Podología

Cuida tus pies antes, durante y después del Camino de Santiago

La herramienta esencial del peregrino son sus pies. Por eso no vale cualquier calzado, ni calcetín. También los kilos de la mochila influyen y mejor caminará si no superan el 10% del peso corporal. En EFEsalud damos todas las claves para disfrutar del Camino de Santiago sin dolencias en los pies

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EFE/MORELLEFE/MORELL

Llegan las vacaciones, tenemos más tiempo libre y nos entran ganas de realizar actividades. Una de las grandes opciones del verano es hacer el Camino de Santiago.

El número de peregrinos que recibe Santiago no para de crecer. Cada año aumenta entre un 8 y un 10%, este año esperan llegar a los 290.000 peregrinos.

Los pies son el instrumento más necesario para poder hacer el camino. Borja Pérez, presidente del Colexio de Podólogos de Galicia, nos da todas las claves para cuidarlos durante todo el recorrido del Camino de Santiago.

Peregrinos en el Camino de Santiago. EFE/Villar López

Peregrinos en el Camino de Santiago. EFE/Villar López

Cuidado previo

  • Hidratar convenientemente la piel, preferiblemente por la noche antes de acostarse, para no tenerla reblandecida ni húmeda.
  • Sólo se debe utilizar una crema antirrozaduras.
  • Utilizar el calcetín y calzado correcto.
  • Si se padece hiperhidrosis (exceso de sudoración) se deben usar productos secantes específicos.
  • El corte de uñas debe hacerse de forma recta.
  • En caso de tener helomas, hiperqueratosis, hongos o papilomas, se debe acudir al podólogo.

Calzado y calcetines adecuados

El especialista aconseja utilizar un calzado cómodo y llevar más de un par para ir alternando. Recomienda el uso de zapatillas de “trekking”, con suela amortiguadora y más altura en el talón que en el antepié, para evitar sobrecargas musculares.

Las zapatillas deben tener holgura en la zona del antepié para que los dedos se muevan libremente y evitar posibles hematomas bajo las uñas. Además, no deben ser botas de montaña nuevas, sino usadas para que se adapten mejor a los pies del peregrino.

Los calcetines deben ser 100% algodón y sin costuras, para que los pies puedan transpirar y se mantengan secos. Es muy importante que nunca estén húmedos y que estén bien colocados para evitar la formación de ampollas. Es fundamental llevar bastantes pares y cambiarlos durante la ruta.

Kit del peregrino

  • Calzado de repuesto

    EFE/Brágimo‚

    EFE/Brágimo‚

  • Llevar bastantes pares de calcetines de fibras naturales
  • Las chanclas son importantes para ducharnos en los albergues
  • Llevar un botiquín básico con antisépticos y apósitos para minimizar las pequeñas agresiones que podamos sufrir en el camino
  • El bastón también se recomienda, sobre todo para tramos más abruptos y pendientes. Siempre es un punto más de apoyo y de descarga para los pies
  • Una toalla para los pies nunca está de más, lo que no se recomienda en ningún caso es compartir toallas

Cuidado durante la caminata

Tras terminar la ruta diaria, el experto recomienda tres sencillos pasos:

  1. Lavar los pies con agua jabonosa templada y después sumergirlos en agua fresca.
  2. Utilizar geles fríos para aliviar su calentamiento y el exceso de transpiración.
  3. Estirar los músculos, mover las articulaciones y masajear sobre todo la zona de la planta.

5 principales problemas:

Al caminar muchos kilómetros en días consecutivos pueden surgir ciertas afecciones, las principales son:

  1. Ampollas y rozaduras
  2. La uña encarnada
  3. Aparición de hongos o papilomas
  4. La fascitis plantar: inflamación aguda de la fascia plantar (la planta del pie)
  5. Metatarsalgias: la inflamación o dolor en la zona que está debajo de los dedos

Si ocurre cualquier lesión, los peregrinos deben intentar adaptar la ruta a sus capacidades físicas, recorriendo menos distancia y aumentando el ritmo de manera paulatina.

Un grupo de peregrinos. EFE/Jesús Diges

Un grupo de peregrinos. EFE/Jesús Diges

El peso y el calor

El peso corporal es una de las mayores causas de patologías para el pie. La carga máxima total, incluyendo la mochila, no debería sobrepasar el 10% de nuestro peso corporal. El sobrepeso puede ocasionar sobrecargas musculares.

El calor hace que el pie pueda estar más inflamado y haga más presión en el calzado. Esto favorece más la sudoración y con ello el aumento de riesgo de maceración de la piel y de heridas.

Cuidado tras la caminata

El cuidado de tus pies después de realizar el Camino de Santiago depende de las agresiones que hayan sufrido. Si ha habido algún tipo de problema, lo recomendable es acudir al podólogo para que nos evalúe, diagnostique y recomiende el tratamiento adecuado. Si no ha habido ninguna complicación, se debe cuidar como se hacía en cada etapa con un correcto lavado, secado e hidratación del pie.

Verificar las posibles alteraciones en las uñas, porque pueden amoratarse e incluso caerse. Hacer estiramientos para descomprimir las articulaciones. Masajear la planta y estirar los dedos hacia arriba y hacia abajo. Transcurridos 2 o 3 días deben volver a la normalidad y si no mejora debemos acudir al podólogo.

Todo esfuerzo tiene su recompensa, y esa recompensa sabrá mejor con unos pies sanos.

Los niños de San Rafael

El Hospital San Rafael de Madrid inauguró a finales de 2013 la nueva decoración de su cuarta planta de hospitalización pediátrica. Surgió entonces la idea de instalar pizarras en cada una de las puertas de las habitaciones, donde cada niño o niña pudiera customizar su entorno y dar rienda suelta a su imaginación y creatividad con el fin de enviar mensajes positivos a todos los profesionales, familiares, amigos y otros pacientes que compartieran in situ su experiencia hospitalaria.

El Hospital San Rafael de Madrid inauguró a finales de 2013 la nueva decoración de su cuarta planta de hospitalización pediátrica. Surgió entonces la idea de instalar pizarras en cada una de las puertas de las habitaciones, donde cada niño o niña pudiera customizar su entorno y dar rienda suelta a su imaginación y creatividad con el fin de enviar mensajes positivos a todos los profesionales, familiares, amigos y otros pacientes que compartieran in situ su experiencia hospitalaria.

El día a día de Elmo y Ari -banner psicología y bienestar-

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Llegan las vacaciones, tenemos más tiempo libre y nos entran ganas de realizar actividades. Una de las grandes opciones del verano es hacer el Camino de Santiago.

El número de peregrinos que recibe Santiago no para de crecer. Cada año aumenta entre un 8 y un 10%, este año esperan llegar a los 290.000 peregrinos.

Los pies son el instrumento más necesario para poder hacer el camino. Borja Pérez, presidente del Colexio de Podólogos de Galicia, nos da todas las claves para cuidarlos durante todo el recorrido del Camino de Santiago.

Peregrinos en el Camino de Santiago. EFE/Villar López

Peregrinos en el Camino de Santiago. EFE/Villar López

Cuidado previo

  • Hidratar convenientemente la piel, preferiblemente por la noche antes de acostarse, para no tenerla reblandecida ni húmeda.
  • Sólo se debe utilizar una crema antirrozaduras.
  • Utilizar el calcetín y calzado correcto.
  • Si se padece hiperhidrosis (exceso de sudoración) se deben usar productos secantes específicos.
  • El corte de uñas debe hacerse de forma recta.
  • En caso de tener helomas, hiperqueratosis, hongos o papilomas, se debe acudir al podólogo.

Calzado y calcetines adecuados

El especialista aconseja utilizar un calzado cómodo y llevar más de un par para ir alternando. Recomienda el uso de zapatillas de “trekking”, con suela amortiguadora y más altura en el talón que en el antepié, para evitar sobrecargas musculares.

Las zapatillas deben tener holgura en la zona del antepié para que los dedos se muevan libremente y evitar posibles hematomas bajo las uñas. Además, no deben ser botas de montaña nuevas, sino usadas para que se adapten mejor a los pies del peregrino.

Los calcetines deben ser 100% algodón y sin costuras, para que los pies puedan transpirar y se mantengan secos. Es muy importante que nunca estén húmedos y que estén bien colocados para evitar la formación de ampollas. Es fundamental llevar bastantes pares y cambiarlos durante la ruta.

Kit del peregrino

  • Calzado de repuesto

    EFE/Brágimo‚

    EFE/Brágimo‚

  • Llevar bastantes pares de calcetines de fibras naturales
  • Las chanclas son importantes para ducharnos en los albergues
  • Llevar un botiquín básico con antisépticos y apósitos para minimizar las pequeñas agresiones que podamos sufrir en el camino
  • El bastón también se recomienda, sobre todo para tramos más abruptos y pendientes. Siempre es un punto más de apoyo y de descarga para los pies
  • Una toalla para los pies nunca está de más, lo que no se recomienda en ningún caso es compartir toallas

Cuidado durante la caminata

Tras terminar la ruta diaria, el experto recomienda tres sencillos pasos:

  1. Lavar los pies con agua jabonosa templada y después sumergirlos en agua fresca.
  2. Utilizar geles fríos para aliviar su calentamiento y el exceso de transpiración.
  3. Estirar los músculos, mover las articulaciones y masajear sobre todo la zona de la planta.

5 principales problemas:

Al caminar muchos kilómetros en días consecutivos pueden surgir ciertas afecciones, las principales son:

  1. Ampollas y rozaduras
  2. La uña encarnada
  3. Aparición de hongos o papilomas
  4. La fascitis plantar: inflamación aguda de la fascia plantar (la planta del pie)
  5. Metatarsalgias: la inflamación o dolor en la zona que está debajo de los dedos

Si ocurre cualquier lesión, los peregrinos deben intentar adaptar la ruta a sus capacidades físicas, recorriendo menos distancia y aumentando el ritmo de manera paulatina.

Un grupo de peregrinos. EFE/Jesús Diges

Un grupo de peregrinos. EFE/Jesús Diges

El peso y el calor

El peso corporal es una de las mayores causas de patologías para el pie. La carga máxima total, incluyendo la mochila, no debería sobrepasar el 10% de nuestro peso corporal. El sobrepeso puede ocasionar sobrecargas musculares.

El calor hace que el pie pueda estar más inflamado y haga más presión en el calzado. Esto favorece más la sudoración y con ello el aumento de riesgo de maceración de la piel y de heridas.

Cuidado tras la caminata

El cuidado de tus pies después de realizar el Camino de Santiago depende de las agresiones que hayan sufrido. Si ha habido algún tipo de problema, lo recomendable es acudir al podólogo para que nos evalúe, diagnostique y recomiende el tratamiento adecuado. Si no ha habido ninguna complicación, se debe cuidar como se hacía en cada etapa con un correcto lavado, secado e hidratación del pie.

Verificar las posibles alteraciones en las uñas, porque pueden amoratarse e incluso caerse. Hacer estiramientos para descomprimir las articulaciones. Masajear la planta y estirar los dedos hacia arriba y hacia abajo. Transcurridos 2 o 3 días deben volver a la normalidad y si no mejora debemos acudir al podólogo.

Todo esfuerzo tiene su recompensa, y esa recompensa sabrá mejor con unos pies sanos.

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