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Ciencia y alta cocina se alían para crear menús saludables

“Lo que no gastas en alimento te lo gastas en medicamento”. Bajo esta premisa y sin abandonar el lado hedonista, la alta cocina se ha aliado con la ciencia para crear menús saludables, con los mejores nutrientes para cada época del año, confiando en servir de ejemplo para el resto de la hostelería

Ciencia y alta cocina se alían para crear menús saludables
Fotografía facilitada por el restaurante Álbora, con una estrella Michelin en Madrid, que en colaboración con investigadores expertos en alimentación ha implantado unos menús de alta cocina saludable, con una ingesta controlada de calorías y una óptima combinación de nutrientes. En la imagen, de izq. a derecha, el gerente del Grupo Álbora, Jorge Dávila; el responsable de sus equipos de cocina, Juan Antonio Medina; la investidadora del CISC Marta Miguel; y el presidente de la Fundación Alimentación Saludable, Jesús Román.

Expertos del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA) han trabajado con el equipo de I+D del Grupo Álbora, que suma dos estrellas Michelin en Madrid, para diseñar menús equilibrados, con una ingesta calórica controlada y una combinación de alimentos adecuada y de fácil digestión.

“Para nosotros las prioridades son el producto y la salud, por lo que ya hacíamos una cocina sin aditivos químicos, pero la humildad nos llevó a darnos cuenta de que teníamos lagunas en nutrición”, explica el director del Grupo Álbora y Premio Nacional de Gastronomía Jorge Dávila.

Por ello firmaron un convenio con el CSIC y la SEDCA, y varios meses de trabajo se han plasmado en una alta cocina saludable gracias a distintas técnicas y a combinaciones de alimentos más óptimas para el organismo.

Álbora será el primer restaurante en implantarla, a partir del 21 de enero, al mediodía y de lunes a viernes, en forma de un menú que variará semanalmente y que oscilará entre las 750 y las 880 calorías.

Esta “gastronomía inteligente”, como la denominan sus autores, pasará después a A’Barra, también con una estrella, y a los bistró de Joselito, copropietaria del grupo junto con La Catedral.

Cuatro aperitivos equilibrados

Arrancan con el compuesto por cuatro aperitivos: lentejas guisadas con jengibre y verduras; merluza de pincho; sopa de tomate y hierbas aromáticas; lomo de vaca con patatitas y salsa de mojo rojo; y macedonia de frutas y toques de haba tonka.

Para el organismo se traduce en hierro, proteína baja en grasa, minerales como hierro y fósforo, vitaminas del complejo B y C, antioxidantes como el licopeno y aminoácidos esenciales.

“Queremos llevar al gran público una cocina saludable que no es una rodaja de tomate y pechuga de pollo a la plancha, demostrando que se puede hacer alta cocina muy técnica, muy elaborada y llamativa que sea sana”, indica Dávila.

Para la investigadora del Instituto de Investigación en Ciencias de Alimentación del CSIC Marta Miguel, quien ha dirigido el proyecto junto con el presidente de la Fundación Alimentación Saludable, Jesús Román, es “muy importante” que un “restaurante de excelencia” reconocido con una estrella Michelin dé este paso “para que toda la hostelería tenga menús más saludables”.

“Lamentablemente, nos estamos alejando mucho del estándar de dieta mediterránea”, apostilla.

Técnicas de cocción que respetan las propiedades nutricionales de los alimentos como el vapor y aguas infusionadas con hierbas; eliminación de fritos y azúcares refinados y uso de fermentados; o fibra y grasas vegetales poliinsaturadas como el aceite de oliva virgen son algunas de las claves desarrolladas.

Salud y sabor

cocina sana
La cocina sana también es tendencia entre los platos de autor. EFE/Andrew Meade

Los menús tienen bajo contenido en sal, azúcares y grasas saturadas y alto en ácidos grasos OMEGA 3 y 6, vitaminas y minerales por las indicaciones de los científicos, y creatividad y sabor por el conocimiento de los cocineros.

Además, como si de la etiqueta de un producto envasado se tratase, cada menú incluye información sobre las calorías y el contenido de hidratos de carbono, grasas, proteínas y fibra.

Marta Miguel reconoce que llevaban años intentando contagiar a la hostelería de esta preocupación por la salud sin renunciar al placer de una buena comida. “La idea ahora es crear una corriente, que ser saludable sea un plus para ir a un restaurante y que la sociedad lo reclame”.

Juan Antonio Medina, director de los equipos de cocina del Grupo Álbora y al frente de la cocina de A’Barra, reconoce a Efe que “lo más difícil ha sido estructurar los menús con los nutrientes propuestos para que no pareciesen un menú del día”, aunque está satisfecho con los resultados de este “reto” que permiten demostrar que “la alta cocina puede ser buena y saludable”.

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