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¿Por qué quieres un intercambio de parejas?

El miedo a una relación afectiva profunda o la búsqueda de sensaciones novedosas empujan a los matrimonios al intercambio de parejas, un práctica, no obstante, minoritaria en España. Una radiografía sobre esta práctica en las relaciones amorosas desde el análisis de dos expertos

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¿Por qué quieres un intercambio de parejas?
EFE/ Enrique Garcia Medina

El intercambio de parejas es una práctica que suelen llevar a cabo matrimonios que son “más compañeros de piso” que otra cosa y que se aventuran a este tipo de relaciones porque en el fondo tienen miedo a una relación afectiva profunda, según el  psicólogo y sexólogo Esteban Cañamares, quien en entrevista a EFEsalud nos ofrece las claves del perfil de estas personas, conocidas por el nombre de “swingers”, una expresión que puede traducirse por los que se columpian, es decir que están abiertos a todo.

Según Cañamares, es “habitual” que las personas que buscan un intercambio de parejas necesitan tener un pie dentro y otro fuera de la relación, no se atreven a mantener un compromiso afectivo profundo, y “se suele dar en personas que han sido maltratadas por sus padres”.

Y esto es así porque “la persona que me quería, me cuidaba era también un peligro y así que ahora que me relaciono con alguien que me da cariño, ternura, tengo un pie fuera por si tengo que salir corriendo, es decir no pongo todos los huevos en la misma cesta”.

“No puedo creer ni confiar al cien por cien en esa persona, no sea que después me traicione, me agreda , me ataque… invierto la mayor parte del tiempo en ti, pero tengo a alguien de reserva”.

Más abiertos de mente

El psicólogo Enrique García Huete considera que se trata de personas más abiertas de mente que la mayoría, buscadores de novedades y sensaciones.

Hay una teoría en la que se categorizan seis grandes estilos de amar:  lúdico, erótico, pragmático, amistoso, altruista y obsesivo.

El estilo de amor lúdico es el de variación y cambio, son los llamados picaflores. Pero un lúdico puede dejar de ser picaflor si tiene los estímulos y novedades que su cuerpo necesita .

Cuando se encuentran dos lúdicos, y sus valores no conservadores son similares, es entonces cuando puede plantearse un intercambio de parejas porque necesitan salir de la rutina. Pero en principio no hay una patología de base.

Sí se han dado casos de alguna persona que accede al intercambio porque su pareja se lo pide, y en ese acceder si puede haber un trastorno por dependencia.

Con acuerdo en el intercambio de parejas no hay problema

Intercambio de parejas
EFE/Mario Guzmán

Cuando en la pareja, tanto el uno como el otro están de acuerdo, “en principio no hay ningún problema, y suele funcionar durante muchos años”, pero funciona siempre que haya algo que no rompa ese equilibrio , o que a uno de lo dos no le suceda algo, como por ejemplo una dolencia, y no quiera seguir con la historia porque lo que busca es una relación afectiva, busca seguridad, no más intercambio, coinciden ambos psicólogos.

Pero el intercambio de parejas es un tipo de relación que puede ser estable si es de común acuerdo. Y es un “tópico que los hombres son casi siempre quienes arrastran a las mujeres a este tipo de relaciones, ellas son tan adictas y partidarias a este tipo de relaciones como ellos”.

Según Cañamares , los daños psicológicos “son enormes” cuando una de las personas no está de acuerdo con el juego y está sufriendo porque se siente forzada , porque no se atreve a romper.., o antes de entrar en ese juego la pareja se rompe. Solamente puede funcionar con cierto éxito si las dos personas tienen esa misma necesidad de que aparezcan terceras personas”.

Si se trata de un tema impuesto por parte de uno de los miembros de la pareja, estas relaciones producirán celos y la pareja terminará rompiéndose.

 

Mente y genitales

Intercambio de parejas
EFE/Manuel Lorenzo

“Tiene que haber un acuerdo, mas mente y genitales y el corazón fuera”, porque las relaciones con terceras personas no suelen ser relaciones afectivas sino puramente sexuales.

Observa Cañamares, que no obstante sexo y afecto siempre están mezclados, porque cuando una persona te desea , te toca, te acaricia, por un segundo se tiene la fantasía de que te quiere aunque sepas que no es así…

En realidad, los swingers buscan ese amor maravilloso que nunca tuvieron y como no lo encuentran pues al día siguiente vuelven a repetir la operación.

Pero no hay muchas consultas al psicólogo en relación a esta temática, primero, insiste Cañamares, porque es residual; y segundo,  porque normalmente lo aceptan los dos miembros de la pareja y los casos que conocemos es porque uno de ellos acude a nosotros pero por otras razones, por ejemplo por una depresión, y lo sabemos porque nos cuentan su vida en conjunto,

No obstante, señala el psicólogo, con la mochila cultural que tenemos lo normal es no aceptar la propuesta de tu pareja para esos intercambios, y por eso se pueden contar con los dedos de las manos quienes practican el intercambio consentido de parejas.

La infidelidad

Intercambio de parejas
EFE/Zayra Morales

Para Cañamares  la relación con terceras parejas “no es un remedio contra la infidelidad”, porque ademas si se está con otra mujer y no es algo genital sino afectivo, entonces eso si es infidelidad y produce celos, el cambio de parejas no es afectivo.

En la infidelidad, en cambio, si es frecuente que haya una tercera persona, que  otro miembro de la pareja desconoce.

“Y lo primero que hay que decir es que infidelidad las hay de muchas clases no solo de tipo genital..Si tu estás en el hospital enferma y no voy a verte es una infidelidad, si dedico mi tiempo y mi esfuerzo a mi familia pero no a tu pareja, eso es una infidelidad también….

Sobre este asunto , Enrique García Huete  también considera que el intercambio de parejas no es un remedio contra la infidelidad y  recuerda que lo lúdico está en la base de lo que ha sido la supervivencia de los mamíferos superiores y que normalmente una relación no suele durar más de tres años, entre el cortejo , la fecundación, el embarazo y el cuidado de la cría.

Pero una vez pasada esa época muy basada en los biológico-hormonal, la relación pueda acabarse si aparece un macho más “poderoso” o una hembra mejor.

 

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