los libros. El cuidado emocional también se aprende

Cuidado emocional
EFE/Andreu Dalmau

El paciente proyecta en los médicos, enfermeros y asistentes toda su problemática. El profesional necesita diferenciar claramente los problemas del paciente de los suyos y no cargarlos en sus espaldas, situaciones que requieren unas pautas claras de actuación.

La Gerencia de Atención Primaria del Servicio Madrileño de Salud, a través de la Dirección Técnica de Docencia e Investigación, ha organizado una nueva edición del taller para enseñar al profesional sanitario técnicas y habilidades tanto en su cuidado emocional como en el del paciente que atiende.

El curso “Aprendiendo a cuidarse para poder cuidar tanto física como emocionalmente” se ha impartido a médicos, enfermeras, matronas y fisioterapeutas de los Centros de Salud.

El objetivo del curso es que los profesionales vivan en si mismos distintas emociones y sentimientos y aprendan a cuidarse ellos para desde ahí cuidar a los demás. “Si no me cuido, difícilmente voy a cuidar a mis pacientes y transmitirles mensajes que resulten creíbles”, afirma José Carro, médico de familia del Centro de Salud de El Escorial y psicoterapeuta por la Universidad de Comillas que imparte dichos cursos.

A todos los profesionales sanitarios: enfermeros, médicos, trabajadores sociales, fisioterapeutas… a todos, por igual aunque con matices en función de su profesión, les llega el problema del paciente.

“Los profesionales de Atención Primaria atendemos a las personas de manera global en salud física y salud mental, por lo que debemos tener esa doble orientación. Los pacientes no viene a trozos, sino como personas”, afirma Carro.

El taller combina la teoría con la realización de ejercicios prácticos sobre técnicas que facilitan el cuidado integral, habilidades en comunicación interpersonal y escucha terapéutica así como prácticas para el alivio del malestar psicoemocional y las situaciones que se plantean en las crisis. En las prácticas se imparten técnicas de relajación, juego y expresión corporal aplicada a la atención a la salud y situaciones de cambio.

La dificultad emocional del profesional sanitario

En el curso se aborda el duelo. La pérdida puede venir desde el círculo privado del propio personal sanitario o por la pérdida del fallecimiento de un paciente. “Es importante; intentamos que las pérdidas, las separaciones y duelos formen parte de la vida y por tanto debemos concebirlos como tal. No podemos pasar de puntillas por ellos pero sí tener conciencia de qué estamos sintiendo a raíz de esa muerte, que no lo evitemos, no esquivarlo; que podamos atravesar las distintas fases con naturalidad, empatía y respeto a las personas que están teniendo esa pérdida”, resalta el doctor Carro.

Existe un doble aspecto en este sentido. “Como profesionales tenemos que poner de nuestra parte todo desde el punto de vista profesional y humano y la segunda parte es asumir que hay limitaciones. No todo es posible en el desarrollo de la medicina, es la combinación de entregarse y aceptar que hay retos que no se pueden asumir. La aceptación de que la vida está planteada bajo estas coordenadas; aceptar con humildad la realidad aunque tengas empatía con la persona”, asegura el doctor.

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