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La fobia social implica soledad y miedo

Si siente un miedo persistente e irracional a hablar, escribir o comer en público; experimenta una preocupación constante y teme que los demás le vean como una persona rara o tonta, y además siente palpitaciones, temblores y sudoración es muy probable que tenga fobia social

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La fobia social implica soledad y miedo
EFE/Zipi

Enrique padece fobia social , es profesor de Universidad y presidente de AMTAES, la Asociación Española de Ayuda Mutua contra la Fobia Social y los Trastornos de Ansiedad. Ha sido creada hace apenas un año para dar a conocer a la sociedad la existencia de este problema, así como la necesidad de abordar medidas para su prevención y ayuda psicológica especializada y gratuita.

Facilitar las relaciones interpersonales mediante encuentros presenciales de los socios, es otro de los objetivos de AMTAES, que cuenta actualmente con 168 socios , con grupos de ayuda mutua activos en Barcelona, Bilbao, Santander, Badajoz, Sevilla, Valencia, Alicante, Zaragoza y La Coruña.

Se trata de la primera asociación nacional de ayuda mutua contra la fobia social, un trastorno de ansiedad que presenta entre el 3 y el 13% de la población mundial, según los datos que maneja Enrique, quien por razones docentes prefiere no dar su nombre completo, y la entrevista con EFE Salud ha elegido hacerla por mail.

Los asociados manifiestan, sobre todo, la soledad que han sentido durante mucho tiempo al no saber ni comprender lo que les pasaba, ante un entorno familiar y social indiferente que los trata como personas tímidas o raras sin plantearse la necesidad de ayuda terapéutica.

“Es muy frecuente que sientan miedo al futuro, tanto por razones laborales, ya que muchos de ellos tienen dificultades para acceder al mercado de trabajo, como en el terreno afectivo por la carencia de relaciones sociales necesarias para iniciar un proyecto en común de pareja”.

Por los cuestionarios que rellenan los socios al inscribirse, hay una gran diversidad de casos, siendo los más frecuentes: los que no acuden a terapia alguna, los que siguen un tratamiento con ansiolíticos y antidepresivos, los que practican terapias alternativas de relajación o el psicoanálisis y los que son tratados con la que actualmente parece más efectiva, la terapia cognitivo-conductual.

En todos los casos la fobia social implica graves dificultades para llevar a cabo actividades normales en la sociedad actual, tales como hablar por teléfono, asistir a una reunión, comer en público, ir a una fiesta..

El grado de inhibición ante estas actividades sociales es lo que determina la intensidad de la fobia social, que en los casos más graves deriva en completo aislamiento del entorno y casi la imposibilidad de salir de casa (fobia social extrema), así como síntomas asociados tales como la depresión.

Las causas de la fobia social no están claras

Según Enrique, en las causas confluyen factores de naturaleza genética, fisiológica y de interacción familiar y social, sin que se haya establecido hasta ahora un pronóstico claro:

“Es muy común la existencia de antecedentes de timidez o inhibición social en la infancia, por lo que una labor de prevención desde la infancia para detectar futuros problemas de fobia social sería primordial.Pero la adolescencia es un periodo crítico ya que cada persona va a verse sometida a un proceso de evaluación por el resto de los miembros de su grupo de iguales y va a tener que establecer su papel y su lugar en un sistema social distinto al de la familia.

No obstante, la fobia social puede también aparecer bruscamente tras una experiencia estresante o humillante; sin embargo, lo más frecuente es que la fobia social se desarrolle de una forma más lenta en respuesta a varios tipos de experiencias”.

Algunos factores de riesgo

fobia socialProgenitores sobreprotectores, muy exigentes, poco o nada afectuosos, que no apoyan a sus hijos inhibidos, que utilizan la vergüenza y el “qué pensarán” como técnicas educativas y disciplinarias, y que incluso muestran actitud de rechazo.

Falta de experiencia social y de habilidades sociales, producida por factores como: educación inhibidora de las relaciones sociales (educación que se ve facilitada si alguno de los padres presenta trastornos de ansiedad o ansiedad social), aislamiento del propio niño (facilitado por factores temperamentales), aislamiento de la familia (favorecido por problemas psiquiátricos en alguno de los progenitores).

Experiencias negativas en situaciones sociales (burlas, desprecio, ridículo, rechazo, marginación, intimidación, castigo e incluso ataques de pánico), las cuales interactuarían con variables temperamentales y de personalidad. Estas experiencias pueden ocurrir con distintas personas (padres, maestros, compañeros) y en distintas situaciones y etapas de la vida; la infancia y la adolescencia serían especialmente importantes en este último caso.

Una luz al final del túnel

“Los que padecemos fobia social somos capaces de hacer muchas cosas, pero el nivel de ansiedad es tan elevado que terminas aislándote porque se hace insoportable”.

Pablo, 34 años, titulado universitario y con empleo desde hace muchos años, ha tenido el valor de acceder a una entrevista telefónica con EFEsalud para contarnos su experiencia. Recuerda que de pequeño era muy tímido y que solo pasada la pubertad, fue consciente de que algo le pasaba.

Esta época escolar la vivió como un infierno: ”era insufrible, un drama cada día”, pero sólo acudió al médico cuando estaba finalizando sus estudios universitarios por el “miedo brutal” que tenía a hablar en público y relacionarse con los demás.

“Te encuentras muy solo, te bloqueas y te pones muy nervioso y los otros pueden incluso pensar que eres un prepotente”.

Una nueva medicación, que toma desde diciembre pasado le ha hecho ver una luz al final del túnel. Ahora consigue sentirse más tranquilo en los círculos más cercanos: algunos amigos (siempre varones), con su madre y su hermano, “a los que antes incluso ni les miraba a los ojos”.

Pablo sigue sintiendo ansiedad, pero está más animado.

A su mejora actual también ha contribuido la constitución de AMTAES, porque le ha permitido encontrarse con otras personas que también padecen la misma enfermedad, y compartir con ellas sus experiencias.

.-Efesalud

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