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Reimplante articular en un dedo para tener una mano más útil

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Cuando una mano pide auxilio, en este caso porque una prótesis de silicona implantada en uno de sus dedos, despedazada, que causa inflamación y destrucción articular, ha dejado de cumplir su función mecánica, rápidamente se aprestan a su ayuda las cirujanas y cirujanos del equipo de miembro superior de la Clínica CEMTRO de Madrid, liderados por la Dra. Marta Guillén Vicente.

Tenían ante sí un reto ciertamente novedoso; una excepción quirúrgica de esas que llegan al quirófano solo de vez en cuando: impedir a toda costa una artrodesis -suprimir la articulación músculo esquelética de dos huesos- entre la primera y la segunda falange del dedo medio de la mano derecha de una mujer; máxime cuando ya sufre, irremediablemente, este problema en el dedo gordo de la misma mano a nivel metacarpofalángico.

“Es una paciente reumática que en el pasado no tuvo más remedio que realizarse un implante articular de silicona, técnica protésica de entonces. A día de hoy, las terapias más innovadoras en Reumatología, basadas en medicamentos biológicos, evitan que la gran mayoría de las personas afectadas por artrosis y/o artritis tengan que pasar por cirugía para corregir su daño articular”, dice la traumatóloga.

Socorrer a un dedo es dar vida a su mano

Existen diferencias y similitudes entre las dos enfermedades inflamatorias crónicas que dañan las articulaciones de la mano hasta deformarlas: la artritis, que ataca al líquido sinovial, y la artrosis, que degenera el cartílago.

La artritis, en muchos casos relacionada con el sistema inmunológico -el cuerpo arremete contra las articulaciones sanas- deforma, en fases avanzadas, las manos y los pies. La artrosis, vinculada más con la edad, afecta a las caderas, las rodillas y dedos de las extremidades.

Tanto la artritis como la artrosis, más prevalentes en mujeres que en hombres (hasta tres veces más en Europa o EEUU y seis veces más en Latinoamérica), ocasionan dolor y rigidez en las articulaciones a la vez que crean dificultades en el movimiento al degenerar el cartílago, amortiguador que evita el roce de los huesos.

La mano es receptora de muchas artritis y artrosis debido a que está llena de articulaciones y huesos -29 entre muñeca y dedos-. La mas frecuente es la artritis que se localiza en la interfalángica distal, que es la última articulación de los dedos (antes de la uña). La artrosis suele atacar con mayor énfasis la articulación del dedo pulgar.

“Esta mujer, relativamente joven, necesitó en su día un implante articular de silicona a nivel de la interfalángica proximal del tercer dedo de su mano derecha; en la actualidad, el implante estaba muy dañado, inservible, por la altísima demanda de movilidad que había desarrollado en los últimos años. Vamos a extraer esta prótesis de silicona e implantar una nueva de vástagos metálicos con el fin de evitar la artrodesis, una situación nada deseable… se produce un detrimento en la calidad de vida por la pérdida funcional de la mano”, destaca.

Pasos para sustituir la prótesis articular estropeada por otra de última generación

Zona dañada del implante de silicona
El equipo de cirujan@s secciona con el bisturí, longitudinalmente y entre tres y cuatro centímetros, la piel de la parte dorsal de la articulación, entre las falanges proximal y medial de la mano derecha. Accede a toda la zona eliminando los restos de sutura y los trocitos sueltos de silicona del implante anterior (polímero sintético resistente al calor y a la humedad y que tiene gran elasticidad), causantes de inflamación y degeneración articular. Con suma escrupulosidad quirúrgica, cortan las partes blandas necesarias (músculo, tendones o ligamentos)  hasta llegar a la prótesis deteriorada. Serie de fotografías de Carlos Sáez/GRB.
Extracción silicona y preparación zona tratada en la articulación
Se retiran las dos piezas principales de silicona que conformaban la prótesis antigua y que estaban insertadas como vástagos en las respectivas diáfisis óseas de las falanges -parte tubular-; haciendo las veces, también, de cóndilo proximal y de base medial para suplantar el cartílago, colchón natural entre los huesos. La prótesis de silicona se había quebrado, con lo cual había perdido su función mecánica articular. Las médicas y médicos, además, sanean todas las partes blandas y duras y refuerzan con suturas todo el sistema zonal de tejido músculo esquelético. El juego articular se queda dispuesto para recibir al nuevo dispositivo, la prótesis Tactys (Stryker Osteosynthesis).
Canal del vástago y pruebas de vástago
La prótesis Tactys consta de cuatro partes: vástagos proximal y distal de aleación de titanio, con tope para impedir su hundimiento en la caña ósea y con revestimiento parcial de hidroxipatita; superficie articular proximal de polietileno (de fácil sustitución en caso de cirugía de revisión); y superficie articular distal de cromo-cobalto. La prótesis está diseñada para artroplastia articular interfalángica proximal de la mano asociada a la osteoartritis, la artritis reumatoide y las fracturas accidentales. La prótesis cuenta con un diseño modular que le permite ajustarse a diversas morfologías de l@s pacientes y hace posible el tensado intraoperatorio de la articulación. L@s cirujan@s labran, con fresa intramedular y raspa canulada, el interior de la zona tubular del hueso -caña ósea- (en este caso, ya se habían seccionado las cabezas óseas naturales en la cirugía del pasado), ajustan los vástagos con leves impactaciones y colocan las partes articulares con dos piezas de prueba (de color verdoso en la fotografía) con las que se acomoda la tensión imprescindible. Se simula el juego de la articulación y el equipo se dispone a colocar las cabezas articulares definitivas.
Implante articular definitivo en el dedo de una mano
Una vez que se han retirado las piezas de prueba y colocado perfectamente las piezas definitivas de la prótesis Tactys, según un orden preestablecido (inserción del vástago proximal; inserción del vástago distal; impactación de la superficie proximal; e impactación de la superficie distal), se comprueba que la flexión del dedo operado consigue los 90º y que su extensión es completa, sin ningún tipo de obstáculo, por muy pequeño o imperceptible que sea, como una distensión de los ligamentos colaterales. El implante finaliza su recorrido y ya solo falta que l@s cirujan@s restañen las heridas causadas a los tejidos blandos y se concluya la intervención con las preceptivas suturas interiores y exteriores, que dejarán una cicatriz prácticamente imperceptible.
Equipo de cirugía traumatológica, anestesista, enfermera y periodista de Efesalud ante la operación quirúrgica de implante articular en la mano
EFEsalud ha vuelto a ser testigo de una operación de alto nivel en el Centro Hospitalario Clínica CEMTRO, donde su equipo de anestesistas, de enfermeras de quirófano, el doctor Daniel Marín y las doctoras Blanca Ariño, Ana de la Torre y Marta Guillén han vuelto a conseguir un éxito total: su paciente de 61 años de edad, que ya fue operada en la misma articulación cuando contaba 53, vuelve a mejorar su calidad de vida, como antaño, sin dolor y con una mejoría notable en el movimiento de su mano… Y han sido otras muchas manos solidarias y expertas las que lo han hecho posible, sin mirar siquiera el segundero del reloj con el rabillo del ojo.
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