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La urología, especialidad médico quirúrgica del siglo XXI

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Malformaciones del riñón, infecciones urinarias, sangre en la orina, incontinencia, quistes y cálculos renales, cáncer de vejiga o de próstata, disfunción eréctil o eyaculación precoz son algunos de los temas de una larga lista que abordará en EFEsalud la doctora, médica y cirujana, Carmen González Enguita, jefa del Servicio de Urología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid.

La doctora González Enguita nos ensañará desde hoy a conocer y comprender, más y mejor, las glándulas suprarrenales, nuestro sistema urinario, compuesto de dos riñones, dos uréteres, una vejiga y una uretra, igual para ambos géneros, o el aparato genital y reproductor masculino, formado por los testículos, el escroto, la próstata y el pene.

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Bienvenidos a este espacio divulgativo donde les vamos a mostrar y explicar la anatomía y el funcionamiento de los órganos implicados en una especialidad que previene, estudia, diagnostica y trata problemas clínicos y quirúrgicos de gran importancia para su vida diaria, básicamente de índole congénito, metabólico, traumático, infeccioso, funcional, obstructivo y oncológico”, destaca la doctora; también miembro de la Asociación Española de Urología (AEU).

Anatomía urinaria de hombre y de mujer

dibujo esquemático del sistema urinario del cuerpo humano, con riñones, uréteres, vejiga y uretra-efe
                    EFE/Pedro Pablo García May

Nuestro organismo no solo desecha nutrientes de la alimentación y las bebidas, sino que expulsa residuos corporales y también, por ejemplo, restos de tratamientos farmacológicos. Los deposita en el intestino y en la sangre. El sistema urinario, con su par de riñones situados debajo de la caja torácica, en la zona de la espalda, ayuda a eliminar los restos líquidos -urea- trabajando codo con codo con una serie de músculos y nervios asociados.

“A grandes rasgos, el aparato urinario funciona eliminando agua y sustancias que el organismo ya no necesita; sustancias que son productos finales de los múltiples procesos metabólicos que el organismo necesita para mantenernos vivos y sanos”, dice la uróloga.

¿Y cómo lo hace para expulsar alrededor de un litro y medio de orina por adulto y día?… Los desperdicios llegan a los dos riñones por medio del torrente sanguíneo. Pero son sus minúsculas nefronas, cerca de un millón doscientas cincuenta mil, constituidas por un glomérulo renal, un túbulo y un asa, las que se encargan de filtrar el residuo y formar la orina.

La orina baja hacia la vejiga, casi constantemente, a través de los uréteres, uno por cada riñón.

La vejiga tiene forma de globo, que se hincha o desinfla según el contenido de orina. Los músculos esfínteres se abren y cierran para vaciar o retener el paso de la orina hacia la uretra, conexión corporal con el exterior; un conducto que en el varón tiene una doble misión, miccionar y eyacular el líquido seminal con un altísimo número de espermatozoides.

dibujo esquemático que incluye la glándula suprarrenal sobre los riñones
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Las dos glándulas suprarrenales, con su estructura de corteza y médula, están ubicadas en la parte superior de cada riñón “a modo de boinas”. Producen hormonas esteroides, como cortisol y aldosterona, y otras hormonas con diferentes funciones, como los andrógeneos -testosterona-, adrenalina o noradrenalina.

Ayudan a regular la hipertensión y el ritmo cardíaco; intervienen en el mantenimiento de los niveles de azúcar en sangre; controlan los niveles de agua, sal  y potasio corporal; manejan el equilibrio del estrés; o inician y vigilan la maduración sexual durante la infancia o la adolescencia.

“Nos encargamos de ellas a nivel quirúrgico, cuando su producción hormonal es insuficiente o excesiva genera enfermedades. También, si están afectadas por algún tipo de tumor benigno o maligno -carcinoma en la corteza suprarrenal, neuroblastoma o metástasis de algún otro cáncer-“, especifica la doctora González Enguita.

Anatomía del aparato reproductor masculino

El pene, con su glande, tronco, prepucio y frenillo, junto al escroto, envoltorio testicular de piel rugosa, forman la anatomía externa. Los testículos, el escroto, los epidídimos, los conductos deferentes, las vesículas seminales y la próstata conforman el sistema interno de reproducción en el varón. aparato reproductor masculino

  • Testículos: dos glándulas con forma redondeada que se encuentran dentro del escroto. Se encargan de producir el esperma y la testosterona, hormona sexual masculina.
  • Epidídimo: conducto enrollado en sí mismo situado en la parte posterior del testículo. Su función es acumular y madurar los espermatozoides hasta que sean expulsados con el semen.
  • Conductos deferentes: Guía el esperma desde los dos conductos epidídimos hasta las vesículas seminales.
  • Vesículas seminales: encargadas de elaborar el semen, en el que se desplazan los espermatozoides; fluido blanquecino que se expulsa con la eyaculación.
  • Próstata: del tamaño de una castaña, está situada debajo de la vejiga y atravesada por la uretra, impidiendo la micción durante la eyaculación. Tiene como principal función formar el líquido seminal que protege y nutre a los espermatozoides.

Enfermedades del sistema urinario y del aparato reproductor masculino

Hombres, mujeres, bebés, niños y niñas, jóvenes y abuelos son derivados a Urología por múltiples problemas relacionados con sus vías urinarias o por enfermedades que están compartidas, muchas veces, con otros servicios médicos como Ginecología, Medicina Interna, Pediatría, Oncología, Cirugía Vascular, Cardiología o Endocrinología, entre otros.

Infecciones urinarias; sangre en la orina (hematuria); incontinencia urinaria; enuresis en la infancia; dificultad al orinar, incluida la retención aguda de orina, muy relacionado con los contratiempos de la próstata; cólicos renales y otras circunstancias relacionadas con las piedras en el riñón; dificultades sexuales, especialmente trastornos de erección y eyaculación precoz; infertilidad masculina; dolor pélvico; traumatismos genitales o renales; enfermedad de Addison; síndrome de Cushing; patologías oncológicas del riñón, la vejiga, la próstata y el testículo; enfermedades e infecciones de transmisión sexual; o el trasplante renal, son solo algunos de los problemas que trata la urología.

“Todos los pacientes de nuestra especialidad tienen garantizadas dos grandes cualidades, siempre innovadoras: que somos médicos y cirujanos y que empleamos tecnología de última generación, con la robótica, en vanguardia, laparoscopia, cistoscopia, endourología -endoscopia-, litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC), o cirugía renal intracorpórea; cuyo único fin es conseguir diagnosticar y curar las diferentes patologías sin apenas invadir el interior del cuerpo humano”, subraya.

Dra. González Enguita, jefa de servicio en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz-efe
“Y como la Medicina tiene que estar basada en la prevención, siempre me despediré ofreciendo un consejo importante para la salud urológica de la población: Desde la infancia tenemos que beber agua suficiente -un litro y medio los adultos- para nuestro equilibrio corporal, de gran importancia para los riñones; y, a su vez, debemos orinar con cierta periodicidad, más o menos cada dos horas, con el fin de mantener en buen estado de forma nuestras vías urinarias, especialmente la vejiga”, concluye. EFE/FJ Sánchez
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