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La biología de las mujeres frena más el ataque del coronavirus

Hasta el 10 de mayo de 2020 el número de mujeres diagnosticadas en España con la infección de coronavirus era de 141.571 (56,6%) por los 106.758 casos (42,7%) de varones; en cambio, fueron estos los que necesitaron un mayor número de ingresos hospitalarios (51.363 por 40.585) o de atención crítica en las unidades de cuidados intensivos (5.344 por 2.340). Además, durante esa fase de la pandemia de la covid-19 fallecieron 11.612 hombres por 8.913 mujeres, unas cifras realmente llamativas

“Una de las claves de estas importantes y notables diferencias sitúa el foco científico sobre la enzima de conversión de la angiotensina II, una proteína que forma parte de la membrana plasmática que recubre nuestras células y es más abundante en los hombres que en las mujeres”, destaca la Dra. Tamara Alonso Pérez, médica adjunta del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid.

La copiosidad de esta enzima permitiría al virus una mayor capacidad de penetración hacia el interior de las células, dándoles así la posibilidad de replicarse con mayor facilidad.

“Esta tolerancia en la barrera celular podría desencadenar, a su vez, la posibilidad de que los hombres no solo sean más susceptibles al contagio, sino que desarrollen la enfermedad pulmonar en sus formas más graves, como la neumonía bilateral, circunstancia biológica decisiva a la hora de enfrentarnos al SARS-CoV-2”, explica.

El cromosoma X de nuestras células contiene el mayor número de genes -pequeñas piezas del ADN- relacionados con la inmunidad; y las mujeres, con su cromosoma XX en el par 23 -los otros 22 cromosomas son idénticos al de los hombres-, tienen una doble copia de genes inmunes en comparación con el cromosoma XY de los hombres.

Una pequeñísima gran diferencia que nos hace tan distintos desde el punto de vista biológico.

“Aún así, y a la espera de averiguar con exactitud el origen de esta desigualdad en la expresión clínica del coronavirus, serán las afecciones previas al contagio, como las enfermedades cardiovasculares y respiratorias, o la diabetes, así como el tabaquismo, el alcoholismo, la obesidad y la hipertensión arterial, los principales factores de riesgo que inclinan la balanza enfermiza hacia el lado del varón”,  afirma la doctora Alonso Pérez.

Cabe subrayar que, en esas fechas, 103.573 personas, el 65 % de las diagnosticadas de coronavirus, padecían una o más enfermedades o mostraban factores de riesgo.

El periodista de EFE, Gregorio del Rosario, entrevista a la Dra. Tamara Alonso Pérez, médica adjunta del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid

También habría que tener muy en cuenta las edades de las personas infectadas.

Los datos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE) del Ministerio de Sanidad nos indican que la enfermedad afecta con más ahínco a las mujeres entre los 40-49 años (21.400 por 14.775),  los 50-59 años (25.46 por 18.822) y con 80 años o más (37.286 casos por 21.669). En los hombres la curva supera a las mujeres entre los 60-69 (18.311 por 16.883) y 70-79 (18.377 por 15.034 casos).

Pero tampoco son desdeñables los datos de mujeres y hombres afectad@s a edades más tempranas: de 15 a 29 (10.265 por 5.216) y de 30 a 39 (14.841 por 8.729).

“En relación a la pirámide poblacional, las personas de más 50 años están sobrerrepresentadas en la prevalencia de la enfermedad, siendo especialmente notable la incidencia del coronavirus entre las mujeres de entre 45 y 65 años y en varones por encima de los 60 años”, observa la neumóloga.

Si nos fijamos en los números del personal sanitario comprobaríamos que se infectaron un total de 40.961, de los cuales 31.351 eran mujeres y 9.606 varones. Dos cifras que nos hablan de juventud, del género que viste, o no, cada equipo de protección (EPI) y de la disposición en la primera línea de la batalla contra el coronavirus.

Los síntomas del coronavirus en las mujeres

Los casos de COVID-19 confirmados en España se sitúan a 29 de julio en 282.641 (24.034 en los últimos catorce días). De estos, 126.690 han necesitado hospitalización y 11.764 han ingresado en UCI. Las personas fallecidas son 28.441, nueve de ellas en los últimos siete días. El número de casos en Europa asciende a 3.068.576 y suman más de 16.523.815 los que se registran a nivel mundial.

Los brotes y rebrotes de coronavirus activos en España son ya 412, con más de 4.760 casos asociados (alrededor de 900 casos diarios en la última semana); contabilizados después de contactos personales en reuniones familiares, fiestas particulares, encuentros en locales de ocio, en el ámbito laboral o en los centros sanitarios, principalmente.

Y los síntomas son prácticamente iguales en toda la geografía mundial: fiebre, tos, dolor de garganta, disnea, escalofríos, vómitos, diarrea, neumonía (56 % en varones y 44 % en mujeres), síndrome de distrés respiratorio agudo (3.604 por 2.242) y fallo renal; a los que se añaden otros como la pérdida del gusto y del olfato.

La doctora Tamara Alonso Pérez-efe“Los hombres suelen aquejar con más frecuencia fiebre y sensación de falta de aire o disnea, mientras que las mujeres sufren más dolor de garganta o molestias en su sistema digestivo, en la esfera gastrointestinal, como la diarrea (6.284 casos frente a 4.393 en hombres)”, especifica la médica madrileña.

De los estudios publicados hasta la fecha sobre el coronavirus, acaba de difundirse un artículo o “paper” titulado “Evidence of gender bias in the diagnosis and management of covid-19 patients: a big data analysis of electronic health records”, que firman en coautoría los doctores Julio Ancochea, José L. Izquierdo y Joan B. Soriano.

“Los datos que nos ofrecen, analizados a partir del historial electrónico de 4780 pacientes covid de la Comunidad Autónoma española de Castilla La Mancha, confirman la regla general de prevalencia (51 %) , factores de riesgo, severidad o mortandad de RENAVE, y aportan que las mujeres sufren más dolor de cabeza, más anosmia (pérdida de olfato) y más ageusia (pérdida del gusto) tras la infección“, dice la neumóloga.

“Además, el estudio destaca que las mujeres, con una media de edad 1,5 años inferior a los hombres, reciben menos estudios de imagen diagnóstica y menos pruebas de laboratorio: 65,5 % de radiografías de tórax (RX) por 78,3 % a hombres; y 49,5 % de análisis de sangre por 63,7 % a hombres”, subraya.

Como en otras enfermedades, especialmente las respiratorias, las cardiovasculares y las oncológicas, parece que las mujeres no encuentran el momento más adecuado de acceder al Sistema Nacional de Salud… o sus múltiples obligaciones familiares, laborales y sociales se lo ponen aún más difícil.

La amenaza diaria del coronavirus a la mujer encinta

En las mujeres embarazadas se producen cambios inmunológicos y fisiológicos determinantes que les convierten en una diana más vulnerable para las infecciones por virus y bacterias; microorganismos que suelen complicar la gestación, el parto y el puerperio tanto a la madre como al bebé.

“Es un asunto muy delicado para la mujer embarazada o que ha dado a luz recientemente en tiempos del coronavirus, ya existe poca evidencia científica a este nivel y todas las aseveraciones sobre contagios madre-feto-bebé  hay que tomarlas con prudencia. Estas futuras mamás se convierten en un grupo de riesgo frente al SARS-CoV-2”, enmarca la médica Tamara Alonso.

“Los estudios nos indican que las mujeres embarazadas no presentan casos más graves de la enfermedad, puesto que la inmensa mayoría ha sido afectada por el coronavirus de forma leve, incluso de forma asintomática. De hecho, las manifestaciones clínicas, de laboratorio y radiológicas no difieren de las que se producen en el resto de la población femenina”, expone.

“Por ejemplo, las mujeres encinta que desarrollaron neumonía por coronavirus no lo han hecho con mayor gravedad que sus congéneres no embarazadas. En este sentido, las complicaciones que surgieron durante el embarazado no fueron secundarias al virus, sino a la propia gestación y evolución de cada mujer, con o sin patologías previas”, manifiesta.

La infección madre-bebé se podrá producir por contacto directo durante o después del parto, aunque no es descartable al 100 % que haya algún caso de transmisión vertical.

El periodista de EFE, Gregorio del Rosario, entrevista a la Dra. Tamara Alonso Pérez, médica adjunta del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid

Para concluir, la doctora Tamara Alonso Pérez aconseja a todas las mujeres que sean “muy conscientes” de la carga de profundidad que supone para ellas la enfermedad del coronavirus: “La clave está en la prevención del contagio, por lo que ante cualquier síntoma sospechoso de infección no dejéis de acudir urgentemente a vuestr@ médic@ de atención primaria. Nuestra fortaleza física y mental se basa en un buen estado de salud”.

Tanto es así, que la pandemia de la covid-19 nos ha dejado alguna sorpresa inesperada, como prácticamente todas las consecuencias de su demoledora acción en la sociedad mundial:

Las mujeres, además de sufrir la severidad patológica del coronavirus, aunque sea con una gravedad menor que en los hombres, han visto golpeado su progreso personal, laboral y social: menos trabajo fuera del hogar y más responsabilidades de todo tipo a nivel familiar, un clásico binomio que lastra su independencia; un paso atrás en la lucha contra la brecha de género.

Al igual que los pacientes poscovid disponen ya de un control y seguimiento médico contra sus secuelas respiratorias, y un buen ejemplo sería el plan “A” del neumoequipazo del Hospital de La Princesa, no estaría de más que la pandemia del coronavirus fuera un punto de inflexión para alcanzar la igualdad no biológica entre hombres y mujeres. Más que un plan localizado por países o regiones tendría que ser un objetivo prioritario en todas las leyes fundamentales y políticas públicas a nivel mundial.

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