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10 mitos sobre la gripe

Estamos en plena temporada de gripe: toses y estornudos nos rodean, y familiares, compañeros de trabajo o nosotros mismos ya hemos enfermado por este virus invernal. Son muchos los consejos sobre cómo prevenir y curar la gripe. Pero, ¿qué hay de cierto en ellos?

10 mitos sobre la gripe

1. La exposición al frío causa la gripe.

La gripe es una enfermedad infecto-contagiosa causada por un virus. A pesar de que es más frecuente durante los meses invernales, la gripe nada tiene que ver con abrigarse o pasar tiempo a la intemperie.

2. Gripes y catarros se producen solo durante el invierno.

Aunque tanto los resfriados como la gripe ocurren con mayor frecuencia en los meses fríos, no son exclusivos de ellos.

3. La vitamina C previene la gripe.

Un ejemplo clásico de mito sobre la gripe es la Vitamina C, a la que se le atribuyen propiedades que mejoran el sistema inmunitario en la defensa contra el virus de la gripe. A pesar de esta u otras propiedades antivirales, no existen ensayos clínicos que avalen esta teoría.

4. Jengibre y propolio, antigripales de la naturaleza.

Existen muchas plantas medicinales y otros tratamientos alternativos usados para el resfriado y la gripe. El jengibre y el propolio se cree que pueden ayudar a sentirse mejor por sus propiedades analgésicas, aunque no existe una sólida evidencia científica, y es probable que la mejora ocurrida con ellos sólo refleje la evolución natural de la enfermedad.

5. El ajo y la cebolla combaten la enfermedad.

Ajo y cebolla también han sido utilizados como remedios para los procesos gripales, tanto para prevenirlos como para acortar sus síntomas, creyéndolos dos poderosos antídotos capaces de luchar contra diferentes afecciones respiratorias. Sin embargo, una vez más, no existen ensayos clínicos que avalen estas creencias.

Poner una cebolla cruda en la habitación para no contagiarse de gripe es sólo un mito más: para no contagiarse, lo importante es evitar ponerse en contacto con personas que tengan la enfermedad y realizar un correcto y frecuente lavado de manos.

6. Los antibióticos combaten la gripe.

La gripe es una enfermedad frecuentemente autolimitada no complicada, y su tratamiento es meramente sintomático; una adecuada hidratación, reposo relativo y el empleo de analgésicos y antitérmicos (paracetamol, antiinflamatorios no esteroideos, etc.) deberían ser suficientes. Al estar producida por un virus, los antibióticos no están indicados para la gripe. Los antivirales sólo se utilizarán bajo prescripción médica en pacientes de riesgo.

7. La vacuna contra la gripe no es apta para mujeres embarazadas.

El embarazo es un proceso en que la inmunidad de la mujer está algo reducida, siendo así las embarazadas un grupo de riesgo.

La vacuna contra la gripe no sólo es apta para las embarazadas, sino que además está indicada en ellas por ser grupo de riesgo y es totalmente segura en este subgrupo. Además, es una de las vacunas más seguras con menor tasa de efectos adversos y nunca puede producir gripe pues contiene virus inactivados.

8. Solo deben vacunarse contra la gripe niños y ancianos.

Los niños, los ancianos y las personas que forman parte de los grupos de riesgo deben vacunarse cada año; forman parte de grupos de riesgo los mayores de 65 años, los pacientes que residen en residencias socio-sanitarias, las mujeres embarazadas, así como los individuos con problemas médicos crónicos (enfermedades cardio-respiratorias crónicas, diabetes, cáncer, insuficiencia renal, cirrosis hepática, etc.).

Es una medida eficaz pues disminuye la aparición de la enfermedad, sus complicaciones y la mortalidad derivada de la misma.

9. La gripe es sólo un mal resfriado.

El resfriado y la gripe o influenza son dos enfermedades diferentes que tienen síntomas parecidos. Conocer la diferencia entre las dos enfermedades es importante porque en determinadas personas las complicaciones de la gripe pueden llegar a ser fatales:

  • La fiebre alta, la tos, los dolores musculares y los dolores de cabeza son más propios de la gripe (y raros en el resfriado)
  • los estornudos, la secreción nasal y el dolor de garganta son más propios del resfriado (y poco o nada habituales en la gripe).

10. Ante la fiebre alta, ¿abrigarse y sudar o darse una ducha helada?

Ingesta abundante de líquidos; portar prendas transpirables; permanecer sin ropa y utilizar una toalla impregnada en agua fría en la frente; baño completo en agua templada (37º); estas y otras medidas son eficaces para neutralizar un rápido ascenso de la temperatura. Ni abrigarse demasiado ni la ducha en agua fría son medidas adecuadas para combatir la fiebre. Si persiste, recurriríamos a medicación antipirética.

 

¿Tienes dudas? Plantéalas en los comentarios y te responderé gustosamente.

 

Dr. Héctor Meijide

Medicina Interna

Hospital Quirón A Coruña

 

La finalidad de este blog es proporcionar información de salud que, en ningún caso, sustituye la consulta con su médico. Este blog está sujeto a moderación, de manera que se excluyen de él los comentarios ofensivos, publicitarios, o que no se consideren oportunos en relación con el tema que trata cada uno de los artículos.

 

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