cardiología

Cardiopatía congénita, un “corazón al revés” con el que Chacón convivió 46 años

Las cardiopatías congénitas son malformaciones estructurales del corazón y/o de los grandes vasos que se producen en el período embrionario. El “corazón al revés” de la ex ministra Carme Chacón, como ella misma llamaba a la cardiopatía que padecía, ha latido en una vida intensa y apasionante durante 46 años; hasta ayer. Te explicamos estas enfermedades con la ayuda de la Fundación Española del Corazón

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Carme Chacón, ministra de Defensa, en la base española de Herat (Afganistán), en 2009/EFE/Ballesteros Carme Chacón, ministra de Defensa, en la base española de Herat (Afganistán), en 2009/EFE/Ballesteros

Carme Chacón fue ministra de Vivienda y de Defensa en los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero; y estuvo muy cerca de ser secretaria general del PSOE, ya que perdió con Alfredo Pérez Rubalcaba por solo 22 votos.

Vivió desde que nació con una cardiopatía congénita y se rebeló contra la vida tranquila a la que parecía destinada.  Su enorme corazón trastocado, nada convencional, como ella, dejó ayer de latir con 46 años.

Con su habitual tono suave y pausado, Chacón resumía irónicamente su cardiopatía congénita  como “un corazón al revés”; los médicos le recetaron una vida sin apuros, como “tocar el piano o hacerse monja”, pero ella agradeció siempre que sus padres nunca la educaran como a una enferma.

En principio no podía hacer deporte ni tampoco ser madre. Y aún así, durante años, se hartó de correr de un lado a otro de la pista de baloncesto, como jugadora y entrenadora. Más tarde llegó su único hijo, Miquel, que tiene nueve años.

Su imagen embarazada de siete meses, como ministra de Defensa, pasando revista a las tropas en Afganistán, dio la vuelta al mundo y fue un símbolo en la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres.

El compromiso de Carme Chacón

En 2011, cuando era ministra de Defensa, Chacón participó en un acto en el que se presentaba una campaña informativa para sensibilizar a la sociedad sobre las cardiopatías congénitas. “Tengo un ventrículo obturado en un corazón que está al revés, pero hago una vida totalmente normal”, dijo.

Cardiopatía congénita - Carme Chacón

Carme Chacón entrevistada por EFE/Toni Garriga

En noviembre pasado, participó en Valencia en el I Congreso Nacional de la Asociación Española de la Muerte Súbita (AEMS), donde explicó que fue a los 10 años cuando supo que padecía esta cardiopatía y que su corazón tenía una transposición de grandes vasos.

Las cardiopatías congénitas

Las cardiopatías congénitas son un grupo de enfermedades caracterizado por la presencia de alteraciones estructurales del corazón producidas por defectos en la formación del mismo durante el periodo embrionario.

Aparecen en 8 de cada 1.000 recién nacidos vivos, existiendo un número casi incontable de cardiopatías congénitas diferentes, por lo que es necesario clasificarlas, señala la web de la Fundación Española del Corazón (FEC), una entidad vinculada a la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

  • Cortocircuitos izquierda derecha. Son aquellas en las que se produce un defecto en las estructuras cardiacas que separan la circulación sistémica de la pulmonar, produciéndose el paso de sangre de la primera a la segunda. En este grupo encontramos la comunicación interauricular, comunicación interventricular y el ductus arterioso persistente, entre otras.
  • Lesiones obstructivas. Dificultan la salida de la sangre de las cavidades cardiacas. Entre ellas están las estenosis aórtica y pulmonar y la coartación aórtica.
  • Cardiopatías congénitas cianóticas. Impiden la adecuada oxigenación de la sangre que llega a los tejidos, por lo que aparece cianosis (amoratamiento de labios o lechos ungueales). Las más frecuentes son la transposición de grandes vasos, la tetralogía de Fallot y la anomalía de Ebstein.

Dado su gran número, la sintomatología asociada a las mismas es muy variable y va desde las que son asintomáticas y no requieren de tratamiento específico hasta aquellas que ocasionan síntomas severos y precisan corrección quirúrgica durante las primeras semanas de vida.

Preguntas y respuestas de las cardiopatías congénitas

Cardiopatía congénita

Ecografía que muestra un arco aórtico derecho con una cardiopatía congénita. Imagen cedida por el hospital Ramón y Cajal

¿Son frecuentes?

La incidencia global de cardiopatías congénitas está entre 4 y 9 casos por cada 1.000 recién nacidos vivos. En general, aparecen 1,5 millones de casos nuevos al año en todo el mundo. Las malformaciones congénitas son la cardiopatía más frecuente.

¿Qué padres tienen mayor riesgo de que su hijo padezca una cardiopatía congénita?

Cualquier persona puede tener un hijo con una cardiopatía congénita. Sin embargo, es cierto que hay situaciones que entrañan mayor riesgo:

  • Si cualquiera de los padres tiene una cardiopatía congénita.
  • Si cualquiera de los padres tiene una enfermedad genética como el síndrome de Down o de Turner.
  • Si durante el embarazo ocurren complicaciones como infecciones por rubeola, o bien la madre consume sustancias tóxicas como alcohol o ciertas drogas.

¿Cómo se detectan las cardiopatías congénitas?

La mayoría se diagnostican antes del parto en los estudios rutinarios que se realizan a todas las embarazadas. Aun así, algunas cardiopatías congénitas únicamente se detectan en el momento del nacimiento o poco después. Las revisiones habituales que se realizan tras el nacimiento ayudan a identificar cardiopatías importantes en una etapa temprana.

¿Cuál es el tratamiento?

Ante la sospecha de cardiopatía congénita, se realiza una ecocardiografía. Esta técnica diagnóstica permite evaluar la estructura y la función del corazón. Algunos tipos de cardiopatía congénita pueden no precisar tratamiento, ya que ciertos casos se resuelven espontáneamente durante el desarrollo.

Otras veces, según la clase de cardiopatía congénita, los tratamientos son muy diversos. Por ejemplo, cuando la cardiopatía compromete la circulación de la sangre o su oxigenación, generalmente son necesarias correcciones quirúrgicas o intervenciones realizadas mediante un cateterismo. En los casos más graves puede que incluso sea necesario un trasplante cardiaco.

¿Cuál es el pronóstico de estos pacientes?

El espectro de las cardiopatías congénitas es muy amplio y abarca desde complicaciones de gravedad, hasta pequeños defectos a nivel de los septos auricular o ventricular (totalmente asintomáticos y compatibles con una vida normal).

El pronóstico de estos pacientes ha mejorado mucho con los últimos avances científicos, lo que permite a la mayoría de niños con cardiopatías congénitas llegar sanos a la edad adulta.

¿Qué es el corazón al revés?

El “corazón al revés”, la expresión coloquial utilizada por la propia Chacón para hablar de su cardiopatía congénita, denominada “transposición de grandes vasos”, consiste en que el corazón está cambiado sobre su eje y las venas y arterias se conectan de forma incorrecta.

Esta es la patología que sufría la política socialista, fallecida ayer “muy probablemente” de muerte súbita, ha señalado a EFE el doctor Julián Pérez-Villacastín, miembro de la Sociedad Española del Corazón (SEC).

El doctor Pérez-Villacastín ha colaborado con el doctor Macaya en el vídeoblog de cardiología de EFEsalud, en los post “Las arritmias rápidas y lentas del corazón” y “El cincel del cateterismo cardíaco“.

En el caso de Chacón, por sus propias declaraciones se puede también deducir que la transposición estaba asociada a un bloqueo auriculoventricular completo.

Más de 5.000 niños nacen en España cada año con una cardiopatía congénita, una alteración de la anatomía del corazón que produce una malformación de alguna de las estructuras de este órgano (paredes musculares, válvulas, arterias coronarias o sistema eléctrico).

“El corazón es como una casa que tiene paredes (músculo), puertas (válvulas), tuberías (arterias coronarias) e instalación eléctrica. Cualquier alteración en una de estas estructuras o en sus conexiones es una cardiopatía congénita”, ha explicado el doctor Perez-Villacastín.

Existen más de 25 tipos diferentes, que van desde las muy leves a las muy graves; estas últimas requieren una intervención quirúrgica en el recién nacido. En estos casos, la esperanza de vida está por encima de los 45 años cuando hace 20 o 30 años era de 2-3 años gracias a los avances en la cirugía.

Las personas con una cardiopatía congénita grave tienen entre un 20 y un 30 % más riesgo de muerte súbita que la población general.

“Es muy probable que esta haya sido la causa del fallecimiento de Chacón”, ha señalado este cardiólogo, que ha explicado que se produce por “una arritmia que hace que el corazón de repente empiece a latir tan rápido que no es capaz de admitir sangre y expulsarla”.

Por tanto, la sangre no llega al cerebro y la persona pierde el conocimiento en unos 9 o 10 segundos. “No da tiempo a nada”.

La única forma de que el corazón vuelva a su ritmo normal es mediante la realización de maniobras de reanimación con un desfribilador que propicia una descarga eléctrica.Síndrome del corazón roto

Pero “si se está solo en casa, que es como ocurren estas cosas muchas veces, por desgracia no hay ninguna posibilidad de sobrevivir”.

Actualmente existen unos dispositivos denominados desfibriladores automáticos implantables (Dai) que tienen una eficacia del cien por cien.

“Si tienes una arritmia que te mataría, este dispositivo produce un choque eléctrico que lo impide, pero no se puede implantar a todo el mundo”, ha señalado.

En alguna de sus declaraciones, Chacón también había asegurado que tenía “el corazón a 35 latidos por minuto”, un ritmo muy lento (es el que se tiene durante el sueño) que se puede corregir mediante la instalación de un marcapasos.

En este caso, los médicos “quizá” consideraron que era mayor el riesgo de implantarle el marcapasos “que cualquier beneficio que iba a obtener”.

Aunque la maternidad es incompatible con algunas cardiopatías, hay otras “en las que se puede estar en una zona de grises y atreverse y es lo que le debió pasar a Chacón, que tuvo un niño y acertó”.

De hecho, la política socialista fue madre de un niño en 2008, a los pocos meses de asumir la cartera de Defensa.

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Publicado en: Enfermedades

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Los niños de San Rafael

El Hospital San Rafael de Madrid inauguró a finales de 2013 la nueva decoración de su cuarta planta de hospitalización pediátrica. Surgió entonces la idea de instalar pizarras en cada una de las puertas de las habitaciones, donde cada niño o niña pudiera customizar su entorno y dar rienda suelta a su imaginación y creatividad con el fin de enviar mensajes positivos a todos los profesionales, familiares, amigos y otros pacientes que compartieran in situ su experiencia hospitalaria.

El Hospital San Rafael de Madrid inauguró a finales de 2013 la nueva decoración de su cuarta planta de hospitalización pediátrica. Surgió entonces la idea de instalar pizarras en cada una de las puertas de las habitaciones, donde cada niño o niña pudiera customizar su entorno y dar rienda suelta a su imaginación y creatividad con el fin de enviar mensajes positivos a todos los profesionales, familiares, amigos y otros pacientes que compartieran in situ su experiencia hospitalaria.
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Carme Chacón fue ministra de Vivienda y de Defensa en los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero; y estuvo muy cerca de ser secretaria general del PSOE, ya que perdió con Alfredo Pérez Rubalcaba por solo 22 votos.

Vivió desde que nació con una cardiopatía congénita y se rebeló contra la vida tranquila a la que parecía destinada.  Su enorme corazón trastocado, nada convencional, como ella, dejó ayer de latir con 46 años.

Con su habitual tono suave y pausado, Chacón resumía irónicamente su cardiopatía congénita  como “un corazón al revés”; los médicos le recetaron una vida sin apuros, como “tocar el piano o hacerse monja”, pero ella agradeció siempre que sus padres nunca la educaran como a una enferma.

En principio no podía hacer deporte ni tampoco ser madre. Y aún así, durante años, se hartó de correr de un lado a otro de la pista de baloncesto, como jugadora y entrenadora. Más tarde llegó su único hijo, Miquel, que tiene nueve años.

Su imagen embarazada de siete meses, como ministra de Defensa, pasando revista a las tropas en Afganistán, dio la vuelta al mundo y fue un símbolo en la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres.

El compromiso de Carme Chacón

En 2011, cuando era ministra de Defensa, Chacón participó en un acto en el que se presentaba una campaña informativa para sensibilizar a la sociedad sobre las cardiopatías congénitas. “Tengo un ventrículo obturado en un corazón que está al revés, pero hago una vida totalmente normal”, dijo.

Cardiopatía congénita - Carme Chacón

Carme Chacón entrevistada por EFE/Toni Garriga

En noviembre pasado, participó en Valencia en el I Congreso Nacional de la Asociación Española de la Muerte Súbita (AEMS), donde explicó que fue a los 10 años cuando supo que padecía esta cardiopatía y que su corazón tenía una transposición de grandes vasos.

Las cardiopatías congénitas

Las cardiopatías congénitas son un grupo de enfermedades caracterizado por la presencia de alteraciones estructurales del corazón producidas por defectos en la formación del mismo durante el periodo embrionario.

Aparecen en 8 de cada 1.000 recién nacidos vivos, existiendo un número casi incontable de cardiopatías congénitas diferentes, por lo que es necesario clasificarlas, señala la web de la Fundación Española del Corazón (FEC), una entidad vinculada a la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

  • Cortocircuitos izquierda derecha. Son aquellas en las que se produce un defecto en las estructuras cardiacas que separan la circulación sistémica de la pulmonar, produciéndose el paso de sangre de la primera a la segunda. En este grupo encontramos la comunicación interauricular, comunicación interventricular y el ductus arterioso persistente, entre otras.
  • Lesiones obstructivas. Dificultan la salida de la sangre de las cavidades cardiacas. Entre ellas están las estenosis aórtica y pulmonar y la coartación aórtica.
  • Cardiopatías congénitas cianóticas. Impiden la adecuada oxigenación de la sangre que llega a los tejidos, por lo que aparece cianosis (amoratamiento de labios o lechos ungueales). Las más frecuentes son la transposición de grandes vasos, la tetralogía de Fallot y la anomalía de Ebstein.

Dado su gran número, la sintomatología asociada a las mismas es muy variable y va desde las que son asintomáticas y no requieren de tratamiento específico hasta aquellas que ocasionan síntomas severos y precisan corrección quirúrgica durante las primeras semanas de vida.

Preguntas y respuestas de las cardiopatías congénitas

Cardiopatía congénita

Ecografía que muestra un arco aórtico derecho con una cardiopatía congénita. Imagen cedida por el hospital Ramón y Cajal

¿Son frecuentes?

La incidencia global de cardiopatías congénitas está entre 4 y 9 casos por cada 1.000 recién nacidos vivos. En general, aparecen 1,5 millones de casos nuevos al año en todo el mundo. Las malformaciones congénitas son la cardiopatía más frecuente.

¿Qué padres tienen mayor riesgo de que su hijo padezca una cardiopatía congénita?

Cualquier persona puede tener un hijo con una cardiopatía congénita. Sin embargo, es cierto que hay situaciones que entrañan mayor riesgo:

  • Si cualquiera de los padres tiene una cardiopatía congénita.
  • Si cualquiera de los padres tiene una enfermedad genética como el síndrome de Down o de Turner.
  • Si durante el embarazo ocurren complicaciones como infecciones por rubeola, o bien la madre consume sustancias tóxicas como alcohol o ciertas drogas.

¿Cómo se detectan las cardiopatías congénitas?

La mayoría se diagnostican antes del parto en los estudios rutinarios que se realizan a todas las embarazadas. Aun así, algunas cardiopatías congénitas únicamente se detectan en el momento del nacimiento o poco después. Las revisiones habituales que se realizan tras el nacimiento ayudan a identificar cardiopatías importantes en una etapa temprana.

¿Cuál es el tratamiento?

Ante la sospecha de cardiopatía congénita, se realiza una ecocardiografía. Esta técnica diagnóstica permite evaluar la estructura y la función del corazón. Algunos tipos de cardiopatía congénita pueden no precisar tratamiento, ya que ciertos casos se resuelven espontáneamente durante el desarrollo.

Otras veces, según la clase de cardiopatía congénita, los tratamientos son muy diversos. Por ejemplo, cuando la cardiopatía compromete la circulación de la sangre o su oxigenación, generalmente son necesarias correcciones quirúrgicas o intervenciones realizadas mediante un cateterismo. En los casos más graves puede que incluso sea necesario un trasplante cardiaco.

¿Cuál es el pronóstico de estos pacientes?

El espectro de las cardiopatías congénitas es muy amplio y abarca desde complicaciones de gravedad, hasta pequeños defectos a nivel de los septos auricular o ventricular (totalmente asintomáticos y compatibles con una vida normal).

El pronóstico de estos pacientes ha mejorado mucho con los últimos avances científicos, lo que permite a la mayoría de niños con cardiopatías congénitas llegar sanos a la edad adulta.

¿Qué es el corazón al revés?

El “corazón al revés”, la expresión coloquial utilizada por la propia Chacón para hablar de su cardiopatía congénita, denominada “transposición de grandes vasos”, consiste en que el corazón está cambiado sobre su eje y las venas y arterias se conectan de forma incorrecta.

Esta es la patología que sufría la política socialista, fallecida ayer “muy probablemente” de muerte súbita, ha señalado a EFE el doctor Julián Pérez-Villacastín, miembro de la Sociedad Española del Corazón (SEC).

El doctor Pérez-Villacastín ha colaborado con el doctor Macaya en el vídeoblog de cardiología de EFEsalud, en los post “Las arritmias rápidas y lentas del corazón” y “El cincel del cateterismo cardíaco“.

En el caso de Chacón, por sus propias declaraciones se puede también deducir que la transposición estaba asociada a un bloqueo auriculoventricular completo.

Más de 5.000 niños nacen en España cada año con una cardiopatía congénita, una alteración de la anatomía del corazón que produce una malformación de alguna de las estructuras de este órgano (paredes musculares, válvulas, arterias coronarias o sistema eléctrico).

“El corazón es como una casa que tiene paredes (músculo), puertas (válvulas), tuberías (arterias coronarias) e instalación eléctrica. Cualquier alteración en una de estas estructuras o en sus conexiones es una cardiopatía congénita”, ha explicado el doctor Perez-Villacastín.

Existen más de 25 tipos diferentes, que van desde las muy leves a las muy graves; estas últimas requieren una intervención quirúrgica en el recién nacido. En estos casos, la esperanza de vida está por encima de los 45 años cuando hace 20 o 30 años era de 2-3 años gracias a los avances en la cirugía.

Las personas con una cardiopatía congénita grave tienen entre un 20 y un 30 % más riesgo de muerte súbita que la población general.

“Es muy probable que esta haya sido la causa del fallecimiento de Chacón”, ha señalado este cardiólogo, que ha explicado que se produce por “una arritmia que hace que el corazón de repente empiece a latir tan rápido que no es capaz de admitir sangre y expulsarla”.

Por tanto, la sangre no llega al cerebro y la persona pierde el conocimiento en unos 9 o 10 segundos. “No da tiempo a nada”.

La única forma de que el corazón vuelva a su ritmo normal es mediante la realización de maniobras de reanimación con un desfribilador que propicia una descarga eléctrica.Síndrome del corazón roto

Pero “si se está solo en casa, que es como ocurren estas cosas muchas veces, por desgracia no hay ninguna posibilidad de sobrevivir”.

Actualmente existen unos dispositivos denominados desfibriladores automáticos implantables (Dai) que tienen una eficacia del cien por cien.

“Si tienes una arritmia que te mataría, este dispositivo produce un choque eléctrico que lo impide, pero no se puede implantar a todo el mundo”, ha señalado.

En alguna de sus declaraciones, Chacón también había asegurado que tenía “el corazón a 35 latidos por minuto”, un ritmo muy lento (es el que se tiene durante el sueño) que se puede corregir mediante la instalación de un marcapasos.

En este caso, los médicos “quizá” consideraron que era mayor el riesgo de implantarle el marcapasos “que cualquier beneficio que iba a obtener”.

Aunque la maternidad es incompatible con algunas cardiopatías, hay otras “en las que se puede estar en una zona de grises y atreverse y es lo que le debió pasar a Chacón, que tuvo un niño y acertó”.

De hecho, la política socialista fue madre de un niño en 2008, a los pocos meses de asumir la cartera de Defensa.

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