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El banco “cemtral” de las células cartilaginosas

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El doctor Pedro Guillén García, jefe de Traumatología y Ortopedia de la Clínica CEMTRO de Madrid, reitera una vez más su recomendación de guardar células autólogas de cartílago en un “banco de tejidos” como alternativa terapéutica futura ante el desgaste seguro y doloroso de las articulaciones, sobre todo en deportistas de elite.

Por medio de una maqueta de una rodilla derecha, con ligamentos, meniscos y huesos (fémur, tibia y rótula) que convergen y estructuran la articulación, cuyos cartílagos aparecen pintados de malva azulado, el doctor Guillén nos recuerda que el cartílago es flexible y no duele por sí mismo, pero provoca sufrimiento articular y, finalmente, artrosis.

Fisiopatología cartilaginosa

El cartílago, que es una estructura de tejido conectivo, rico en fibras de colágeno y elastina, formado por grupos reducidos de células llamadas condrocitos, recubre la parte distal y proximal de algunos huesos del cuerpo humano.

Permite realizar movimientos elásticos en las articulaciones de los hombros, los brazos, las manos, los dedos, la cadera, las rodillas o los pies.

“Su principal cometido es repartir las cargas generadas por los movimientos del cuerpo. El peso se amortigua en estas estructuras cartilaginosas, más en la cadera, en las rodillas y en los tobillos, que pierden y recuperan su morfología constantemente”, explica el galeno murciano de Archena.

El cartílago se erosiona poco a poco y pierde flexibilidad con el paso del tiempo hasta que los huesos se rozan, que es cuando aparece el dolor. La práctica deportiva, donde se dan con frecuencia las lesiones traumáticas, o ciertas enfermedades, como la osteocondritis disecante, que produce grietas, aumentan este deterioro cartilaginoso.

¿Se puede prevenir una lesión de cartílago?

Para el doctor Pedro Guillén es realmente “difícil”, ya que los atletas competitivos siempre están ofreciendo o buscando sus límites físicos. La demanda corporal es tan grande que más temprano que tarde se lesionan sus estructuras músculo esqueléticas.

“Un atleta de elite, que entrena duramente para competir, siempre está muy cerca de la lesión. De hecho -subraya-, un deportista de alto nivel que nunca se ha lesionado es que jamás ha competido a su máximo nivel. Es más, suele quedar por detrás de los que sí nos regalan su mayor rendimiento deportivo”.

Y como el estado físico del cartílago “siempre muestra la edad y la función de la articulación donde se encuentra”, para este traumatólogo de referencia mundial el deterioro temprano “indica el principio del fin del deportista”.

El Dr. Pedro Guillén muestra de dónde se extrae tejido cartilaginoso.
Pedro Guillén muestra de dónde se extrae tejido cartilaginoso. EFE/GRB

Si prevenir el desgaste diario es casi misión imposible, aportar una solución de futuro sí es, ahora, factible.

“La clínica CEMTRO aconseja a todos los deportistas de elite que guarden tres o cuatro fragmentitos de cartílago, del tamaño de un grano de arroz, en un banco de tejidos homologado y de prestigio”, dice el doctor.

¿Y cuándo se debe depositar el tejido articular en un laboratorio?

Se aprovecha cualquier tipo cirugía en los ligamentos, en los meniscos o motivada por una fractura, como en la tibia.

“Entonces extraemos el tejido cartilaginoso, que se conservará en un tubo de ensayo por tiempo indefinido. Si el deportista, o cualquier persona, necesitara regenerar su cartílago, se procede a realizar un cultivo celular (reproducción de millones de células) que más tarde se aplicará en la articulación dañada”, cuenta.

“El cultivo celular se ayuda de una membrana de colágeno que se sitúa directamente sobre el cartílago afectado. Las células replicadas, como son las del propio paciente, se comunican por mensajes bioquímicos con las células sanas de la articulación. A partir de ese contacto se crea un tejido de variedad hialina igual al original”, explica .

“Estas células serán de mejor calidad si se extraen en las etapas juveniles del deportista. A mayor edad, peor calidad celular”, añade.

El cultivo de células autólogas es el tratamiento más avanzado para recuperar el cartílago en pacientes de hasta 55 años de edad, siempre y cuando la degradación articular no esté muy avanzada.

“Si tenemos en cuenta que el 30% de las lesiones en la rodilla afectan al cartílago, y que con el paso de los años estos deportistas necesitarán una prótesis, les estamos ofreciendo una seguridad enorme a la hora de competir al máximo nivel o para su calidad de vida posterior”, destaca.

Hoy por hoy se producen más de 200.000 lesiones de ligamento cruzado anterior (LCA) en Europa y EE.UU. de Norteamérica cada año; al menos un 50% de estos pacientes sufrirá una lesión en el cartílago asociada.

“El cultivo de células autólogas prolongará su vida deportiva, ya que se previene la artrosis. La célula autóloga actúa como un verdadero medicamento. Es una oportunidad terapéutica para reponer los tejidos dañados con células del propio paciente”, expone el líder de la ‘CEMTRO team’.

Los resultados del implante de condrocitos son muy buenos: el 90% de los pacientes recupera la movilidad y el 80% nota una mejoría en el dolor articular, incluso se logran mejorías de hasta un 70% en pacientes en los que han fallado otras terapias.

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