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Farmacia comunitaria y pacientes, una alianza clave en pro de la salud

El Encuentro ‘La farmacia comunitaria, con y por el paciente’, organizado por Cofares y la UIMP en Santander, ha puesto el foco en el paciente con el objetivo de estrechar la relación de cercanía y confianza. Así, expertos y Organizaciones de Pacientes han trabajado juntos para hacer frente a los nuevos retos y, en definitiva, reafirmar su compromiso y colaboración en alcanzar un sistema sanitario eficiente y de calidad

Farmacia comunitaria y pacientes, una alianza clave en pro de la salud
(De izq. a dcha). Juan Ignacio Güenechea, Yolanda Tellaeche, Miguel Ángel Casermeiro, Encarnación Cruz y Julio Sánchez Fierro en la Mesa de clausura del encuentro «La farmacia comunitaria, con y por el paciente», celebrada en la UIMP de Santander

La necesidad y conveniencia de aumentar las sinergias entre farmacia comunitaria y pacientes ha centrado este año el curso que anualmente celebra Cofares y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

Durante los días 6 y 7 de septiembre en Santander, y bajo el título “La Farmacia comunitaria, con y por el paciente”, expertos y pacientes se reunieron para debatir sobre la colaboración entre ambas instancias.

El presidente de Cofares, Juan Ignacio Güenechea,  dijo que este Encuentro ha dado la oportunidad de compartir la evolución de la farmacia en un entorno académico, y subrayó el momento de cambio en el que se encuentra el sistema farmacéutico, dirigido “desde una perspectiva holística, a dar respuesta a las necesidades de los pacientes”.

Además, remarcó “el esfuerzo que se está haciendo por todos los agentes sanitarios y la administración” y apuntó que “se han establecido bases de comunicación y que existe un compromiso por encontrar soluciones para un objetivo común: la sostenibilidad y la atención al paciente”.

Farmacia comunitaria
Juan Ignacio Güenechea, Presidente de Cofares

Juan Ignacio Güenechea: “La farmacia comunitaria es quizás la estructura sanitaria más cercana a los pacientes y, como centro del sistema sanitario, la farmacia no puede ser ajena a este movimiento”.

Al simposio acudió Encarnación Cruz, directora general de Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud, quien expresó su respaldo y apoyo a la labor que realiza el sector farmacéutico.

Según destacó en la mesa de clausura, Sanidad “está en vías de alcanzar un acuerdo que permita conjugar los distintos intereses (pacientes, sostenibilidad del sistema sanitario y sector farmacéutico) para la vuelta a la dispensación en farmacias comunitarias de parte de los medicamentos de dispensación hospitalaria sin cupón precinto (DHSC)”.

Por su parte, las tres principales Organizaciones de Pacientes resaltaron el valor estratégico de la farmacia comunitaria como agente clave del sistema sanitario al tiempo que defendieron su impulso y desarrollo.

El presidente del Foro Español de Pacientes, Andoni Lorenzo, resaltó la necesidad de avanzar en un Pacto de Estado que reconozca un modelo de sanidad hacia la cronicidad, ya que el 80% del gasto sanitario va destinado a estas patologías.

“Los pacientes crónicos necesitamos información, saber como llevar nuestra enfermedad que nos acompaña las 24 horas del día. No solo en el ámbito de la atención primaria sino también por parte de los farmacéuticos”, planteó.

“Nuestros médicos tienen poco tiempo y esto ayudaría a descongestionar las consultas. La farmacia tiene aquí un papel muy importante para poder atender todas aquellas dudas y cuestiones que necesitan los pacientes”, completó Andoni Lorenzo.

Desde la Alianza General de Pacientes, su presidente, Antonio Bernal, valoró la labor de prevención que realiza la farmacia comunitaria, lo que les sitúa “no solo como un mero dispensador de medicinas, sino como un agente con capacidad de solucionar problemas relevantes como, por ejemplo, las interacciones con medicamentos”.

Por la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, Blanca Ruiz, miembro de esta organización y presidenta de la Federación Española de Fibrosis Quística, apuntó que la farmacia comunitaria aparece como la sexta fuente de información a la que acuden los pacientes para consultar sobre su enfermedad.

Por ello, hizo un llamamiento al personal farmacéutico, para que sea visto por los pacientes “como un agente del sistema nacional de salud”.

Farmacia comunitaria
Asistentes durante el Encuentro en el Palacio de la Magdalena (Santander)

El tratamiento de los medicamentos biotecnológicos y el debate sobre la dispensación de fármacos en el ámbito hospitalario o en las farmacias son otros de los retos tratados en este foro. Así, en la segunda de las jornadas se presentaron los resultados de un informe sobre el impacto de los medicamentos biotecnológicos.

Concha Almarza, directora general de Quintiles IMS, quien presentó los resultados, señaló que el 82% (en unidades) de los medicamentos biológicos ya se dispensan en la oficina de farmacia aunque en términos de valor económico solo alcanzan el 25%. Ello avala, según precisó, la experiencia del farmacéutico en la dispensación y en el seguimiento de estos fármacos.

Asimismo, subrayó la necesidad de encontrar un modelo que no sea más costoso para la Administración y que mejore la eficacia del proceso, teniendo en cuenta, por ejemplo, las ventajas que para el paciente supondría la cercanía e inmediatez de la farmacia.

La farmacia comunitaria, ante un momento de cambio profundo

Las conclusiones de estas jornadas sobre farmacia comunitaria y pacientes corrieron a cargo del director del curso, Julio Sánchez Fierro, vicepresidente de la Asociación Española de Derecho Sanitario.

A su juicio, “es una evidencia que la relación con los pacientes es muy fluida y cercana. Más de 2 millones y medio de personas acuden a las oficinas de farmacia diariamente en España; por ello, la relación farmacéutico-paciente es un hecho verdaderamente relevante”, aseveró.

A modo de síntesis, en sus conclusiones remarcó “el momento de cambio profundo desde el punto de vista social y sanitario” producido por factores como la cronicidad, la dependencia, las situaciones de discapacidad, los nuevos fármacos y las nuevas tecnologías.

Concretamente, en la lectura de conclusiones, Sánchez Fierro, constató que:

  • Los farmacéuticos comunitarios desarrollan su profesión en un entorno que está experimentando profundos cambios sanitarios. Por ello, deben estar atentos y ser sensibles a sus consecuencias y soluciones. En este contexto, reivindicó la formación específica y continua con planes especiales, así como la “consideración de la farmacia comunitaria como una especialidad”.

  • La relación permanente de los farmacéuticos con las Organizaciones de Pacientes es esencial para orientar sus actividades y definir la organización, estructura e imagen de sus servicios profesionales.

  • Las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) permiten acercar aún más la farmacia a los pacientes, además de contribuir a generar y gestionar datos sanitarios de gran interés para el sistema sanitario. Según indicó, es primordial sintonizar la farmacia con el proceso de digitalización del Sistema Nacional de Salud, contando, para ello, con el adecuado respaldo legal. Asimismo, la e-receta y la historia clínica digital son también parte fundamental de la agenda digital farmacéutica.

Además, puso de relieve la importancia de las redes sociales. Un instrumento “muy potente y de primer orden” que evoluciona a tal velocidad, que requiere “de Organizaciones de Pacientes y del sector farmacéutico ver en qué se puede mejorar y cómo conseguir lograr el máximo de los éxitos”.


  • A diferencia de los farmacéuticos hospitalarios, los comunitarios, actualmente, no tienen acceso a la historia clínica digital, a pesar de que “no existan razones técnicas ni sanitarias que justifiquen tan anómala situación”, matizó.

  • La farmacia comunitaria quiere prestar sus servicios al paciente de manera integrada en el sistema sanitario y de forma coordinada con otros profesionales de la salud. Por ello, argumentó que se deberían llevar a cabo las actuaciones necesarias (normativas y administrativas), a fin de concretar el contenido de la atención farmacéutica.

  • Asimismo, sostuvo que debería reconocerse por los poderes públicos la importancia estratégica que para el sistema sanitario tiene la atención farmacéutica, como una de las claves para hacer frente a los desafíos que comportan el envejecimiento demográfico, la cronicidad, la pluripatología y las situaciones de discapacidad y dependencia.

En esta línea, Sánchez Fierro emplazó a las autoridades sanitarias a que “refuercen el papel de la oficina de farmacia en relación a los centros sociosanitarios, no solo para conseguir que no sea vista con recelos, sino para que sea vista como una manera de coordinarse e integrarse dentro de la acción ordinaria del sistema sanitario”.


  • La farmacia comunitaria debería recuperar el papel que le corresponde en el ámbito de los medicamentos innovadores, en particular los biológicos, originales y biosimilares, aseveró Sánchez Fierro. La posición de la farmacia comunitaria en la dispensación de estos medicamentos, se ha visto muy deteriorada como consecuencia de medidas aprobadas con ocasión de la crisis económica, añadió.

“La farmacia comunitaria no puede permitirse el lujo de estar de espaldas a los medicamentos innovadores porque esta es la farmacia del futuro y contamos con experiencias tanto propias como en otros países que indican que la farmacia comunitaria tiene bastante que decir a este respecto”, sentenció Sánchez Fierro.

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