Inicio / Enfermedades / Nueve claves para abordar la enfermedad de Lyme

Nueve claves para abordar la enfermedad de Lyme

La enfermedad de Lyme tiene su origen en la picadura de una garrapata infectada por una bacteria que causa lesiones cutáneas en un primer momento, pero que puede tener otras manifestaciones clínicas más graves. Aquí tienes las recomendaciones de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) para su abordaje

Nueve claves para abordar la enfermedad de Lyme
Diferentes tipos de garrapatas. Fotografía cedida por SEIMC

La bacteria que provoca la enfermedad de Lyme es la Borrelia Burgdorferi que infecta generalmente a la garrapata de Ixodes ricinus, que aunque está activa todo el año y en toda España, la mayoría de los casos se producen en el norte/noroeste con picos de máxima incidencia en primavera-verano y principio de otoño.

Por esa razón, la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) publica una serie de recomendaciones para diagnosticar y tratar esta patología infecciosa.

  1. En el punto de la picadura aparece días después una lesión cutánea, a modo de diana, denominada eritema migratorio, es la fase precoz y localizada de la infección. Para diferenciarla de otras picaduras de insectos, este eritema debe tener un tamaño mayor o igual a 5 centímetros, es indoloro y puede adoptar diferentes tonalidades y en la mitad de los casos va a acompañado de fiebre, astenia o dolor de articulaciones.
  2. El eritema puede desaparecer espontáneamente aunque el paciente no reciba medicamentos antimicrobianos. Sin embargo, puede que pase desapercibido, se trate incorrectamente o se confunda con otra lesión lo que puede conllevar manifestaciones clínicas propias de la diseminación de la bacteria.
  3. Estas son las consecuencias más frecuentes de la enfermedad de Lyme:
  • Afectación del sistema nervioso con el desarrollo de meningorradiculitis linfocitaria acompañada o no de parálisis del nervio facial de forma única o bilateral (Síndrome de Bannwarth) y afectaciones radiculares de miembros que suelen acompañarse de contracturas musculares dolorosas. En niños lo más frecuente es la parálisis facial.
  • La afectación cardiaca en la fase de diseminación precoz es relativamente frecuente observándose casos de bloqueo auriculoventricular que generalmente cursan de manera asintomática.
  • La afectación de las articulaciones, en forma de artritis de grandes articulaciones, se observa con menos frecuencia que en otras zonas de Europa. También son poco frecuentes las manifestaciones tardías de encefalomielitis, síndromes esclerosis múltiple-like, demencia, artritis crónica recidivante o acrodermatitis crónica atrófica.

  • Enfermedad de Lyme
    Búsqueda de garrapatas para la investigación/EFE/Yonhap
  1. El diagnóstico, además de observación de las manifestaciones típicas y antecedentes en zonas endémicas, se constata con diferentes pruebas microbiológicas, sobre todo en fases más avanzadas.

  2. En pacientes con ausencia de manifestaciones clínicas típicas de la enfermedad de Lyme no está indicado realizar pruebas microbiológicas. La posibilidad de un falso positivo por reacciones cruzadas o fenómenos inmunológicos es elevada.

  3. Los pacientes con diagnóstico definitivo de enfermedad de Lyme deben recibir antibióticos según las pautas establecidas. No hay evidencias que demuestren que utilizar antibióticos de forma prolongada (durante semanas o meses) o combinaciones de antibióticos, sean más eficaces y si más peligrosas.

  4. Un pequeño porcentaje de pacientes que han sufrido una borreliosis de Lyme confirmada puede sufrir un síndrome post-infeccioso, caracterizado fundamentalmente por astenia duradera a pesar de haber recibido un tratamiento adecuado.
  5. Prevención: Uso de medidas de protección personal. En el caso de ser picado por garrapatas, éstas deben retirarse lo antes posible y cuidadosamente, mediante pinzas, evitando su manipulación y guardando para su estudio en el caso de que se desarrollen manifestaciones clínicas.
  6. En Europa ningún ensayo clínico ha mostrado la utilidad de la profilaxis antibiótica, se desaconseja esta práctica.
(No Ratings Yet)
Cargando…