desayunos de salud

Urticaria crónica: picor, ansiedad, soledad, incomprensión

La urticaria no es una enfermedad grave, pero desde luego, no es una enfermedad menor; los picores son como caer en un campo de ortigas. La calidad de vida queda mermada. De esta patología y sus tipos, EFEsalud ha debatido con las doctoras Ana Giménez Arnau, dermatóloga, y Marta Ferrer, alergóloga

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La urticaria afecta, aproximadamente, al 1 por ciento de la población. Está considerada como “la cenicienta de las enfermedades cutáneas”, según muchos especialistas, y entre sus muchos efectos psicosociales figuran la ansiedad, la depresión, la soledad y la incomprensión.

La doctora Marta Ferrer es directora del departamento de Alergología de la Clínica Universidad de Navarra; y la doctora Ana Giménez Arnau, médica adjunta y profesora asociada del servicio de Dermatología del hospital del Mar de Barcelona.

Ambas han participado en los debates “Desayunos de salud. Conocimiento y bienestar”, que EFEsalud organiza con la colaboración de la compañía farmacéutica Novartis.

Este es el debate que hemos mantenido con ellas para profundizar en el conocimiento de la urticaria.

Tipos de urticarias

Doctoras, ¿qué diferencia hay entre urticaria, urticaria crónica y urticaria crónica espontánea?

Doctora Ana Giménez Arnau: Urticaria es el térmico genérico de la enfermedad y básicamente se define por las lesiones elementales, que es el habón, una lesión que es eritema, edema, picor, a veces dolor, y es fugaz. En general, la palabra urticaria viene de ortiga, una planta que si se toca induce un habón por contacto.

La doctora Giménez Arnau hace un gesto con las manos durante el debate sobre urticaria. Efesalud.com

La doctora Giménez Arnau durante el debate/EFE/Eduardo Barraguer

Toda urticaria cursa con un habón. La urticaria puede ser aguda o crónica. Todos podemos sufrir una lesión tipo habón por contacto con la planta, y no tiene nada que ver con la enfermedad en sí.

La forma aguda es muy frecuente, la podemos sufrir todos en nuestra vida, casi un 20% de la población la puede tener y es un episodio que dura una semana y punto.

La urticaria crónica es otra cosa, puede durar meses o años, porque la persona sufre de habones a diario o todas las semanas, y se define como crónica cuando dura más de seis semanas, si bien puede extenderse dos o tres meses. Y de cada 100 crónicas, pueden durar un año, tres, diez…

La urticaria crónica espontánea (UCE) es aquella en la que los habones salen sin ningún tipo de orden ni concierto, a cualquier hora, y no están inducidos por nada en concreto.

Doctora Marta Ferrer: Un 70 por ciento de las urticarias suele durar un año y un 30 mas de un año. Y de ese 30 por ciento, un 20 por ciento de 1 a cinco años, y a un 11 por ciento le puede durar mas de cinco años, hasta 15 años.

La doctora Ferrer durante el debate/EFE/Eduardo Barraguer

La doctora Ferrer durante el debate/EFE/Eduardo Barraguer

Hay un hecho que caracteriza la urticaria crónica espontánea, que es muy importante, y es que se acompaña no solo de ronchas y habones, sino de algedema, que produce una hinchazón, que desfigura cara, párpados, labios, una extremidad,  y produce dolor; y un síntoma importante de la urticaria crónica es el picor insoportable que impide dormir, realizar actividades diarias y un malestar y desazón enormes.

¿Es grave la urticaria?

¿Qué gravedad y prevalencia tiene la urticaria? ¿Se puede confundir con una alergia?

Dra. Giménez Arnau: No es una enfermedad (UCE) que, en principio, hipoteque la vida de una persona desde el punto de vista de la mortalidad; hay alguna forma inducible con afectación grave que puede poner la vida en riesgo, pero en general hay que convivir con ella.

Sí se vincula con una serie de comorbilidades psicológicas importantes como ansiedad o depresión, ya que condiciona la vida y la relación con el entorno. No es un cáncer, pero es grave por las dificultades que conlleva para realizar una vida normal.

Dra. Ferrer: Un estudio de la Sociedad Española de Alergología en la población recogió una prevalencia de entre un 0,6 y un 1 por ciento, con una muestra de mas de 5.000 encuestas. Es una prevalencia baja, pero comparado con otras enfermedades a las que se dedica mucha investigación y alerta social, es alta.

Y la urticaria aguda, puntual, sin causa, es de un 20 por ciento. La diferencia entre una urticaria y una reacción alérgica es que la reacción alérgica se pude manifestar con ronchas, y por ello se confunde.

La UCE no se produce por reacción alérgica, es de tipo autoinmune. La manifestación es idéntica, pero la causa y el desarrollo son totalmente distintas.

Dra. Giménez Arnau: Dicho de otra manera, hay un porcentaje de urticarias, sobre todo agudas, que sí son alérgicas, por contacto; de las agudas, un porcentaje puede ser por alergia, pero es un porcentaje en el global de todas las urticarias, pequeño.

Doctora Giménez Arnau/EFE/Eduardo Barraguer

Doctora Giménez Arnau/EFE/Eduardo Barraguer

Pero la UCE, que estamos analizando, no es alérgica. La UCE empieza un día sin saber bien porqué y después marcha sola, con factores que la empeoran, como fiebre o estrés;  podemos decir que va sola porque tiene base autoinmune; con doble proporción en la relación de afectación mujer/hombre.

Dra. Ferrer: Estamos hablando de una enfermedad cuya fisiopatología íntima no se conoce, no sabemos, por una parte, ni cómo se inicia, ni por qué se inicia, y lo más sorprendente, cómo y por qué se para.

Un paciente con urticaria crónica un día deja de presentar la enfermedad, que le impedía trabajar, sufría picor generalizado, lesiones, angiodema, y de repente, como vino, se va. Esto lleva a que, a veces, los médicos contribuyan a que los pacientes con urticaria crónica se sientan incomprendidos, ya que el mensaje en ocasiones es “ya desaparecerá”.

Tratamientos e investigación

¿Hay tratamientos eficaces contra la urticaria? ¿cómo está la investigación?

Dra. Ferrer: Es una patología a la que, para la prevalencia e incidencia que tiene, se le dedica poca investigación, hay pocos equipos potentes; y para una enfermedad es importante la competitividad intelectual.

Hay tratamientos, pero ninguno cura la enfermedad para siempre.

Dra. Giménez Arnau: Digamos que no está la urticaria, como muchas enfermedades dermatológicas y alérgicas, entre las listas de prioridades a las que se dedican recursos de investigación, como cáncer, neurodegenerativas, cardiovasculares; pero sí son enfermedades que hipotecan la calidad de vida de un porcentaje alto de afectados.

Dra. Ferrer: Tampoco se repara en el gasto sanitario que genera la urticaria crónica. Un estudio de 2005, repetido en 2015,  recoge que estas patologías son las que llevan más a urgencias, y generan mas bajas laborales, absentismo, ausencia de los niños en el colegio.

Doctora Ferrer/EFE/Eduardo Barraguer

Doctora Ferrer/EFE/Eduardo Barraguer

Y el segundo factor que provoca un gasto sanitario elevadísimo, es que, al percibirse como síntoma de enfermedad subyacente, se hacen una batería de pruebas complementarias amplísimas, que en muchos casos resultan ser normales, y son pruebas caras. No se deberían realizar tantas.

Dra. Giménez Arnau: Afecta e impacta por el picor, mucho más que la psoriasis o la dermatitis atópica; tiene un nivel de impacto en la vida del sujeto como un infarto de miocardio.

Duro golpe a la calidad de vida

¿Cómo afecta a la calidad de vida de los pacientes?

Dra. Ferrer: Yo siempre explico a los alumnos que esta enfermedad puede no considerarse grave, no pone en peligro la vida, y sin embargo por sus consecuencias es bastante grave: la primera, que impide el descanso nocturno;  la segunda, que afecta a la apariencia física. Y afecta en edades jóvenes productivas, es mucho más alta la prevalencia de 30/60 años, y dos tercios, afecta a la mujer.

Y ademas el paciente se siente solo e incomprendido; el médico le puede decir que es banal, pero luego te piden muchas analíticas, y esto inquieta al paciente. Además, la aproximación terapéutica es insuficiente. Los pacientes, según estudios, muestran una insatisfacción del 78 por ciento.

La urticaria es “la cenicienta de las enfermedades cutáneas”.

Hay que adoptar una línea seria con esta enfermedad y acordarse de los pacientes. Afecta a la esfera psíquica muchísimo. Tienen un alto índice de ansiedad y depresión. Existe la leyenda de que las ronchas son pantallas del carácter. Yo digo: ¿Quiere usted entender a su familiar?, pues vaya a un campo de ortigas y se revuelve.

Dra. Giménez Arnau: Es una enfermedad bastante frecuente, pero desasistida.

Ha habido mensajes no correctos, fruto del desconocimiento de la enfermedad, o se cura sola o no se curará, mensaje a veces de los especialistas.

La enfermedad la hemos manejado desde hace años y el paciente necesita una buena información de lo que tiene. La persona lo entiende si lo explicas bien. Y ha habido desinformación, mensajes mal dados, el paciente solo en casa, sufriendo su enfermedad. Esto ha cambiado en los dos últimos años, debido al advenimiento de nuevas terapias.

Infografía cedida por Novartis

Infografía cedida por Novartis

El desafío

¿Cuál es el reto de la urticaria crónica?

Dra. Ferrer: Centrarse en el paciente, que sea agente de su salud; y una atención multidisciplinar de los profesionales y de las universidades trabajando con la industria para investigar. El reto es la confluencia de todos estos puntos y que se consiga mas conocimiento, mejor asistencia y que el paciente acceda a un tratamiento especializado.

Dra. Giménez Arnau: El reto es que el paciente se identifique como un paciente susceptible de ser tratado adecuadamente, se implique en su enfermedad como agente activo, que se sepa reconocer, controlar e informar. Y conectando bien con los profesionales, que deben mejorar sus mensajes hacia ellos.

Los debates “Desayunos de salud. Conocimiento y bienestar”, que cuentan con la colaboración de Novartis, tendrán una nueva edición en fechas próximas, con el objetivo de aportar información para mejorar la salud de la sociedad.

Las doctoras Giménez Arnau y Ferrer con el director de EFEsalud y coordinador del debate, Javier Tovar/EFE/Eduardo Barraguer

Las doctoras Giménez Arnau y Ferrer con el director de EFEsalud y coordinador del debate, Javier Tovar/EFE/Eduardo Barraguer

 

 

 

 

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Publicado en: Desayunos de salud

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