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El cuidado del cabello, más en verano

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El doctor Eduardo López Bran, jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Clínico Universitario San Carlos y director de la clínica IMEMA de Madrid, nos ofrece algunos consejos para tener “un cabello sano y bonito todo el año”, más aún en verano, cuando el cloro de la piscina o el salitre del mar juegan a favor de una pérdida más abundante en otoño.

Si en nuestro cuerpo crecen de forma desigual alrededor de cinco millones de pelos, en el cuero cabelludo prosperan entre cien mil y ciento cincuenta mil folículos. Es aquí, en la parte superior de la cabeza, donde nos gusta conservar todo el cabello, para sentirnos completos y lucirlo, sin zonas calvas, en cualquier trimestre del año.

La importancia de cada pelo

Cada pelo, que crece y se desarrolla con base en la dermis, está constituido un folículo piloso y por un tallo, con sus tres capas -médula, corteza y cutícula-, que se asoma a la luz solar atravesando la epidermis, la parte más superficial de nuestro cuerpo.

Existen diferentes motivos para la pérdida de pelo, pero la causa más frecuente, tanto en ellos como en ellas, es la alopecia androgenética o calvicie común que parte de la predisposición genética o de la alteración hormonal andrógena, es decir, de la hormona sexual masculina.

En muchos casos, estos dos factores preexistentes no bastan para ocasionar una pérdida remarcada de pelo. Son otros los elementos que la desencadenan o la empeoran.

“El estrés, la ansiedad, la depresión, las alteraciones endocrinas, metabólicas o digestivas, pueden poner en marcha la alopecia androgénica latente, potenciando también su desarrollo cuando ya está en marcha”, asegura.

Una melena "rubia" con estilo confortable y urbano.
Una melena “rubia” con estilo confortable y urbano. EFE/J.J. Guillén

Los agentes externos como el sol, el agua, los productos químicos y los jabones inadecuados que nos aplicamos en el cuero cabelludo, los hábitos alimenticios, la contaminación atmosférica o ciertos modos de vida también aumentan el ritmo o la densidad de su caída.

La exposición a los rayos solares seca el pelo. Se genera un proceso de degradación da la melanina, con lo que se forma oximelanina y de esta manera se aclara el pigmento normal del cabello, tanto el color natural como en el teñido capilar artificial.

El sol hace que envejezca de manera más precoz, lo daña, le da un aspecto opaco, seco, más deslustrado; el pelo puede aumentar su carga estática y perder resistencia y elasticidad.

Cómo se evita la pérdida de pelo

El doctor López Bran apunta que si el cabello está reseco o quebradizo, y la pérdida de pelo se produce porque se rompe el tallo, la solución es hidratarlo para reducir el porcentaje de rotura. No obstante, advierte de que esto no suele ser el principal problema excepto en personas que abusan de las permanentes o las coloraciones de peluquería.

“Nos equivocamos cuando pensamos que debemos lavarnos el cabello una vez a la semana para retrasar su caída”, dice. Lo que en realidad sucede es que el pelo que se va a caer día a día se acumula y cae todo a la vez. Lavar el pelo a diario consigue que se regularice la pérdida de cabellos.

Claves de un pelo fuerte, sano y bonito

Tres chicas y un chico muestran su peinado de peluquería.
Después del baño y el sol, la peluquería; y no al revés. EFE/Frank Rumpenhorst

El baño continuo en piscinas hace que se nos aclare el pelo y que su color se torne hacia tonos verdosos, más apreciable y frecuente en cabellos claros. Se aprecia menos en pelos oscuros. Este hecho está relacionado con el cobre presente en los productos de limpieza de las piscinas.

En la costa, lo que perjudica realmente el cabello es el conjunto de factores actuando unidos: la sal del mar, el sol y el viento.

  • Hay que lavar el pelo el número de veces que sea necesario para mantener su limpieza. Es recomendable una vez al día, pero como mínimo debemos hacerlo una vez a la semana. En verano, siempre después finalizar cada jornada de baño con el fin de “retirar los restos del cloro de la piscina, la suciedad del río o el pantano o del salitre del mar en la playa”.
  • Para limpiar el pelo debemos rechazar productos que contengan altos niveles de detergente. Utilizaremos un champú suave de uso frecuente, mejor si solo contiene ingredientes naturales.
  • Los champús para pelo seco suelen llevar suavizantes y aceites, con una composición de pH más ácido de lo habitual. El pelo con caspa se encontraría dentro de esta tipología; en este caso, el champú tiene que tener un pH un poco más alto.
  • El pH de un pelo normal estará en torno al 5,8, por lo que se recomienda un champú en torno a un pH 6 (champú de pH neutro). Las personas con pelo graso necesitan un champú más alcalino, con un 8 de pH.
  • El acondicionador debe aplicarse en cada lavado y la mascarilla o sérum un par de veces a la semana en verano. En ambos casos, que sean productos específicos para la hidratación y el brillo del cabello, ya que el agua que contiene cada pelo se evapora con el calor.
  • Después de lavar el pelo se seca con una toalla, una buena costumbre que puede completarse con el secado al aire natural o “a la temperatura templada de un secador alejado suficientemente del cabello, para no calentar o quemar el tallo, favoreciendo un pelo frágil”.
  • Hay que evitar la aplicación de productos de peluquería como lacas, geles, espumas, ceras o colorantes antes de ir a la playa. La cutícula, abierta, favorece el daño en el pelo.
  • Proteger la piel del cuero cabelludo es sinónimo de antioxidantes, como las vitaminas A, C y E, de gran potencial reparador.
  • En general, para pasear o disfrutar de una terraza en verano hay que proteger nuestro pelo del sol con aceites naturales. Si sufres alopecia o pérdida abundante de pelo tienes que usar un protector físico como un sombrero, una gorra o un pañuelo.
  • Si es necesario beber agua todo el año, en verano debemos hacerlo con insistencia. Nuestro cuerpo necesita hidratación y, por tanto, nuestro cabello, también.
  • Nuestra alimentación, además, debe ser equilibrada, como la dieta mediterránea. Debe incluir zinc, hierro, biotina o derivados de la vitamina B. Así se fundamenta el crecimiento y el desarrollo de un pelo fuerte, sano y bonito.
  • Dormir y descansar inciden en la salud de nuestro cuerpo y refuerza, con serenidad, la belleza de nuestra melena.

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Una pareja contempla el ocaso del sol desde la hermosa orilla de la playa de La Concha en San Sebastián (España).
Una pareja contempla el ocaso del sol desde la hermosa orilla de la playa de La Concha en San Sebastián (España). EFE/ Javier Etxezarreta.

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